El verano adelgaza
Pues sí, aunque no lo parezca, aunque haya que luchar contra las cañas y los rebozados, las paellas de los chiringuitos y los helados de chocolate, el calor nos puede ayudar a perder un poquito de peso y a arrancar con más voluntad esa dieta que siempre posponemos.Y no me refiero a los sudores. La transpiración, mayor o menor según los casos, sólo nos sirve para perder líquidos y no grasa. Por eso, es muy importante beber mucho ahora, aunque no se tenga sed. Agua, infusiones y cafés fríos, refrescos, granizados… lo que quieras. Gracias a los líquidos recuperamos nuestro equilibrio, no sólo de agua, también de los minerales que se pierden al sudar.
Donde quiero llegar es a que el verano nos anima a llevar una vida más activa. Las vacaciones pueden ser un momento perfecto para montar en bicicleta, jugar a tu deporte favorito, nadar en la piscina o en el mar o dar un paseo por la playa. Es un buen modo de coger hábitos que no debemos perder durante el resto del año.... ver entrada completa
El misterioso tonalín
El tonalín, respondiendo a una querida lectora de este blog, no
es ningún nutriente. No sirve para enriquecer la alimentación, sino,
supuestamente, para adelgazar. Por lo tanto, los lácteos que contienen
este ingrediente (patentado y de uso reservado) no pueden considerarse
alimentos funcionales.Y mucho menos cuando la efectividad del componente está en entredicho. Porque no sabemos si realmente funciona.
El tonalín, a pesar de ser una marca registrada –en España se puede conseguir en forma de lácteos y también en píldoras en la farmacia-, no es más que un compuesto procedente de un ácido graso. Se trata del ácido linoleico conjugado, que se obtiene de un proceso industrial a partir del aceite de girasol. ... ver entrada completa
Palabros dietéticos: los alimentos funcionales
La verdad es que últimamente parece que hay que hacer un doctorado para ir a la compra: L Casei, omega 3, bífidus, prebiótico, carnitina…
Son nombres que nos suenan mucho, de la publicidad y de verlos impresos
en los envases de los productos del supermercado, pero que a veces no
sabemos ni lo que significan.
Y en parte de eso se aprovecha la industria alimentaria. Todo lo
que suena a sano, o lo parece al menos, para nosotros es como si lo
fuera. Son los productos enriquecidos o, como se conocen en argot dietético, los alimentos funcionales.
Montignac... tú sí que vales
Le han puesto verde, no le toman en serio, dicen que su método tiene efectos secundarios... Todo el mundo, especialmente médicos y nutricionistas, se meten con él y sin embargo, el sistema de Michel Montignac funciona y sigue vendiendo libros como churros desde que en 1987 publicase ¿Cómo adelgazar en comidas de negocios?
¿El secreto? Plantarle cara a los hidratos de carbono, protagonistas, junto con las grasas, de los odios y temores de los adictos a las dietas.
Aunque los americanos se empeñen en hacernos ver en sus pirámides alimenticias -que nosotros exportamos a pies juntillas- que los carbohidratos son la base indiscutible de una buena alimentación, algunos expertos consideran que eso es cierto pero con puntualizaciones.
... ver entrada completaSi no dice qué aceite lleva, no lo compres
Tú y yo lo sabíamos. Lo que hablábamos aquí hace unas semanas, del peligro de lo que esconden las llamadas grasas vegetales -así, sin especificar-, lo confirmaba hace unos días la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), que denunciaba en un estudio que más de la mitad de los alimentos envasados contienen grasas poco saludables para la salud (es decir, saturadas) y, lo que es peor, que sólo el 20% de los productos informan de ello en sus etiquetas.
Especial atención, como ya dijimos, hay que poner en galletas, bollería industrial, patatas fritas, salsas y aperitivos,
todos ellos, alimentos muy frecuentes en nuestra despensa y muy
recurrentes a la hora de matar el gusanillo en la oficina.
La reina de
la grasa es la patata frita: las bolsas de este delicioso tentempié
suelen acumular de media un 34% de grasa.
Dame pan y llámame lo que quieras
Sin duda, si hay un alimento demonizado y denostado por todos aquellos
que se embarcan en la terrorífica operación bikini, ése es el pan.
El hidrato de carbono suele ser la bestia negra de las dietas,
especialmente de las milagro, ésas que garantizan una pérdida de peso
rápida a corto plazo, pero que en general provocan desajustes y
garantizan el temido efecto rebote.Pues bien, señoras y señores, ahí va la frase lapidaria de la semana: puedes adelgazar comiendo pan. Sí, sí, sin trampa ni cartón. Claro está, sólo funciona si nos ajustamos a unos cánones equilibrados y eligiendo bien el tipo de pan que vamos a incluir en la dieta.... ver entrada completa

