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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
TIEMPO DE SILENCIO

El hombre que amaba a los perros (Leonardo Padura, Ed. Tusquets)

Me he leído la última novela de Padura con el cuchillo entre los dientes porque sus casi ochocientas páginas, en la edición de bolsillo, son duras, un ejercicio de voluntad a veces, pero que cuando termina te deja la sensación de que haber vivido una experiencia literaria, e incluso, que podrías con más, que conoces tan bien al personaje central, que te falta algo, como si la literatura se confundiera con la vida.

El hombre que amaba a los perros (Leonardo Padura, Ed. Tusquets)
El hombre que amaba a los perros

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Leonardo Padura, Ed. Tusquets | Agencias El hombre que amaba a los perros
  • El hombre que amaba a los perros
    Leonardo Padura, Ed. Tusquets | Agencias El hombre que amaba a los perros

Antonio Martínez Asensio  |  Madrid  | Actualizado el 24/06/2011 a las 13:38 horas

El protagonista es el odioso Ramón Mercader, el hombre que asesinó a Trotski, y lo es porque en realidad nadie como él puede representar mejor el tema del que trata realmente la novela: los horrores de Stalin, su régimen y su influencia en tanta gente y en tantos países. Maldito Stalin. Y así, viajaremos desde Cuba a España y desde aquí a México, a Moscú, para volver a Cuba, siempre bajo el amparo ruso, siempre bajo la atenta mirada de aquel que todo lo veía.

Hay tres voces en la novela: por un lado está la historia desde la juventud de Ramón Mercader, de su terrible madre, Caridad, y de cómo Ramón fue captado por el Partido Comunista para emprender una tarea histórica para la que le preparan, le forman, le educan (o sería mejor decir que le reeducan), le instruyen, y sobre todo le convencen de que el gran hombre es bueno, sabio, y las decisiones que toma, las purgas, los asesinatos, la destrucción que emprende, es por el bien de algo superior, un ideal, una forma de vida, una revolución que en realidad nunca existió. Después le introducen en el entorno de Trotski y Ramón lo mata, con ese famoso piolet, y sus gritos le persiguen toda la vida. Pero tras la cárcel llega la realidad, el desencanto, la vida real, en un Moscú decrépito, y luego, en una Habana perdida también en las mentiras en la huida hacia adelante, en el hambre, en la miseria y sus contradicciones.

La segunda voz es la del propio Trotski, desde que sale al exilio, su peregrinar y su llegada a México. Le conocemos desde el punto de vista más personal y asistimos a su sufrimiento, las relaciones con su mujer y con sus hijos, sus dudas, su trabajo, su extraordinaria capacidad, su lucha. Apasionante Trotski.

La tercera voz es la del hombre que amaba a los perros, que pasea por la playa de La Habana con sus borzoi, el hombre que cuenta la historia de Mercader, que implica a un joven cubano en esta historia secreta que no se puede escribir, hasta que el joven cubano la escribe, la transmite, y conocemos así el final de la historia, y viajamos a la querida Cuba de Padura, la Cuba pobre y hundida, engañada y olvidada.

Y son apasionantes las tres voces, los tres escenarios: está magníficamente contada la España de la guerra civil, desangrado el bando republicano en luchas e intereses ajenos; es aterradora la descripción tan realista, tan minuciosa que se hace del régimen de Stalin, las decisiones y las maniobras enloquecidas y de destrucción; es terrible, dolorosa, extraña, la realidad cubana que nos cuenta, pero es que pocos autores hablan de Cuba como Leonardo Padura, pocos autores con ese conocimiento, con esa dureza y con ese amor; y es apasionante la vida de Trotski, su huida, su lucha, su personalidad, la relación con su mujer y con sus amigos, que van desapareciendo progresivamente, engullidos por Stalin, la relación con Frida Kahlo y con el pintor Diego Rivera, el búnker en el que vivió sus últimos años. Esta historia, sin embargo, acaba con el atentado. Nada sabemos del legado de Trotski, de su familia, de su entierro, de los dos días que tardó en morir.

Casi ochocientas páginas en vena, de pura literatura, a ratos agobiante, a ratos hipnótica. No sé qué mejor plan puede haber que saber algo de nuestra propia historia antes de sumergirnos en las aguas atestadas de bañistas. Es una buena novela para el verano, para contradecir al best seller y la literatura de consumo. Para sorprender al vecino de toalla cuando pregunte qué estamos leyendo: “la historia de Ramón Mercader y el asesinato de Trotski”: algo ligerito...

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Antonio Martínez Asensio

Antonio Martínez Asensio nació en Madrid en 1964. Estudió Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid y empezó muy pronto a trabajar en el mundo de la televisión: en TVE, en Tele Madrid, en Tele 5, en Canal+, en Intereconomía, así como en varias productoras independientes. Ha desarrollado una labor de crítico literario en la radio como colaborador en varios programas como Agosto en la Onda, Herrera en la Onda, Radio Estadio, Al Primer Toque y Te doy Mi Palabra. Ha escrito guiones para series de televisión y para el cine. Ha colaborado en la sección de libros del programa de Antena 3 Nova "Casa de América". Ha publicado un ensayo en clave de humor titulado "¡Mi mujer está embarazada!" (Grand Guignol Ediciones), que ha sido traducido al italiano en la editorial Aisara y que quiere ser una guía del embarazo para los padres (y no para las madres). En 2010 ha publicado su primera novela, "En soledad".

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