El lector (Bernhard Schling, Ed. Anagrama)
Stephen Daldry hizo una magnífica película (protagonizada por Kate Winslet y Ralph Fiennes) basada en esta novela, escrita en 1995. Hasta el momento del estreno de la película había vendido en nuestro país siete ediciones y ahora va por la duodécima. Y es que es una magnífica novela.
El planteamiento parece sencillo: un adolescente conoce a una mujer madura con la que inicia una aventura. Luego deja de verla y se reencuentra con ella en un juicio, cuando él es estudiante de derecho y ella está acusada de un terrible crimen como vigilante de un campo de concentración. Pero nada es sencillo en esta novela: todo tiene una profundidad extraordinaria.
En primer lugar la relación entre ellos: la seducción, si es que existe, la atracción por los cuerpos, el tacto, la forma de hacer el amor, de hablar, intuyendo siempre algo escondido. “Una invitación a olvidar el mundo dentro del cuerpo”. Un día ella le pide que le lea, y a partir de entonces, antes de hacer el amor, él lee para ella: primero los libros de colegio, y luego los grandes clásicos. La lectura, al final, ocupa casi más espacio que el sexo. La relación evoluciona, crece, dentro de los límites que marca Hanna, hasta que un día ella desaparece.
Años después él la vuelve a ver. En un juicio. Ella era una de las vigilantes de un campo de concentración. Ningún pueblo como el alemán ha sabido pensar en lo que ocurrió, sin ocultarse nada, ningún pueblo ha sabido pedir perdón (pedirse perdón) como ellos. Esta novela habla de lo que hizo el pueblo llano durante el nazismo, de lo que podrían haber hecho y no hicieron, y de lo que, a lo mejor, era imposible que hubieran hecho. De lo que las nuevas generaciones sienten frente al nazismo. Pero además, habla de la memoria, de la felicidad, de cómo el presente puede transformar el pasado. De la acción, el pensamiento y las decisiones.
“¿Por qué lo que fue hermoso, cuando miramos atrás, se nos vuelve quebradizo al saber que ocultaba verdades amargas?... ¿Acaso porque en semejante situación no se puede ser feliz¿ Y, sin embargo, ¡éramos felices! A veces un final doloroso hace que el recuerdo traicione la felicidad pasada.”
Bernhard Schlink hace una extraordinaria reflexión sobre el pasado, sobre la culpa, sobre las decisiones, sobre lo que pensamos hacer y no hicimos, pero además introduce una sorpresa en el argumento de la novela que dota de sentido a las cosas que le suceden al protagonista al lado de Hanna, y que redondea el personaje de esta mujer, y que nos habla de la dignidad frente a la derrota, y sobre todo de la importancia de la cultura en un país, de la importancia de la preparación de un pueblo, más manejable cuanto más inculto, más manipulable cuanto menos sepa.
“Quería comprender y al mismo tiempo condenar el crimen de Hanna. Pero su crimen era demasiado terrible. Cuando intentaba comprenderlo, tenía la sensación de no estar condenándolo como se merecía. Cuando lo condenaba como se merecía, no quedaba espacio para la comprensión.”
Al final hay un espacio para todo. Para comprenderlo, para condenarlo, para amar, para huir, para recordar, para la belleza, para la culpa. Y esta novela lo contiene todo. Es de una profundidad que asombra. Me encantaría sentarme en un café y despedazarla, con tres o cuatro amigos, y entre todos sacarle todo lo que podamos: y aun quedaría algo.
Se puede leer como una novela de amor, como literatura de campo de concentración, como un análisis sobre la culpa, como un canto a favor de la cultura, como una novela de condena. En todo caso, es una novela para leer muy despacio, para disfrutarla y subrayarla, para reflexionar luego sobre lo que nos ha contado, para hacer paralelismos, y para preguntarse, como hace Hanna en una de las escenas claves: ¿Qué habrías hecho tú?
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Antonio Martínez Asensio
Antonio Martínez Asensio nació en Madrid en 1964. Estudió Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid y empezó muy pronto a trabajar en el mundo de la televisión: en TVE, en Tele Madrid, en Tele 5, en Canal+, en Intereconomía, así como en varias productoras independientes. Ha desarrollado una labor de crítico literario en la radio como colaborador en varios programas como Agosto en la Onda, Herrera en la Onda, Radio Estadio, Al Primer Toque y Te doy Mi Palabra. Ha escrito guiones para series de televisión y para el cine. Colabora en una sección de libros en el programa de Antena 3 Nova “Casa de América”. Ha publicado un ensayo en clave de humor titulado “¡Mi mujer está embarazada!” (Grand Guignol Ediciones), que ha sido traducido al italiano en la editorial Aisara y que quiere ser una guía del embarazo para los padres (y no para las madres). En 2010 se publicará su primera novela, “En soledad”.
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