La noche de los tiempos (Antonio Muñoz Molina, Ed. Seix Barral)
Llevo casi un mes sin escribir en el blog. No toda la culpa la tiene este novelón, pero es verdad que me costó entrar, meterme a cuchillo por sus más de novecientas cincuenta páginas. Eso sí, una vez que conseguí meterme he disfrutado muchísimo. Por eso, la primera recomendación (pasa casi siempre con las novelas muy largas) es meterse, la primera vez, un buen número de páginas de una vez, para entender bien el juego con el tiempo y con la memoria que propone Muñoz Molina nada más empezar, para situarse en los tiempos de la República Española, para entender los muchos territorios que transita Ignacio Abel (un personaje que dicen que puede estar basado en Arturo Barea).
La novela nos cuenta la historia de un arquitecto que construye la Ciudad Universitaria de Madrid en los convulsos años anteriores a la Guerra Civil. Y establece rápidamente dos líneas: por un lado nos cuenta magistralmente cómo era aquella vida que nos han contado tantas veces (pero que a mí por lo menos me cuesta tanto ver como algo real) del Madrid anterior al estallido de la Guerra. ¿Qué pensaba la gente? ¿Cómo era el día a día? ¿Qué escribían los periódicos? ¿Qué se sentía? Y en este sentido la imagen que nos transmite Muñoz Molina de la última fase de la República es muy negativa. Es muy crítico con los dirigentes y sobre todo con los partidos, con los sindicatos. Un mundo lleno de violencia y de sinrazón. Sale muy mal parado Bergamín. Y aparecen también otros personajes reales, como Alberti, que aparece solo lateralmente, organizando fiestas de disfraces y recitales de poesía, como un tipo algo insustancial, o Moreno Villa, y su Residencia de Estudiantes, desbordado. 
Azaña lo hace en una escena brutal, y lo hace como un hombre casi hundido, ido, preocupado por algo irresoluble. Se salva Negrín. Y sorprende su figura: dinámico, creativo, resolutivo, enorme físicamente, inteligente. Hay una escena con él realmente brillante en la que se hace un análisis de la realidad española clarividente. A muchos no les va a gustar esa imagen de aquellos tiempos, les va a doler: ese Madrid desbocado, descontrolado, asalvajado.
La otra vía, el otro desarrollo de la novela, es una maravillosa historia de amor entre Ignacio Abel y su amante, Judith Biely. Una historia en la que, como en la parte histórica, no hay buenos ni malos, donde cada uno debe asumir sus culpas, sus coherencias, sus miserias. La mujer de Ignacio es un personaje magnífico, enamorada de su marido, abandonada, esposada a su educación. Como lo es Judith, la amante, combativa, comprometida, liberada, coherente. Una historia de amor apasionada en la que se escuchan todas las voces, en la que Muñoz Molina nos hace mirar desde todos los puntos de vista. Al final, es difícil pero llegamos a entender a todos, aunque estén en lados tan opuestos.
A veces me pregunto si tiene sentido escribir una novela tan larga, si no sobran páginas, si podría haber sido más brevemente. La respuesta en este caso es sí. Pero también podría tener mil páginas más. Y seguro que me criticarán los que defiendan que la estructura de la novela requiere un ritmo, un tiempo y un contenido. Pero una vez metido en la historia, una vez mecido por el ritmo y la voz de Muñoz Molina hubiera deseado que durase más. Porque cuánto tiempo hace falta para contar una vida. Cuántas páginas. Para contar una tragedia. Para entenderlo.
Antonio Martínez Asensio
Antonio Martínez Asensio nació en Madrid en 1964. Estudió Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid y empezó muy pronto a trabajar en el mundo de la televisión: en TVE, en Tele Madrid, en Tele 5, en Canal+, en Intereconomía, así como en varias productoras independientes. Ha desarrollado una labor de crítico literario en la radio como colaborador en varios programas como Agosto en la Onda, Herrera en la Onda, Radio Estadio, Al Primer Toque y Te doy Mi Palabra. Ha escrito guiones para series de televisión y para el cine. Colabora en una sección de libros en el programa de Antena 3 Nova “Casa de América”. Ha publicado un ensayo en clave de humor titulado “¡Mi mujer está embarazada!” (Grand Guignol Ediciones), que ha sido traducido al italiano en la editorial Aisara y que quiere ser una guía del embarazo para los padres (y no para las madres). En 2010 se publicará su primera novela, “En soledad”.
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