A LA HORA DE CONDUCIR...
Por Matías Prats
Mi consejo para los que nos ponemos al volante se puede resumir en un palabra que siempre ha estado vinculada a las campañas de Tráfico y que no ha perdido nada de su valor: prudencia.
Es decir, sensatez para conducir dentro de los límites de velocidad, para no dejarse llevar por las prisas. Cautela para mantener la distancia de seguridad y evitar riesgos. Buen juicio para conducir descansado, parar cada dos horas –como me gusta hacer a mí- en los viajes largos y revisar a fondo el coche, especialmente, durante los días de mal tiempo en donde aumentan los riesgos.
Y, si es posible, estar atento desde el coche a toda la información sobre el tiempo y el estado de las carreteras que mis compañeros de la radio suministran permanentemente.


