VUELVE A VERLO
Entrevista completa con José María Aznar
Unanimidad en las revistas de la semana: el caso Urdangarín; la ceremonia de los Oscars y los modelitos (algunos aterradores) de la alfombra roja; y la luna de miel de Marta Ortega. Sólo ¡Hola! incluye unas fotografías, en teoría “exclusivas” de la infanta Cristina y su marido ambos muy delgados y desfavorecidos, visitando al padre de Iñaki en Vitoria.
Los modelitos varios que pudimos ver en la gala de los premios Goya, el culebrón Arantxa Sánchez Vicario, las fotos de Iñaki Urdangarín bastante demacrado, y el enlace entre Marta Ortega y el jinete Sergio Álvarez, son los protagonistas de esta semana en el kiosco. Casi todas las revistas ofrecen las mismas imágenes de la boda a excepción de ¡Hola!, que ofrece unas fotografías realizadas desde lejos, que al aumentarlas de tamaño pierden toda la nitidez.
¡Por fin mis ruegos han sido escuchados! Tantas semanas quejándome del sopor y la pereza infinita que llenaba las revistas, y esta semana de “Isabeles” va la cosa. Primero la sorprendente (por desconocida y secreta, claro) maternidad de Isabel Iglesias Preysler, más conocida como Chabeli, y algunos fragmentos muy interesantes del libro que ha escrito Isabel Sartorius hablando de la adicción de su madre y de la codependiencia que le ocasionó. También tenemos algún que otro misterio resuelto y alguno que otro por resolver.
Una futura boda, un embarazo, una nueva “estrella” del clan Preysler que se apunta a las exclusivas, una reconciliación, dos rupturas inesperadas y un movidón familiar digno del mejor de los culebrones. Así podríamos resumir el kiosco de esta semana, que poquito a poco abandona la “pereza” y el aburrimiento de los últimos meses.
Parece que en esta semana nueva semana de “pereza total” en las revistas, la cosa va de visitas: la de Jesulín de Ubrique a Andreíta, la de Marina Danko a la Universidad de la Sorbona, y la de los príncipes de Asturias a la isla de El Hierro con motivo del 44 cumpleaños del príncipe Felipe. El otro reportaje estrella es el que protagoniza una de mis “mujeres-que-pereza” favoritas, Paloma Cuevas.
Practico la crónica rosa con poca moderación pero la dosis justa de azúcar. Huyo del almíbar: sólo le echo unas gotitas de sacarina a todo lo que leo, veo y analizo.