Depurando el organismo
Las Navidades no dejan
títere con cabeza: nadie se libra de ese par de kilos de más que dicen que
engordamos de media durante las fiestas. Y aunque el sobrepeso siempre es un
problema, no debemos olvidar tampoco la sobresaturación de toxinas a la que
sometemos al organismo en Navidad. Los excesos de alcohol, ácido úrico, grasa,
colesterol y azúcares suelen estar a la orden del día.
A pesar de ello, la protagonista de la cuesta de enero es la dieta. Ni crisis ni rebajas que valgan.
Sin embargo, adelgazar no ha de ser el objetivo prioritario, sino desintoxicar
el organismo de todo aquello que nos sobra y que empeora nuestra
salud.
El ejercicio es la piedra de toque. La actividad física no sólo nos ayuda a quemar calorías, también a eliminar toxinas por el sudor. Pero no está de más complementar el deporte con una dieta ligera y equilibrada que nos ayude a recuperar el tono corporal.
... ver entrada completa¿Asiática? Sí ¿China? De vez en cuando
Me encanta la comida asiática, lo confieso. Vietnamita,
japonesa, china, tailandesa... Da igual: el caso es usar los palillos y
que no falten algunos de mis ingredientes favoritos: arroz, wasabi,
gambas, soja, algas, jengibre, setas shiitake, bambú...Desde luego, no soy ningún experto en este tipo de cocina, pero está científicamente demostrado que es una de las más sanas del mundo. Los asiáticos son longevos, en general, saludables, y la mayoría no parecen afectados por la obesidad o cardiopatías, las mayores lacras de la sociedad occidental.
La dieta asiática es rica en verduras y hortalizas (con alto contenido en fibra, vitaminas, minerales, por no hablar de las deliciosas y saludables algas), pescados y mariscos (ligeros y excelentes fuentes de proteínas), y especias (sanísimos potenciadores de sabor).... ver entrada completa
Palabros dietéticos: los alimentos funcionales
La verdad es que últimamente parece que hay que hacer un doctorado para ir a la compra: L Casei, omega 3, bífidus, prebiótico, carnitina…
Son nombres que nos suenan mucho, de la publicidad y de verlos impresos
en los envases de los productos del supermercado, pero que a veces no
sabemos ni lo que significan.
Y en parte de eso se aprovecha la industria alimentaria. Todo lo
que suena a sano, o lo parece al menos, para nosotros es como si lo
fuera. Son los productos enriquecidos o, como se conocen en argot dietético, los alimentos funcionales.

