Clint vs. Spike
En el rincón derecho, con 78 años de edad, metro y ochenta y ocho centímetros de pura leyenda, calzón vaquero y muchas películas de peso… el señor Clint Eastwood. Y en el rincón izquierdo, venido del Brooklyn, 51 años, metro sesenta y ocho de estatura y calzón negro, de gran orgullo negro, el señor Spike Lee.

El combate dialéctico entre estos dos pesos pesados del cine empezó en el pasado festival de cine de Cannes. El primero en golpear, un poco bajo, fue Spike Lee, uno de los últimos abanderados del cine de color y director, entre otras películas, de Malcom X. El director comentaba tranquilamente su nuevo proyecto, "Miracle at St Anna" -una historia sobre los integrantes de una división estadounidense integrada por negros que combatió en Italia en la Segunda Guerra Mundial- cuando casi sin previo aviso soltó un: "Clint Eastwood ha hecho dos películas sobre Iwo Jima que duran más de cuatro horas en total y en las que no sale un solo actor negro. Si vosotros los reporteros tuvieseis huevos, le preguntarías por qué es así".
A lo que yo pensé, Spike, tío, ¿por qué nos pasas la patata caliente a nosotros? Hazle tú mismo la pregunta al bueno de Clint en uno de vuestros saraos.
Bueno, pues antes de que así lo hiciese, un periodista de The Guardian se encontró, un par de semanas después, con el otrora Harry Callahan, que respondió el golpe con una recomendación a Lee, la de "cerrar la boca", seguida de un buen derechazo: "¿Qué quiere que haga? ¿Acaso un anuncio publicitario en pro de la igualdad de oportunidades? Yo no juego a eso, sino que hago una lectura histórica. Cuando hago una película que es un 90% de negros como Bird (sobre el gran músico de jazz Charlie Parker), utilizo a un 90% de negros". Seguido de un: "¿Habrá estudiado historia alguna vez? (…)Si hubiera puesto a un actor afroamericano allí, la gente hubiese dicho, 'este tipo perdió la cabeza'. No era correcto", en referencia a que en la famosa foto de Joe Rosenthal del alzamiento de la bandera estadounidense en el monte Suribachi no aparecía ningún soldado negro. Y para rematar el ataque un buen gancho de izquierda: "Cuando hice aquella película (Bird, en 1988), Spike Lee se quejó porque la rodara un blanco. Pero si la hice fue porque nadie más la había hecho. Así de simple. Él podía habérseme adelantado, pero no. Estaba haciendo otra cosa". Eastwood, cuyo próximo proyecto es "The Human Factor" (El Factor Humano) -que trata de cómo el primer presidente negro de Suráfrica aprovechó la victoria de su país en la Copa del Mundo de Rugby en 1996 para fomentar la unidad nacional- sentenció, entre risas, el segundo round con un: "No voy a convertir a Nelson Mandela en un blanco".
Bueno, pues yo que pensaba que todo iba a acabar sendos calentones… Pero nada de nada, más madera y más mamporros...
Esta semana Spike Lee ha concedido una entrevista a la cadena estadounidense ABC y para abrir boca ha dicho: "Para empezar, él (Clint Eastwood) no es mi padre y ya no estamos en una plantación de algodón". De segundo, una de cal y otra de arena: "Es un gran director. Él hace sus películas y yo las mías. Un comentario así no debería ofenderte, Clint. Vamos, Clint. Suenas como un hombre viejo y enojado" ¡Toma carga de profundidad! Y para rematar: "Si él quiere, puedo juntarle a los hombres afroamericanos que pelearon en Iwo Jima y, como él, contarle a estos hombres que lo que ellos hicieron fue insignificante y no existen".
Yo no sé vosotros, pero yo no me pierdo el próximo asalto. Seguro que al final –igual me equivoco- estos dos monstruos acaban tan amigos, pero entre tanto, demuestran que (por si alguien lo dudaba viendo sus películas) ambos están en plena forma.
