Heridas en la sombra
(Lilián Aguirre, Ed. Adeire)
Las otras víctimas de ETA. Justo cuando os decía, en el último post, que seguramente para nosotros la realidad colombiana era incomprensible, cae en mis manos esta novela que habla del problema del terrorismo de ETA desde una perspectiva enriquecedora y durísima: la de las mujeres de los policías y guardias civiles que luchan contra el terrorismo en el País Vasco. Y entonces me acuerdo de cuando en este país enterrábamos cada día a una persona, de los “años de plomo” y pienso que si alguien de fuera se leyera este libro igual tampoco le entraría en la cabeza como se pudo vivir aquí en los años ochenta, con tanta violencia, con tanta corrupción y con tanta saña.
Esta es la historia de un guardia civil que sirve en la lucha contra ETA contada por su mujer. Así de simple. Así de duro. Y es que el terrorismo, visto por los ojos de una mujer que espera, que sufre, que teme el sonido del teléfono, que tiembla al escuchar las noticias, que espera, que ama, estremece más, si cabe.
La novela nos familiariza con la vida cotidiana de los terroristas, y con toda la fauna que los rodea: con los que los acogen, los transportan, los alimentan, los apoyan, e incluso con los que follan con ellos (iba a decir hacen el amor pero no me salía). Vemos la impunidad con la que se mueven, la servidumbre del terror, pero además, nos cuenta una pequeña historia de las acciones contra terroristas más importantes de la época, la forma de actuar, las operaciones secretas. En ese sentido la novela es apasionante. Hay anécdotas (si es que se pueden llamar así) estupendas, como cuando se encuentran dos coches con la misma matrícula por la misma calle, uno con varios terroristas y otro con un ciudadano normal, ajeno al peligro que corre, o la escena en la que unos mastines se lanzan a por los Guardias Civiles que vigilan una casa; pero también hay escenas de acción (si es que pueden llamarse así), escenas de seguimientos, de actuaciones, de detenciones, contadas con un pulso muy firme.
Hay escenas durísimas: las de los atentados, evidentemente: el reconocimiento de las víctimas como amigos, de los amigos como víctimas: la pérdida de compañeros: la forma que tienen de cerrarse para que no les afecte (o para que no se note). Hay momentos muy agobiantes que demuestran la dureza de la lucha, la soledad, la tensión, las esperas eternas, los seguimientos, la dificultad de entender el momento político, y eso que la autora pasa por encima de este asunto, repartiendo a quien lo merece pero sin ensañarse.
Pero creo que lo más importante de esta novela es que nos muestra cómo viven estos dos seres humanos: estas dos personas. Las escenas de amor entre los protagonistas son magníficas, tiernas y emocionantes; las conversaciones por teléfono, la preocupación, la vida cotidiana. El miedo, y también la felicidad compartida. La unión y el dolor.
La novela no va a pasar a la historia de la literatura, pero es tan valiente, tan directa, tan humana, que merece la pena leerse. Está bien contada, y tiene algo que se nota desde la primera línea: esta contada con el corazón.
Yo siempre he manejado la teoría de que éstos círculos tan cerrados, como el entorno de ETA, que solo leen su propia prensa, que solo escuchan su propia radio y a sus propios predicadores, que solo se relacionan con los que piensan como ellos, creen que tienen razón porque no conocen otra cosa. Por eso es tan bueno hacer zapping, escuchar cada día una emisora, leerse todos los periódicos y abrir novelas como las de Lilián Aguirre. Además de viajar y leer, en general.
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Antonio Martínez Asensio
Antonio Martínez Asensio nació en Madrid en 1964. Estudió Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid y empezó muy pronto a trabajar en el mundo de la televisión: en TVE, en Tele 5 y en Canal+, así como en varias productoras independientes. Ha desarrollado una labor de crítico literario en la radio como colaborador en varios programas. Ha escrito guiones para series de televisión y para el cine. Es subdirector del programa dirigido por Isabel Gemio en Onda Cero, "Te doy mi palabra", donde también presenta la sección literaria de los domingos. Ha publicado un ensayo en clave de humor titulado ¡Mi mujer está embarazada! (Grand Guignol Ediciones), que va a ser traducido al italiano y que quiere ser una guía del embarazo para los padres (y no para las madres). Va a publicar próximamente su primera novela, En soledad.
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