Morenos todo el año
Ya estamos en septiembre: llega la vuelta al cole, los coleccionables y
las buenas intenciones: ir al gimnasio, hacer dieta o dejar de fumar.
Septiembre es, sin duda, el verdadero comienzo del año y del curso. Es turno de desprenderse del ocio, del tiempo libre y también del bronceado.Muchos vuelven a casa aterrados: el colorcito que se coge en la playa se irá transformando en pocos días en el tono blancucho que proporciona el halógeno de la oficina. No desesperemos: el moreno, como muchas otras cosas, se puede mantener gracias a la nutrición. Más o menos, claro.
En septiembre, incluso primeros días de octubre, todavía hace buen tiempo, así que podemos intentar conservar el bronceado saliendo a pasear o incluso yendo a la piscina, la playa o al campo con los amigos. Si, además, añadimos un complemento alimenticio a la receta, conseguiremos mantener el colorcito unas semanas más.... ver entrada completa
El verano adelgaza
Pues sí, aunque no lo parezca, aunque haya que luchar contra las cañas y los rebozados, las paellas de los chiringuitos y los helados de chocolate, el calor nos puede ayudar a perder un poquito de peso y a arrancar con más voluntad esa dieta que siempre posponemos.Y no me refiero a los sudores. La transpiración, mayor o menor según los casos, sólo nos sirve para perder líquidos y no grasa. Por eso, es muy importante beber mucho ahora, aunque no se tenga sed. Agua, infusiones y cafés fríos, refrescos, granizados… lo que quieras. Gracias a los líquidos recuperamos nuestro equilibrio, no sólo de agua, también de los minerales que se pierden al sudar.
Donde quiero llegar es a que el verano nos anima a llevar una vida más activa. Las vacaciones pueden ser un momento perfecto para montar en bicicleta, jugar a tu deporte favorito, nadar en la piscina o en el mar o dar un paseo por la playa. Es un buen modo de coger hábitos que no debemos perder durante el resto del año.... ver entrada completa
Trucos para no picar entre horas
La tentación no vive arriba… está en los pasillos de las
oficinas. Es, sí, efectivamente, la máquina expendedora. Snacks salados,
chocolatinas, chucherías, frutos secos… Todo un delicioso surtido de calorías y
grasas saturadas para hacer más amenas las largas jornadas de trabajo.
La Antidieta es una dieta
El lunes decidí unirme a las hordas de pobres mortales dispuestos a poner a prueba su cuerpo y su mente con la 'operación bikini'. Ya sé que yo mismo desechaba la posibilidad hace dos semanas, pero una amiga me recomendó una dieta que desconocía y no me pude resistir convertirme en cobaya y probarla en mis propias carnes, nunca mejor dicho.
Así se llama: Antidieta. Divulgada en Estados Unidos por Harvey y Marilyn Diamond en los años 80, se puede incluir dentro de ese grupo heterogéneo que llamamos dietas disociadas. Para los profanos, la disociación se fundamenta en la existencia de grupos de alimentos que no se pueden combinar porque entorpecemos el proceso de digestión: ni asimilamos todos los nutrientes ni eliminamos las toxinas que nos hacen engordar, como las grasas.
Desconozco el fundamento científico de este sistema, porque no soy médico, pero el caso es que la disociación está bastante extendida entre los obsesionados con el peso y la comida entre los que me encuentro. Famosos regímenes como los de Montignac o Atkins prohíben mezclar en un mismo plato hidratos de carbono (arroz, patatas, pasta, legumbre, cereales, pan) con proteínas (carne, pescado, huevo, lácteos).
... ver entrada completaDi NO a la operación bikini

Tenemos el verano encima y algunos nos ha pillado todavía con el mazapán en la muela. Siempre hay personas previsoras que se ponen "a plan" nada más terminar las Navidades, sin embargo, la mayoría esperamos a digerir las torrijas antes de plantearnos la nueva dieta rocambolesca que nos ayude a lucir con orgullo palmito en la playa.
La conocidísima operación bikini nos lleva a todos por estas fechas a apuntarnos a gimnasios, comprar libros y revistas con regímenes de dudosa confianza y a ingerir piña y alcachofas como nunca en nuestra vida. Ninguno de nosotros nos merecemos este pequeño rito infernal que prolonga la agonía hasta bien entrado el mes de julio.
Por eso, hoy quiero decir ¡No! a la operación en virtud de un cambio de hábitos mucho más sano y que evite el temido efecto yo-yo. Ahí va la obviedad del día: comer bien, adelgaza. No es que adelgace del todo, pero sí que nos ayuda a mantener un peso sano y equilibrado. Por eso, os propongo diez reglas básicas, facilitas y totalmente contrarias al espartanismo de la operación bikini para que eso de estar bien y sano sea la constante del año y no sólo de la primavera:
... ver entrada completa¡A hipervitaminarse y mineralizarse!
Seguro que tu madre te las daba cuando te veía debilucho o probablemente tú mismo te las administres en determinados estados de bajón de energía. Las vitaminas son todo un mito popular de la alimentación porque, en contra de lo que suele creerse, no proporcionan gasolina a nuestro organismo. Son fundamentales para la vida, pero no tienen nada que ver con las calorías que nos ayudan a funcionar.
Su labor es, sin duda, más compleja. Consiguen poner a punto todos los procesos metabólicos del organismo, colaboran a mejorar el estado de nuestras células y, en definitiva, contribuyen a elevar nuestro estado de salud al favorecer una mayor absorción de los nutrientes (esto, a grandes rasgos, que yo no soy bioquímico ni mucho menos). Lo que sí que os puedo asegurar es que la mayoría de ellas no las puede sintetizar el organismo, por eso tenemos que obtenerlas de la alimentación. Y siempre es mejor proveerse de ellas naturalmente que mediante pastillas. No porque las pastillas sean malas, que yo estoy superafavor, simplemente, porque los alimentos saben mucho mejor.
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