Jordan
Antes de que todos nos pongamos a cantar aquella pésima canción de Los Hombres G: "Indiana, Indiaaaana...me tienes hasta la bana..." cambio de tercio con una noticia que me llena de alegría. Spike Lee ha anunciado en el Festival de cine de Cannes
que el próximo año va a presentar, en ese mismo certamen, un documental
sobre el único e irrepetible jugador de baloncesto Michael Jordan.Digo alegría porque el señor Lee es un director más que interesante y que merece todos mis respetos y admiración. Me gusta tanto el cine de sus inicios -sobre todo "Nola Darling" y las grandísimas "Haz lo que debas" y "Fiebre Salvaje"- como sus últimos trabajos -la poco reconocida "La última noche" y la comercial "Plan oculto"-.
Una vez -abro paréntesis para una cuña anecdótica- me encontré al señor Lee en Los Ángeles en un ascensor. Era en el lujoso Hotel Mondrian, en las vísperas de los Óscar 2005, y yo bajaba ensimismado cuando las puertas del ascensor se abrieron y allí apareció el pequeño -de estatura, digo- director. Claro, me quedé tan estupefacto al ver una cara tan familiar que me salió un espontáneo: "Hi Spike, How are you?", como quién saluda a un vecino conocido de toda la vida. El sonrió -mi cara de sorpresa era todo un poema-, dijo "Fine" y bajamos los dos sin decir más. El año siguiente me lo encontré de nuevo, en el mismo hotel, pero esta vez no nos unía la intimidad de un ascensor y dudé de que, obviamente, se acordase de mí. Así que opté por no volver a saludarle y hacer el canelo. Cierro paréntesis anecdótico.... ver entrada completa
Atracón de glamour
Siempre he presumido de ser, gracias a Dios, muy poco mitómano. El trabajo es el trabajo, y aunque te acerques a personas que se encuentran entre las más bellas, famosas, interesantes y ricas del planeta, entrevistarles y estar con ellos no deja de ser una responsabilidad y una forma de ganarse la vida. Aunque he de confesar que las últimas 72 horas en Cannes han puesto a prueba mi capacidad de controlarme y no perder los papeles ante algunas rutilantes estrellas. Esto se entiende si os digo que, en estos tres últimos días pasados, he entrevistado a, entre otros, Angelina Jolie, Harrison Ford, Steven Spielberg, George Lucas, Cate Blanchet o Woody Allen. Penélope Cruz casi no cuenta, es ya como la vecina del quinto. Ahí van mis impresiones:Angelina Jolie: dicen que la maternidad embellece, y en este caso, la belleza se estaba elevada al cuadrado. Era la primera vez que la entrevistaba, y para ser sinceros, siempre me había dado cierto recelo esa imagen de pareja perfecta que transmiten ella y Brad Pitt…Pero, una vez superado el primer "impacto" –llevaba un escote de vértigo y unas dimensiones pectorales descomunales debido a su avanzado embarazo- la verdad es que esta chica me cautivó con su amabilidad y su buena disposición para responder a todas mis preguntas. Imaginaros, antes que yo habían pasado otros 15 periodistas de todos los países y, seguramente, todos con cuestiones similares. Pero cuando yo terminé mis escasas 5 ó 6 preguntas, Angelina incluso pidió que siguiera haciéndo más, ante lo que la gente de prensa de Kung Fu Panda (película que me había llevado allí) le recordaron que el tiempo era muy limitado. "No se preocupe – le dije- sólo tengo un minuto o minuto y medio para contar todo" A lo que ella respondió "Dios, es verdad, siempre he pensado que es muy duro y difícil ser reportero de noticias y tener tan poco tiempo para resumir todo". Así que claro, guapa, futura mamá, simpática, con dedicación a su trabajo (atender a la prensa es parte de este negocio) y encima admiradora de los periodistas televisivos…Salí de la entrevista con Angelina más contento que unas castañuelas…Bueno, sólo me quede con la espinita clavada de no haber podido entrevistar a la exóticamente sexy Lucy Liu. La chica estaba enferma.
Harrison Ford: Indiana Jones y Han Solo en una sola persona…¡guau! Era difícil no ponerse nervioso. También era mi primera entrevista con él, y aunque me habían avisado que era un poco "estirado", nada de nada. Debía de tener puesto el chip 3.0. de "voy a ser encantador y me voy a meter a la prensa en el bolsillo" y conmigo lo consiguió. Bromas sobre su edad "-¿Qué tal a su edad volver a rodar…? -¿Qué dice? Es que me estoy quedando un poco sordo por la edad…", Jugosas respuestas pese a ser la enésima entrevista…Vamos, un profesional, todo lo contrario que su compañero de reparto Shia Labeouf, con el que ya había coincidido en Transformers, y que me volvió a demostrar que quizá como actor tiene mucho futuro en Hollywood, pero como relaciones públicas va en picado. Borde, seco, lo mínimo e imprescindible.
