KochiKame, abreviatura de Kochira katsushika-ku Kameari kôen-mae hashutsujo (es decir “Aquí el puesto de policía de delante del parque de Kameari, en el distristo de Katsushika (de Tokio)”) tiene el honor de ser la serie de manga con más volúmenes en el mercado, 181 a día de hoy (a unas 190 páginas el volumen, eso da unas 35.000 páginas).
Su autor, Osamu Akimoto, la inició en otoño de 1976 en la revista de manga más vendida y famosa del mundo, la Shônen Jump (hogar también de hitos como Dragon Ball, Slam Dunk, Mazinger Z, Oliver y Benji, Caballeros del Zodiaco, Naruto, One Piece y muchísimas otras), y a día de hoy sigue publicándose un capítulo de unas 20 páginas semana tras semana, sin haber faltado ni una sola entrega en estos casi 36 años. Nadie sabe cómo Akimoto es capaz de sacarse de la manga tantos y tantos gags (la serie es de humor) en historias autoconclusivas, de forma semanal, y sin faltar ni una sola entrega, y mantenerse jovial y siempre de buen talante.
Ryotsu, el protagonista de la serie | Foto: NiponadasKochiKame nos cuenta el día a día de un pequeño puesto de policía en uno de los barrios populares de Tokio a través de su protagonista, el agente garrulo, gamberro e (inserte aquí su adjetivo despectivo favorito) Kankichi Ryotsu, que prácticamente hace de todo menos tareas policiales. Aunque parezca que esté describiendo a un perfecto delincuente, lo cierto es que a Ryotsu es imposible odiarle: ese personaje feo, musculoso, peludo y unicejo se ha ganado el cariño de millones de japoneses y también ha llegado a ser conocido en el extranjero. Sin ir más lejos, en España la serie de animación de KochiKame se emite en varias cadenas del circuito autonómico desde hace años.
Entre el amplísimo elenco de personajes destacamos en esta ocasión a Neruo Higurashi, un policía que solo aparece una vez cada cuatro años, coincidiendo con los Juegos Olímpicos (de ahí su apodo, “el hombre olímpico”, a pesar de que su aspecto físico -demacrado, somnoliento y desaliñado- sugiera justo lo contrario).
Higurashi cuenta con unos poderes de percepción increíbles, lo que le permite resolver cientos de casos en pocas horas, y es por esto que en la comisaría no se deciden a despedirle. En su día a día, el perezoso Higurashi duerme a pierna suelta, durante años y años y, como decíamos, aparece en su puesto de trabajo cada cuatro años. Normalmente es Ryotsu quien va a despertarle, ¡y realmente es como si fuera a despertar a un vampiro!
Como decíamos, KochiKame empezó en otoño de 1976, por lo que la primera aparición de Higurashi tuvo que esperar hasta Moscú ’80. A partir de entonces, el personaje ha aparecido en cada olimpiada, más una sola vez en la que le despertaron cuando aún no habían pasado los cuatro años y se armó la Marimorena: Higurashi, furioso, dio rienda suelta a sus poderes y se convirtió en una especie de máquina destructora. ¡Lo suyo costó aplacarle! A pesar de su bajísima aparición (¡¡en solo 10 capítulos de entre más de 1700!!), este es un personaje muy recordado y querido por el público, que se ilusiona en cada año olímpico por la expectativa de verlo.
Hoy mismo, lunes 30 de julio, se ha puesto a la venta la revista Shônen Jump en la que aparece el Higurashi de Londres 2012, lo que marca su novena aparición “olímpica” y su décima total. En el episodio de este año, Ryotsu y otros policías de la comisaría como Reiko y Nakagawa viajan a Londres a buscar al personaje, que al parecer, se había desplazado ahí hace cuatro años para, al despertar, poder disfrutar al menos un poco de los juegos, ya que, según él, siempre que se despierta, estos han terminado. ¿Conseguirán encontrarle?
