Bardem no da puntada sin hilo
Tendrá su carácter, o sus manías a la hora de tratar con la prensa, y sus defectos, como todos. Pero al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así que hay que reconocer que nuestro Javier Bardem se está convirtiendo –o ya es- en el emperador del cine español. Vaya, eso ha sonado entre cursi y pomposo. El puto amo de la barraca. Un poco chabacano dicho así, ¿no?. Dejémoslo en nuestro actor más prestigioso, premiado y cotizado ¿del momento?¿de la historia?
Todo esto viene a cuento por dos recientes noticias que hablan de su futuro profesional. La primera es la confirmación de que Bardem va a trabajar en la segunda parte (veintidós años después, ¡toma ya!) de “Wall Street”. Aquí el español hace de nuevo de malvado, aunque nos imaginamos que mucho más elegante y con mejor peinado que el Anton Chigurh de “No es país para viejos que le valió el Óscar (hablando por cierto de Cormac McCarthy ¡¡¡me muero de ganas por ver ya la adaptación de La carretera”!!!
El embalsamado Michael Douglas vuelve a dar vida a Gordon Gekko, ese cabroncete de las finanzas con tirantes con el que ganó un Óscar, que ahora sale de la carcel reformado tras 20 años a la sombra. Su hija está saliendo con un joven broker, el inaguantable Shia Lebouf, que pedirá ayuda a Gekko tras ver como su mentor se suicide tras quebrar por culpa del despiadado personaje de Bardem. Y hasta aquí puedo leer, que diría una. Con ese argumento, y con Oliver Stone repitiendo como director, todo puede salir muy bien o muy mal. Ya veremos.
El otro acuerdo, no tan confirmado, al que parece haber llegado Bardem es para trabajar en la próxima película de Julia Roberts. El título de esta película “Eat, Pray, Love” suena un poco a secuela de la estupenda “Comer, beber, amar” de Ang Lee, pero nada de eso, qué va. Aquí parece que Bardem sería el amante de Julia Roberts tras poner esta fin a su matrimonio en una especia de viaje de “autodescubrimiento”. Pues eso, nuestro macho ibérico metido de nuevo, como en “Vicky Cristina Barcelona”, a seductor de bellas mujeres (por cierto que la Roberts es de las que detalla en sus contratos hasta cuántos centímetros de piel va a enseñar o va a dejar ver. En su pasada “La guerra de Charlie Wilson” que saliese en bikini llevó horas y horas de negociación). “Eat, pray, love” al igual que la continuanción de “Wall Street” se estrenarían en el 2011. Menudo añito para el actor. Antes tendrá que estrenar “Biutiful” del siempre interesante Alejandro González Iñárritu. Tras “Babel” y el “divorcio” creativote Iñárritu y Guillermo Arriaga, la expectación por ver esta película está por las nubes.
Así que visto lo visto, algo me dice que, de un tiempo a esta parte, Javier Bardem no da puntada sin hilo a la hora de escoger sus películas. Recordemos que le dió calabazas al mismísimo Coppola cuando le ofreció trabajar con él en “Tetro”. Después del -digamos “irregular” por ser benevolentes- paso de la película por Cannes, puede que Bardem tomase la decisión con conocimiento de causa. Por cierto, como maldad añadiremos, que aún no se ha estrena en España (y no tiene pinta de que vaya a hacerlo) la anterior película de Coppola “Youth without youth”.
También tendremos que investigar las causas por las que Bardem se bajó de otro proyecto tan apetecible, a primer vista, como el musical “Nine”. Quizá no quería compartir pantalla con Penélope Cruz. O no se veía cantando y dando el do de pecho…O simplemente no le pareció bueno el proyecto. No sé. Y aunque ahora parece que Bardem va a pisar el Hollywood más comercial, este tipo tiene pinta de suscribir aquello de “No dejaré que ocho millones de comedores de palomitas me digan lo que tengo que hacer” que en su día dijo el gran Clint Eastwood.
Por cierto, Javier, ¿cuándo te veremos rodando de nuevo una española?
Telegrama desde San Sebastián
muy intensos en San Sebastián. Stop. Doctor, ¿me pasa algo? Empiezo a entender a ese "peaso" de actor que es Bardem. Stop. Aunque él habla mucho del oficio de actor y creo que no entiende aún bien el oficio de periodista. Stop. Si Woody Allen saliese en una peli de Berlanga llevaría trompetilla. Stop. Tan sordo como entrañable. Stop. Estar aislado del mundo le hará tener más vida interior, supongo. Stop. Banderas, como siempre. Stop. Un crack con la prensa, un ejemplo de profesionalidad y amabilidad. Stop. Su película "The other man" un pestiño insoportable. Stop. "El niño con el pijama de rayas", bien. Stop. Aunque le falta algo, más hondura, para ser buenísima o no digamos obra maestra. Stop. Muy buen rollo entre los periodistas, así da gusto. Stop. Mucho curro, estrés y prisas. Stop. San Sebastián ciudad inmensa. Stop. Los pintxos increíbles. Stop. Como se dice por estas latitudes. Stop. Agur. Stop.
Alberto no se va con la música a otra parte
Bardem se queda en Hollywood, yo me vuelvo
Un año más he sido un privilegiado y he vuelto a viajar a Los Ángeles para informar de los Óscar…Privilegiado, pero no porque haya estado de fiesta en fiesta, bailando con Cameron Díaz o Jéssica Alba hasta las tantas, qué va, aunque haya amigos y compañeros que así lo piensen (bueno, confieso que el año “Mar adentro” sí que hubo tiempo para celebraciones…el portero de la terraza donde se celebraba la fiesta de la película no quería dejar pasar al bueno de Alejandro Amenábar, y tuvimos que decirle un compañero y yo quién era el personaje…pero bueno, esa es otra historia).... ver entrada completa
Gonzalo del Prado
Como tantos otros de su generación (Sevilla, 1975), Gonzalo del Prado se crió viendo "Karate Kid", "Los Goonies" o "Regreso al futuro". Su etapa profesional en Antena 3 empezó en 1997, y desde hace 6 años se encarga de todo lo relacionado con el mundo del cine en el área de Cultura de las Noticias de Antena 3. "Soy sólo informador. De crítico tengo lo que cualquier otro ciudadano de a pie", asegura.
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