Steven Spielberg: entrañable, encantador, para llevártelo a tomar unas cañas, sencillo en su forma de vestir (un pantalón vaquero, una camisa y un jersey de pico) y sencillo en su forma de ser. "Debería ser actor –comenta María, mi compañera productora en este viaje- es como un personaje tierno de película". Para romper el hielo, Spielberg me contó que está deseando volver a rodar en España (ya lo hizo hace bastante con el Imperio del Sol). Después me dio unas excelentes declaraciones y al final se levantó para despedirse…¡Él creador de Tiburón, Indiana, La lista de Schindler o Salvar al soldado Ryan!!! ¡Casi me sale una reverencia!.
George Lucas: simpático, correcto, pero no tan entrañable como su colega Steven. Es gracioso ver como tenía perfilada perfectamente su barbita para disimular su grandísima papada. Se nota que detrás del genio creativo hay también una cabeza pensante para los negocios.
Woody Allen: mientras que Harrison Ford bromeaba con su edad, el señor Allen realmente está ya bastante mayor e incluso duro de oído…Tuvo problemas durante la rueda de prensa oficial del festival y también durante nuestra entrevista. Digo entrevista por decir algo, porque fue más bien una charleta de esas que tienen nieto y abuelo, encogido y arrugado como una pasa…Divagaciones, pausas, frases inconexas, nada de medir las palabras, espontaneidad…Estaba apagado…Ojalá fuese algo puntual.
De "Vicky, Cristina, Barcelona" os diré que a Woody Allen se le perdonan comedias así de ligeras y con aires, sobre todo al principio, de publireportaje. Pero que nadie espere el Woody Allen de sus comienzos. Bien por los actores, sobre todo Bardem, Scarlett Johansson y Rebeca Hall.
Au Revoir, Cannes. Afortunadamente -esto es agotador- nos volvemos a Madrid. Aprovecho y doy las gracias a mis compañeros de Antena 3 aquí: mi productora María y mi cámara Rafa.
El arco iris de Cannes
Ya estamos aquí, paseando por la famosa Croissette. Esa que pisarán estos días Spielberg, Eastwood, Jolie, Ford, Wenders o Kusturica. Esa que tiene un particular arco iris.
Y no me refiero al fenómeno meteorológico. Afortunadamente en esta primera jornada, el tiempo ha lucido soleado. Las exclusivas playas privadas de hoteles y locales de fiesta registran bastante actividad, y en las zonas públicas no falta gente con toalla y sombrilla, valientes nadadores y sirenas esbeltas -y no tanto- dorándose al sol. "¿Bajará algún día en biquini Eva Longoria?", me pregunta un esperanzado compañero.
Cuando hablo del arco iris de Cannes tampoco me refiero a nada del orgullo gay local, que aquí lo habrá, seguro. Para que negarlo, en la industria del cine el movimiento gay es bastante numeroso e influyente.
Pero, sexualmente hablando, por estas latitudes, digamos que lo que abunda es la prostitución femenina de lujo y clase alta. Hoy mismo, mientras comíamos en una brasserie, he contemplado como una chica joven de color, bastante guapa y vestida de fiesta, era abordada por los ocupantes, sólo masculinos, de una mesa vecina. Lo que parecía, en principio, un saludo casual ha terminado con un discreto informe sobre disponibilidad, horarios y tarifas y la petición de un teléfono de contacto a la pobre meretriz. Poco después, el 'chulo' de la susodicha aparecía para jalearle y reclamarle más actividad. Todo sin demasiadas estridencias y a las 4 de la tarde.
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Gonzalo del Prado
Como tantos otros de su generación (Sevilla, 1975), Gonzalo del Prado se crió viendo "Karate Kid", "Los Goonies" o "Regreso al futuro". Su etapa profesional en Antena 3 empezó en 1997, y desde hace 5 años se encarga de todo lo relacionado con el mundo del cine en el área de Cultura de las Noticias de Antena 3. "Soy sólo informador. De crítico tengo lo que cualquier otro ciudadano de a pie", asegura.
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