09:50 abr 27, 2009 | cebolla | General

Lo light no es de ayer

Aunque parezca que llevan toda la vida con nosotros, los productos lights son relativamente nuevos en el carro de la compra. Los españoles empezamos a verlos en la estantería del súper bien entrados los 80, cuando comenzaba a dar sus primeros pasos nuestra Democracia. Por eso, cuando Samuel Santos, interpretado por Ernesto Alterio, viaja a 1977 y pide una cola light en un bar le miran como si fuera un extraterrestre.

Imaginad que el túnel del tiempo de 'La chica de ayer' hubiera elegido, en vez de a Santos, a Ana Valverde, la mujer de los setenta interpretada por Manuela Velasco. Y que en vez de hacia atrás, hubiese viajado hacia delante. La pobre Ana no sabría hacer una compra normal... y creería que la humanidad se ha vuelto, sencillamente, loca.

La alimentación dietética no sólo se ha instalado plenamente en nuestras vidas, la ha inundado. Sin embargo, su introducción fue silenciosa y gradual. Como actúan los mejores invasores, llegaron sin que nadie se diera cuenta de que habían venido para quedarse.

La pregunta de Santos no es casualidad porque lo light comenzó con la coca cola en los 80. Fue el primer producto sin azúcar y, por tanto, el que lleva más tiempo entre nosotros. Su éxito en Estados Unidos hizo que la multinacional se animase a exportar el invento. A España primero llegó como Tab, después se llamaría coca cola 'diet', y finalmente, llegaría su denominación actual: 'light'.

Pero el Imperio de lo light no se quedó ahí: pronto aparecerían todo tipo de lácteos desnatados, productos bajos en sal, salsas y helados ligeros, alimentos preparados bajos en calorías, galletas sin azúcar... Todo con el objetivo de comer lo mismo para engordar la mitad.

30 años después, hoy podemos hacer, con todas las de la ley, balance positivo de la utilidad y beneficios que han aportado a nuestra alimentación. Sin embargo, a riesgo de ser obvio, es de recibo insistir en que lo light es una opción y no una necesidad. Y que el uso puede degenerar en un abuso contraproducente.

Me explico. Comer light no garantiza perder peso. De hecho, para muchos son la excusa para consumir el doble sin sentirse culpables: el efecto rebote está, por tanto, garantizado. Su utilización ha de ser racional.

Pero es que, además, es posible comer light sin gastarse una pasta en el supermercado. El truco está en qué comprar y cómo cocinar. Toma nota:

  1. Opta por carnes magras (pavo, conejo, pollo), que tienen menos grasa.
  2. Aligera tus salsas: opta por los aceites –de oliva o semillas- en crudo, pero si tienes que hacer mayonesa, puedes rebajar la grasa con leche o yogur.
  3. En la cocina recurre a métodos como el microondas, el vapor, la plancha, el salteado, el horno o el papillote.
  4. Desgrasa los caldos y los guisos. Cuando se enfrían, puedes retirar fácilmente la grasa porque ésta se queda arriba.
  5. Aprovéchate de las verduras (al horno, salteadas) para hacer guarniciones sabrosas.
  6. Recurre a las variedades blancas del queso (burgos, requesón) y a la pechuga de pavo o pollo como fiambres. El jamón curado, sin tocino.
PARTICIPA | Comentarios[0]

Comentarios

Publicar un comentario

Aviso Legal

cebolla

Dietas milagro, consejos para adelgazar o verdades y mentiras del mundo de la nutrición. Mamá dijo que con la comida no se juega, pero aquí vamos a diseccionar lo que nos comemos.

Feeds:
Estos Blogs son abiertos y públicos. Te rogamos que leas nuestras Normas de conducta y te informamos de que los mensajes no son revisados por Antena 3 antes de su publicación, por lo que no asumimos ninguna responsabilidad sobre su contenido.