A partir del 1 de octubre de 2012, es decir, este próximo lunes, quien ponga contenidos piratas a la disposición de terceros en Japón se enfrentará a un máximo de 10 años en la cárcel o una multa de hasta 10 millones de yenes (unos 100.000 euros). Pero los que bajen contenidos ilegales también pueden ser condenados... A un máximo de 2 años de cárcel y/o una multa de hasta 2 millones de yenes (unos 20.000 euros).
Prohibídas las descargas ilegales | Foto: DarumaSin duda, se trata de una ley extremadamente dura en comparación con las de otros países, y eso que Japón es tradicionalmente uno de los países más legales del mundo, donde grandes cadenas de venta de CD y DVD como Tower Records, o de alquiler de música y películas como Tsutaya, subsisten y venden/alquilan los mismos productos que hace 10 años, a precios mucho más elevados que en Occidente. El precio estándar de un CD de música es de unos 3000 yenes (30 euros), mientras que las películas en DVD, en ediciones normales y corrientes, oscilan entre los 4000 y 5000 yenes (40-50 euros), si no más.
Aunque todos tenemos una idea muy idealizada de Japón como “el paraíso de la tecnología”, esta no es del todo correcta. Es cierto que los japoneses adoran los gadgets tecnológicos y la variedad de maquinitas disponible en las enormes tiendas de electrónica del país es directamente abrumadora. Pero también es cierto que el japonés es un pueblo muy poco dado al cambio, y se está resistiendo al salto a lo digital de una forma que, en Occidente, parece absurda. Muchos japoneses, pues, prefieren comprar el CD de su artista favorito y después convertirlo a digital para disfrutarlo en sus reproductores o teléfonos antes que comprar las canciones on-line, y la piratería de contenidos audiovisuales está muy poco extendida.
No Download | Foto: DarumaiTunes y otras plataformas de música digital están obviamente implantados en Japón, pero los precios suelen ser más elevados que en Occidente y, el colmo de lo absurdo, sus contenidos no son accesibles desde fuera de Japón. Cierto, podemos hacernos una cuenta japonesa de iTunes, pero... Si tu tarjeta de crédito no es japonesa, no podrás comprar nada. ¿Absurdo? No, lo siguiente. Lo mismo ocurre con YouTube, donde cualquier contenido musical, como un simple vídeoclip), es automáticamente rastreado y borrado por las compañías niponas. Esto provoca que, si tienes interés por la música japonesa y vives fuera de Japón, tengas que a) recorrer a la piratería (lo siento) o b) comprar el CD de turno y pagar los correspondientes y carísimos gastos de envío y, si te paran el paquete en aduanas, también los aranceles. Totalmente absurdo en la era actual, ¿verdad?
Corea del Sur, en cambio, ha aprendido que no Internet juega más a su favor que en su contra, y está internacionalizando su cultura popular a gran velocidad gracias a Internet. Sin ir más lejos, podemos comprar música de los principales grupos coreanos con una cuenta española de iTunes, sin más. El brutal éxito de Gangnam Style, del rapero coreano PSY, es la punta de lanza de una industria del entretenimiento que ha descubierto que en la internacionalización está la clave del éxito y gana nuevos adeptos rápidamente.
Y no he hablado de libros/manga digitales, porque esto da para muuuuuucho más. La próxima vez, si os parece.