Si te dicen que caí
(Juan Marsé, Ed: Seix Barral)
No sé por qué, o sí, cada cierto tiempo tengo necesidad de acercarme a Marsé. Me alejo de la estantería donde se acumulan las novedades que me mandan las editoriales (no por hacer este blog sino por la sección de
libros en la radio, y que yo regalo luego a las Bibliotecas Municipales, porque he decidido quedarme con muy pocos: ya no me caben en casa) y los libros a medio leer: algunos a medias, otros a falta de un relato o de un capítulo, o enfangados en una escena, que superaron las sesenta páginas y por eso no los abandoné, pero que no han conseguido hacerme llegar hasta el final. Cuando estoy aburrido, cuando necesito reconciliarme con la literatura me planto delante de mi biblioteca, con una buena música, y espero que algún libro me llame a voces.
La última vez también fue Marsé: “Últimas tardes con Teresa”, y lo disfruté desde la primera línea, desde que reconocí, como a un viejo amigo, al Pijoaparte, y le vi colarse en una fiesta de la rica burguesía catalana, en busca de una joven heredera. Me volvió a poner los pelos de punta la magistral escena en la que se despierta en la cama de una mujer y cuando ésta abre las contraventanas el Pijoaparte descubre una cofia y un uniforme, y se desespera al comprobar que se ha acostado con la chacha.
Algo así me ha ocurrido con “Si te dicen que caí”, cuando he reconocido a Java, y le he escuchado contar los aventis, esas historias que surgen de la realidad y que viajan por el territorio de los sueños, medio mentiras, medios ficciones, medio verdades que la pandilla escucha en silencio, rodeados de miseria, de pobreza, de sueños truncados, de injusticias, de maldad, de terrible pasado, en una terrible posguerra.
“Cuenta que al levantar el borde de la sábana que cubría el rostro del ahogado, en la cenagosa profundidad de pantano de sus ojos abiertos, revivió un barrio de solares ruinosos y tronchados geranios atravesado de punta a punta por silbidos de afilador, un aullido azul.”
¡Qué comienzo! Tiene el sabor de la buena literatura. A mí se me escapa una sonrisa de placer que me fija al sillón, y me dejo llevar hacia atrás en el tiempo, hacia ese barrio, de solares ruinosos, bombardeados recientemente, en esta historia de iniciación, de pérdida de la inocencia, de búsqueda, de fracasos y sueños, donde unos seres humanos se aprovechan de otros y donde la búsqueda de la dignidad está en lugares que no sospechamos.
Cómo envidio, si alguien no se la ha leído todavía, sus ojos vírgenes, para hacerlo de nuevo por primera vez. Y descubrir el impacto de ir construyendo el tiempo, distinguir la ficción de la realidad, ir descubriendo los mil matices de cada personaje, Sarnita, el Tetas, la magnífica Ramona, todos, en esta novela construida con primor, con maestría.
Esto es literatura.
Por cierto, yo tengo una magnífica edición de Seix Barral en Biblioteca Breve, con prólogo del autor, que es la edición corregida y definitiva, de septiembre de 1989. Es la que hay que leerse.
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Hola.Quería denunciar y que emitierais noticias al respecto, porque no sé donde se hace asi que lo digo aquí. El sector del videojuego pide subvenciones, pues las actuales con pocas y de poca cantidad(de risa, vamos) Por eso ahi tan pocas desarrolladoras de videjuegos en españa. Si existieran mas ayudas, seria una gran ayuda para que ocurriera como en los 80, es decir que un grupo de amigos aficionados se animaran y fundaran una empresa de videojuegos al mas puro estilo 'opera soft', 'topo soft', que son grandes hitos de los 8 bits. http://www.google.es/search?hl=es&q=el+sector+del+videojuego+pide+subvenciones&btnG=Buscar&meta= http://fonsecablog.blogspot.com/2008/09/el-sector-del-videojuego-pide.html http://www.noticiasjuegos.com/2006/12/19/%C2%BFa-quien-le-importa/ http://www.pc-actual.com/actualidad/noticia/2008/09/25/La-odisea-de-crear-un-juego-en-Espana http://sinciforma.blogspot.com/2007/10/desarrolladoras-de-videojuegos-de-espaa.html gracias y un saludo.