Para empezar, el mismo martes nada más llegar a la tele me mandan de vuelta a casa para hacer la maletas e irme a Londres inmediatamente. María de Villota había sufrido una accidente y estaba muy grave. Golpe en el estómago. A la pena se unió lo delicado del tema. Se publicaron muchas 'locuras' en la red y en estas ocasiones hay que tener mucho cuidado. Con lo que se dice y para respetar en todo momento la intimidad de la familia. Esos dos días en Cambridge fueron duros.
Espero que María se recupere pronto (afortunadamente cada día las noticias que llegan son positivas) y que pueda ver las muestras de cariño que todo el paddock le rindió. Sobre todo las de sus compañeros de trabajo, los pilotos, que la llevaron consigo este fin de semana a través de su estrella roja.
El tiempo estaba como el estado de ánimo, gris y lluvioso. Llovía y llovía y volvía a llover. Sólo hubo tregua el jueves y el domingo durante la carrera porque una vez terminada cayó, como se dice coloquialmente, 'la del pulpo'. Todo Silverstone e inmediaciones eran un barrizal con lo que muchos campings y parking tuvieron que cerrar y los atascos para acceder al circuito eran 'insufribles'.
El viernes tardé 2 horas y media en hacer 20 kilómetros. ¡Y eso que eran las 7 de la mañana! Hubo quienes tardaron hasta 6 horas o más. ¡El sábado se quedaron sin poder disfrutar de la clasificación 20.000 aficionados que no llegaron a tiempo o no pudieron aparcar! Pero aún así, los ingleses no montaron ningún numerito y aguantaron pacientemente y con mucho humor el temporal. Yo alucinaba al verlos en las gradas tan felices arrugados como pasas con tanta agua.
Tampoco ha ayudado el cambio horario. Esa horita de menos en Gran Bretaña se nota porque todo empieza una hora antes. ¡Qué madrugones! Ni un solo día mi despertador ha sonado más tarde de las 6 de la mañana. Y tengo que reconocer que muchas veces iba por el paddock como un zombi.
Pero no todo ha sido negativo, por supuesto. Digamos que ha habido momentos. Como el 'momento pole'. La clasificación fue un infierno con ese parón de casi dos horas por la lluvia, pero luego mi querido amigo Fernando nos compensó con una pole alucinante. O ese momento 'Verano azul'. El viernes, algunos en patines, otros en bicicleta, nos fuimos casi todos los que formamos el equipo de Antena 3 a dar una vuelta al circuito bajo la estupefacción de todo aquél que nos cruzábamos.
Momento 'Mr Bean'. Nunca me hago fotos con nadie porque me da una vergüenza horrorosa, pero es que yo me parto con este hombre. Os juro que al natural es como en sus películas. No habla, sólo hace gestos. Cuando le pedí hacerme la foto con él, no me contestó, sólo movió la cabeza de arriba abajo, de un lado a otro y lo mismo con los ojos al puro estilo Mr Bean. Buenísimo. Y lo mejor, el 'momento sol'. Estoy en el avión sobrevolando Madrid y por fin veo cielos despejados. Si es lo que digo yo: "como en España, en ningún sitio".