La 'Pamplona chica' es cada vez más grande
El balance final de los encierros de San Sebastián de los Reyes, la llamada "Pamplona Chica", ha arrojado una cifra mínima de heridos, la mayoría leves por contusiones, lo que demuestra que cuando las cosas se hacen bien, aunque el riesgo siempre está ahí, también suelen acabar bien.
El ayuntamiento de esta localidad madrileña, con amplia experiencia y apoyado por una población con una enorme afición, mejora cada año las condiciones en que se corren sus encierros. Con los sanfermines como referencia, ofrecen a corredores y asistentes, un espectáculo muy entretenido y, en buena medida, seguro.
Las talanqueras dobles y el con ‘pasillo’ de seguridad para evacuación de heridos, la extrema limpieza y cuidado del asfalto del recorrido, la masiva presencia de policía y servicios de urgencia y la participación de un nutrido grupo de dobladores, pastores y voluntarios que acompañan a toros y cabestros hasta los corrales, reducen al mínimo los riesgos.

Pero todo eso no sirve de nada si en la manga hay más corredores de lo razonable, o estos tienen poca experiencia, menos cabeza y mucho alcohol en sus venas. Por ello, la edad, entendiendo que el mínimo debe ser los 16 –por poner algún límite- es un factor relativo. A esa edad ya se sabe perfectamente lo que se debe o no hacer, otra cosa es la madurez de cada cual.

En fin, que la ‘pamplona chica’ es cada vez más grande y que pone en evidencia algo que muchos pensamos, que un encierro bien organizado y no masificado es peligroso, eso siempre, pero no es ninguna locura ni hay pie para prohibir o limitar su celebración. Digo yo.
Marcados por el recuerdo a ‘Iván’
Este año, además, los encierros de ‘sanse’ se han vivido en medio del recuerdo a Iván Fernández ‘buty’, un asiduo del circuito de encierros nacional, incluso en el sur de Francia, que perdió la vida tras sufrir el tremendo arreón de un cabestro en la localidad, también madrileña, de Las Rozas.
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Dionisio San Miguel
Dionisio San Miguel Quevedo. Aficionado desde la adolescencia a este espectáculo, mezcla de plasticidad y emoción, formé un día parte del equipo que realizaba el suplemento de toros del extinto Diario 16, con Barquerito al frente. Hoy, profesionalmente alejado de la información taurina, defiendo la fiesta y al toro sin reservas, pero entiendo que provoque rechazo por desconocimiento o sensibilidades.
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