Si funciona es una buena señal
Por Roberto Brasero
Cuando en mitad del mes de julio vemos crecer las nubes allá sobre la sierra y se levanta de repente un viento súbito, sabemos que es muy probable que se desencadene una tormenta veraniega. La experiencia nos hace interpretar esas señales del tiempo. Cuando vemos esas nubes grises que tienen forma de mamas, como un montón de bolsas juntas que se descuelgan del cielo -llamados cumulonimbos mammatus- sabemos que esa masa nubosa encierra mucha actividad en su interior y que por lo tanto es muy probable que deje granizo o lluvias fuertes. El conocimiento nos faculta para interpretar las señales. Y podríamos decir también que tenemos un "código" popular, nuestro refranero, que nos ayuda a descifrar señales en el cielo: Cuando el grajo vuela bajo hace un frío...que pela. En esto de predecir el tiempo cuenta mucho el observar las señales que nos pueden indicar cambios en la atmósfera, y para interpretarlas nos ayudamos del conocimiento y la experiencia.
En el caso de las señales de tráfico, la experiencia, el conocimiento y el código ya lo tenemos interiorizado. Hemos jugado cuando éramos niños a identificar las señales de la carretera desde el asiento de atrás; hemos sudado en la autoescuela para sacarnos un carné; hemos garabateado cientos de servilletas con resultados de test y Paco Costas nos dio una segunda oportunidad para aprendernos bien la lección. Ahora la seguridad vial ya no es una asignatura pendiente: los críos aprenden en el colegio a sumar y a dividir, la composición de los minerales y las señales de tráfico.
Y después de todo este trabajo, después de haber andado un camino que no ha sido fácil, después de saber QUÉ DICE la señal, que es lo realmente difícil, resulta absurdo y hasta un derroche intelectual el no poder aplicar el conocimiento porque NO SE VE la señal, que debería ser lo fácil. O porque está rota y no la cambian, o porque la tapan las ramas de un árbol, o porque hay muchas y se contradicen, o porque es absurdo que esté ahí.
Desde aquí os animo a seguir enviando vuestras denuncias a www.ponlefreno.com y que, al final del camino, haya suficientes muestras para enseñar a quien corresponde que no se trata de casos aislados. Un montón de pocos hacen un mucho. Si esto funciona, será una señal de que vamos por el buen camino.



En Almería, en Villarcios dirección a Garrucha el viento tiró las señales en enero a primeros y todávia no las han arreglado