El verano adelgaza
Pues sí, aunque no lo parezca, aunque haya que luchar contra las cañas y los rebozados, las paellas de los chiringuitos y los helados de chocolate, el calor nos puede ayudar a perder un poquito de peso y a arrancar con más voluntad esa dieta que siempre posponemos.Y no me refiero a los sudores. La transpiración, mayor o menor según los casos, sólo nos sirve para perder líquidos y no grasa. Por eso, es muy importante beber mucho ahora, aunque no se tenga sed. Agua, infusiones y cafés fríos, refrescos, granizados… lo que quieras. Gracias a los líquidos recuperamos nuestro equilibrio, no sólo de agua, también de los minerales que se pierden al sudar.
Donde quiero llegar es a que el verano nos anima a llevar una vida más activa. Las vacaciones pueden ser un momento perfecto para montar en bicicleta, jugar a tu deporte favorito, nadar en la piscina o en el mar o dar un paseo por la playa. Es un buen modo de coger hábitos que no debemos perder durante el resto del año. ¡Y haz mucho el amor, que adelgaza!
Y también los productos típicos veraniegos. La fruta de temporada es perfecta para aliviar la ansiedad por la comida: dulce, refrescante y poco calórica. Y lo mejor es que hay tanta variedad, que no te aburres: sandía, melón, nectarinas, melocotones, paraguayas, ciruelas, cerezas, albaricoques…
La huerta también se encuentra ahora en su máximo esplendor: tomates, berenjenas, pimientos, calabacines, pepinos… Disfruta del gazpacho: el plato por excelencia del estío, que nos alimenta y nos sacia de la manera más ligera. ¿Y qué decir de los salpicones y las ensaladas? La mejor manera de comer o cenar sin preocuparse por la báscula. También el pescado es ahora abundante: a la plancha está delicioso.
Por cierto, está comprobado científicamente que el calor reduce el apetito. Es biológico: en invierno, necesitamos más calorías para combatir el frío. Así que ya no tienes excusas para ponerte a plan, que diría tu madre.
Pero como sé que la voluntad es frágil y el verano largo, os propongo algunos truquitos para combatir las típicas tentaciones que llegan con el calor:
> No te pases con el alcohol, porque deshidrata y engorda. Tómate un par de cañas o tres, pero a la cuarta, pásate a la sin. Tu barriguita te lo agradecerá.
> Los helados son un placer, ahora más que nunca. Ya que es inevitable, recurre a los que no tienen cremas, chocolates o frutos secos, por no hablar de los aceites y grasas habituales en muchos de ellos. Opta por los que son de hielo, los polos de siempre: tienen azúcar, pero en general, no superan las 100 calorías.
> Las tapas se convierten en la manera más sencilla y sociable de cenar en esta época. Por eso, como ya hemos contado aquí, has de vigilar lo que pides, para no arrepentirte después. Te proponemos marisco, boquerones en vinagre, lacón o pulpo a la gallega, verduras a la plancha y revueltos de huevo.
> Elige lo que te conviene: la temporada ofrece productos muy sabrosos y con pocas calorías. Es el caso de la horchata, té helado o los batidos, éstos con leche desnatada siempre. El mejor postres en esta época es la fruta, pero estas tres opciones también te ayudarán a saciarte tras una comida frugal.
Y ahora comparte tú tus ideas para combatir los kilos en verano… ¡Nos ayudarás a todos!
Comentarios
Enviado por moralina en julio 30, 2008 a las 12:20 PM CEST #
Enviado por remedios en agosto 16, 2008 a las 11:14 PM CEST #
ay! si la ensaladilla rusa adelgazara...
Enviado por Alicia en agosto 22, 2008 a las 11:53 AM CEST #
Comentando cosas de cocina. ¿ porque el programa de "ven a cenar conmigo" esta tan olvidado en antena3 Queremos mas tiempo para el programa y que no los quiten para poner mas rato del GONZO que si no es por el siniestro del avion no sirve para nada QUEREMOS VER "VEN A CENAR" El programa no tiene ni blog ¿ por qué?


• pues mucha ensalada, que apetece un montón!!!. si es de pasta, siempre al mediodía: para que de tiempo a gastar los hidratos. • también cenas de conservas: unas sardinillas, un poco de atún... super richo y super apañado. Y si es de embutidos (ojo con el pan!): lomo, jamón serrano (sin lo blanco) y lacón se pueden comer perfectamente!