07:23 nov 24, 2009 | Manuel Marlasca | General

Buscando, mal, a Marta del Castillo

Hemos hablado aquí varias veces del secuestro y crimen de Marta del Castillo, de sus autores, de la búsqueda del cuerpo… Pero ha llegado el momento de recapitular y de tratar de hacernos entender qué ha pasado para que hoy, el crimen de Marta sea un asesinato sin cadáver. ¿Qué y quiénes han fallado? ¿Por qué no se ha encontrado el cuerpo? ¿Por qué los implicados cambian sus versiones una y otra vez?... EnTerritorio Negro, trataremos de dar respuestas a algunas de esas preguntas.

Empecemos por recapitular… ¿Quiénes están acusados hoy de la muerte de Marta del Castillo y a qué se enfrentan? Hay cinco personas imputadas por el asesinato de Marta. Un menor de edad, ‘El Cuco, y cuatro jóvenes, pero adultos: Samuel Benítez, Miguel Carcaño, su hermanastro, Francisco Javier Delgado, y la novia de éste, María García….

El Cuco’ salió el pasado 12 de noviembre de un centro de menores, porque la ley del menor –por la que será juzgado– contempla un internamiento preventivo máximo de nueve meses, así que esperará su juicio en libertad vigilada, concretamente en un piso tutelado por la Junta de Andalucía que, en cualquier caso, debe estar a más de 50 kilómetros del lugar de residencia de la familia de Marta del Castillo. Allí, ´’El Cuco’, que tiene 16 años, vive con otros adolescentes problemáticos bajo la supervisión de monitores, psicólogos y trabajadores sociales, aunque hay que insistir en que se trata de un piso en régimen abierto, es decir, no va a estar encerrado, aunque sí suponemos que bajo una estricta vigilancia para que no se repitan casos como el del ‘Rafita’, el asesino de Sandra Palo. Es decir, que por un lado se va a juzgar al menor y por otro, a los mayores…

Aunque parece que la intención es hacer coincidir los dos juicios: el de ‘El Cuco’ y el de los restantes implicados, que previsiblemente serán juzgados por un tribunal con jurado. Dos de ellos están en prisión –Miguel Carcaño y Samuel Benítez–, mientras que los otros dos, Javier Delgado y su novia, están en libertad, aunque acusados de encubrimiento. El juez, Francisco de Asís Molina, ya ha terminado la instrucción y está a la espera de que las partes soliciten alguna prueba más. Si no hay más peticiones, el sumario se cerrará y se enviará a la Audiencia de Sevilla.

Y es posible cerrar la instrucción sin haber encontrado el cuerpo de Marta. Lo que ha hecho el juez es abrir una pieza separada del sumario que estará dedicada a la búsqueda del cadáver y de esta manera no entorpecer la marcha del procedimiento principal, el que acabará con los imputados en el banquillo de la Audiencia. El juez emitió hace unos días un auto en el que aclaraba que ni él ni la policía iban a dejar de buscar el cuerpo de Marta del Castillo, desparecida, recordemos, el pasado 24 de enero, hoy hace ya diez meses.

Y se sigue buscando el cuerpo de hecho, a principios de este mes de noviembre, y esta vez sin cámaras ni publicidad, los Geos de la policía se volvieron a sumergir en las cenagosas aguas del Guadalquivir en busca del cuerpo de la joven, aunque, una vez más, sin resultados.

Pero el río se miró ya de arriba a abajo durante más de un mes. Y aquí empezamos a hablar de errores, se hizo mal. En efecto, durante un mes, más de 200 bomberos, militares, policías y guardias civiles rastrearon 80 kilómetros del Guadalquivir, el tramo que va desde Alcalá del Río hasta Sanlúcar de Barrameda. En el rastreo participaron helicópteros, lanchas y hasta motos acuáticas… Pero los trabajos de rastreo no estaban bien coordinados. Cada uno de los cuerpos citados hacía la guerra por su cuenta y hace unos días nos contaban, personas que participaron en esos rastreos, que hubo tramos del río que se miraron cuatro y cinco veces, mientras que por algunos remansos no pasó nadie. De ahí que los Geos volviesen al río hace unos días …

Y todos, recordemos, buscaban en el Guadalquivir porque allí había dicho Miguel Carcaño que arrojó a Marta… Pero este testimonio no era sólo de Miguel. ‘El Cuco’ y Samuel Benítez también reconocieron haber arrojado el cuerpo de Marta al río en el puente del Charco de la Pava. Los tres hicieron el mismo recorrido por separado, con los policías, la noche que los detuvieron. Se pararon en los mismos lugares, contaron exactamente lo mismo…  Y sin saber lo que estaban diciendo los otros. El problema es que el cuerpo no ha sido encontrado, en parte por esa descoordinación de la que hablábamos antes y en parte por las difíciles condiciones de trabajo que tiene el río para los equipos de rescate, porque imaginación sí que le han echado…

