Balance de los primeros días del iPhone

El esperado aterrizaje del iPhone en España no ha sido todo lo dulce como se hubiera deseado. A decir verdad, para muchos usuarios ha sido un auténtico quebradero de cabeza que les ha llevado casi hasta la desesperación.
El principal problema no fue de funcionalidad, ni siquiera de frustración en el sentido de esperar una cosa y que luego fuera otra. El principal problema de la llegada del iPhone español fue, como casi siempre pasa con estas cosas, de organización.
Vamos por partes. ¿Dónde has comprado tu iPhone?. Desde luego, si estabas en un pueblo o en la playa de vacaciones te habrá sido imposible comprarlo durante este fin de semana, puesto que quitando de las grandes capitales, fueras a la tienda que fueras, seguían sin tener ni una unidad del mediático teléfono de Apple.
Puedo encontrar lógico que a un pueblo como el mío de 20.000 habitantes, no hubiera llegado, pero navegando por los foros he leído que a ciudades como Sant Cugat del Vallés de 75.000 habitantes, Badalona, Albacete o Ceuta y Melilla no han llegado a penas unidades, incluso en alguna de ellas ni siquiera han llegado.
Si intentamos buscarlos en centros comerciales o cadenas de tecnología, también lo vamos a tener difícil ya que, la primera oleada de iPhone no ha llegado a los centros comerciales y ni siquiera se sabe cuando va a estar disponible.
A esto hay que añadir que en los sitios en los que se podía encontrar, no dieron abasto y no tardaron en agotarse. Toda una faena para quien estuvo horas esperando.
Otra de las odiseas que tuvieron que vivir los usuarios, (al fin y al cabo los más perjudicados por todos estos problemas) fue en el momento de dar de alta su nueva línea. En el mejor de los casos, el móvil no estuvo operativo hasta pasadas muchas horas desde la adquisición y nadie sabía explicar por qué.
Se supone que la saturación de los servidores fue la causa de este apagón que tuvo en vilo durante horas a los recientes compradores. (Muchos de ellos seguro que pensaron en hacer algo parecido como lo que aparece el vídeo)
En los pocos puntos de venta faltó información y también previsión. La gente estuvo haciendo colas para poder conseguir un terminal y luego, además, tuvo que esperar otras tantas para poder gestionar las altas.
Y para acabar de rematar la faena, las altas exigencias de la plataforma que lo distribuye en exclusiva acabaron de enfadar a los usuarios, aunque las condiciones y las tarifas se sabían desde hace unas semanas, seguro que muchos no se habían enterado y se llevaron la sorpresa al ser atendidos en la tienda.
He estado mirando por los foros, y errores en estos primeros días, los hay de todos los colores, aunque bien es cierto que el desconocimiento del producto muchas veces lleva a estas cosas. Será cuestión de esperar.
Alguno de los más repetidos son que el GPS no encuentra la posición real, hay fallos en el brillo de la pantalla o hay problemas para enviar mail.
Con todo, lo que está claro es que el iPhone es todo un fenómeno mediático que tiene sus seguidores y sus detractores. La verdad es que la mejor forma de conocerlo es adquirir uno y echarle horas.
Ánimo.
Cerrando sesión

El clamor popular era casi aplastante, pero cuando eres una compañía tan grande, supongo que dan igual estas movilizaciones y no sueles escuchar los deseos reales de la gente.
Nos quisieron tapar la boca y los ojos con el Windows Vista y ellos llenarse los bolsillos con un proyecto de nuevo sistema operativo que no ha sido capaz de colmar los deseos de la gente.
Mal en compatibilidad, en reproducción de archivos multimedia y en reconocimiento de algunos “drivers”. Pero da igual, porque ahora Microsoft ha decidido que Windows XP, para mí el mejor SO de la compañía del “ultramillonario” Bill Gates, cierre sesión por última vez en su larga historia.
Hemos convivido con él más de seis años, le hemos maldecido millones de veces y nos ha dejado tirados cuando más lo hemos necesitado. Sus problemas de seguridad han sido una constante desde que llegó a nuestros hogares pero ahora, pero siempre fueron corregidos con los “Service Pack” (el tercero de ellos salido recientemente).
Ahora que se va, creo que le vamos a echar de menos y más, como todos sean como todos los que llegan sean como el Vista.
Soy muy de Windows XP ¿Se nota?, y por eso escribo este ‘post’ desde la tristeza.
No tardé mucho en destriparlo y una de las cosas que más me gustaba de este sistema operativo era que prácticamente te podías olvidar de instalar la mayoría de los engorrosos “drivers”.
Con él, hemos conocido el nacimiento y consolidación de los ‘pen drives’, y la memoria flash en general y aunque no celebramos la llegada del MP3 a su lado, sí que nos ha ayudado mucho a asimilar el auge de este formato de audio.
Windows XP es y será el sistema operativo de la revolución multimedia digital, el que nos ayudó a asimilar eso de las compresiones, el que fue capaz de albergar aplicaciones para reproducir esos archivos comprimidos. XP, fue capaz de hacernos entender que algo estaba cambiando en el mundo de la música, el vídeo, la fotografía, y sobre todo, es uso de Internet.
Windows XP dio el cambio hacia el reconocimiento de las IP automáticas, sin necesidad de reproducir el CD de instalación de los módem. Dio la bienvenida al mundo de internet sin cables. Ha sido siempre un sistema operativo que ha facilitado el trabajo a los desarrolladores.
Nunca tuvo problemas en asimilar cualquier tarjeta gráfica 3D, bien con chip NVIDIA o con chip ATI.
Nunca he sido muy devoto de la política comercial y de competencia del Microsoft, pero bien es cierto que Windows XP marcó un antes y un después con lo que respecta a los productos de la compañía.
Desde el 98 hasta el XP, eso sí, sin pasar por el NT (En el que se basa XP), he probado todas las versiones de Windows, incluyendo las primitivas 3.11 y el que fue la revolución, el 95.
En mi memoria quedará grabada una fecha, el 30 de Junio, el día que Microsoft deja de distribuir el sistema operativo Windows XP a los principales fabricantes de ordenadores y superficies comerciales aunque seguirá suministrándolo a fabricantes pequeños.
Microsoft reconoció que la decisión ha sido difícil pero reiteró que su "compromiso con la innovación" le ha obligado a sustituir XP por Vista.
El año pasado Microsoft ya se vio obligada a retrasar el inicio de la desaparición de Windows XP ante el rechazo de muchos consumidores, tanto individuales como corporativos, a reemplazar el sistema operativo
De acuerdo al plan establecido por Microsoft, a partir de ese día dejará de suministrar los discos de Windows XP a tiendas para su venta a individuos. Pero estos establecimientos seguirán vendiendo copias del programa hasta que se agoten sus actuales existencias.
Creo que ahora es momento de comprar XP original, puesto que las plataformas comerciales deben vender el “stock” del producto antes de 2009.
Yo me quedo, y por mucho tiempo, con Windows XP.