A alguien se le ocurrió que se podía simular el lanzamiento del cuerpo de Marta al río y estudiar lo que ocurría en ese simulacro. Así que seleccionaron  tres cerdos de cincuenta kilos –el peso de Marta–, los sacrificaron y los lanzaron al Guadalquivir por el mismo lugar por el que habría sido arrojada la joven. Le pusieron a los cerdos unos dispositivos electrónicos de seguimiento para observar qué ocurría con ellos… Primero, bajaron al fondo, pero acabaron por emerger y quedaron varados en la orilla.

Bien, no hay cadáver, pero hay suficientes pruebas para reconstruir lo ocurrido el 24 de enero en el piso de la calle León XII.  Hay pruebas científicas suficientes. Hay restos de sangre en la chaqueta de Miguel, en el piso de la calle León XIII… Y eso, pese a que la policía pasó por allí una vez sin encontrar nada y no se llevó las prendas que llevaba Miguel la noche en la que ocurrieron los hechos, algo bastante extraño, la verdad.

La policía científica pasó por el lugar del crimen y no encontró nada. Como en todas las profesiones, hay buenos policías, malos y regulares… La primera inspección del piso se hizo a los pocos días de la desaparición de Marta, cuando Miguel ya era el principal sospechoso… Sin embargo, los agentes de la policía científica se limitaron a echar un vistazo, sin medios técnicos, y regresaron a su base con cero resultados…

Volverían unos días más tardes, ya más preparados.. Las investigaciones habían llegado a un punto de bloqueo tras varios interrogatorios a Carcaño. Alguien sugiere que quizás habría que regresar al piso de León XII provistos de luminol, ese reactivo que convierte las manchas de sangre y otros fluidos en manchas luminiscentes… Y, esta vez sí, encuentran restos, pese a que se había puesto mucho empeño en la limpieza. Además, van a casa de la novia de Miguel y le piden la ropa que llevaba el tipo el 24 de enero, algo que debía haberse hecho el primer día… En la chaqueta encuentran un resto de sangre, que sería definitivo para derrumbar a Miguel en el interrogatorio, aunque, y vamos a revelar aquí un secreto, en el momento de la detención y el interrogatorio de Carcaño –el 13 de febrero– la policía no sabía que la sangre de la chaqueta pertenecía a Marta del Castillo…

A Miguel le interrogan tres personas distintas y las pesquisas las llevaban varias unidades diferentes, esto no es nada normal. De hecho, en nuestra opinión y en la de policías que saben mucho más que nosotros de esto, éste ha sido uno de los problemas fundamentales del caso. Cuando Marta desaparece, las investigaciones son encargadas al SAM, el servicio de atención a la mujer, una unidad especializada en la persecución de violadores… Unos días después, el grupo de homicidios de la Brigada de Policía Judicial de Sevilla asume las pesquisas, pero el SAM no las deja, continúa. Y, mientras tanto, los agentes de Homicidios de la Comisaría General de Policía Judicial –con sede en Madrid– acuden a Sevilla a tratar de echar una mano y son recibidos con algún que otro recelo… Así que a Miguel Carcaño, el principal sospechoso de la desaparición de la joven, le interrogan, antes de ser detenido, tres policías distintos. Todo esto contribuye a que el sospechoso se vaya creciendo, vea contradicciones y ciertas chapuzas, pierda digamos un poco el respeto o el miedo a quienes le están investigando.

Más, la próxima semana en Territorio Negro

PARTICIPA | Comentarios[3]

Comentarios

Enviado por John en noviembre 24, 2009 a las 11:31 PM CET #

Yo lo que no entiendo es porqué se busca un cadaver. Acaso hay pruebas de que está muerta? No he seguido mucho el tema, pero ¿no podria darse el caso de que estuviera secuestrada (como seguramente muchos de los aprox. 10.000 desaparecidos de este país, y que todo el montaje que hicieron sirva para taparlo?

 

Enviado por María en noviembre 25, 2009 a las 07:01 PM CET #

Pues yo lo que no entiendo es cómo es posible que unos "niños" consigan ocultar los hechos a la policía. Una vergüenza.

 

Enviado por 192.168.33.115 en noviembre 26, 2009 a las 09:57 PM CET #

hhhh

 

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Manuel Marlasca

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En esta bitácora Manuel Marlasca y Luis Rendueles nos cuentan lo que se dejan en el tintero cada semana en su sección del mismo nombre en Julia en la onda (16:00-19:00 ONDA CERO). Un espacio para no perder detalle de la crónica negra de nuestro país y para compartir con ellos tus inquietudes.

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