Ingrid y Miguel Angel

Si hablamos de cine, a ella le recuerdo hace dos años en la fachada del mítico Palacio de Congresos de Cannes. A ella en persona no, claro, sino una gran foto suya junto al cartel gigante de aquella edición del festival de cine. "Mientras vosotros estáis pisando la alfombra, roja Ingrid Betancourt camina apresada por la sierra colombiana" pensé que le gritaba aquel retrato a lo más granado del séptimo arte. Un grito lanzado también a todo el mundo. A mí, al menos, me llegó, me conmovió, me hizo preguntarme quién era aquella mujer, por qué estaba secuestrada y qué inhumanos motivos movían a sus viles captores.
Ahora llevo horas asimilando el impacto que he recibido al conocer la noticia de su liberación. Impacto, sobre todo, al comprobar como esta hija, madre, mujer y política está hecha de una pasta distinta, que tiene una fe en Dios y una entereza humana a prueba de bombas, guerrillas y alimañas, que los golpes que ha recibido en estos años de cautiverio sólo han servido para forjar aún más a una persona, valga el tópico en este blog, de película. Así que me juego mi mano izquierda -la buena- a que la historia de Ingrid Betancourt tendrá, antes o después, su adaptación a la pequeña o a la gran pantalla,
Aunque a veces, por desgracia, las historias más apasionantes no siempre tienen final feliz. El impacto de Ingrid ha venido acompañado por el recuerdo de Miguel Ángel Blanco, otro secuestrado, otra víctima de la bastarda barbarie terrorista. Miguel Ángel ya tiene su película, "48 horas". Este miércoles esta casa emitió la primera parte de la historia y me pareció sobresaliente para lo que es la media de las tv-movies españolas. Bien por los actores -Andoni Gracia, Silvia Abascal y esa legión de buenos secundarios que siempre tiene el cine español- el guión y el ritmo. Criminal, eso sí, los bloques de publicidad. Me tiene subyugado también otra mujer, Mari Mar Blanco, que parece haber transformado el dolor concentrado de aquellos día en pura fortaleza. Este próximo miércoles espero poder ver la segunda parte de "48 horas", aunque, por desgracia ya sepamos el final de la historia. Esperemos que el cine, en eso que tiene de memoria, nos ayude a no olvidarla.
Comentarios
Enviado por Lester en julio 04, 2008 a las 11:28 PM CEST #
Enviado por Lucía en julio 06, 2008 a las 07:11 PM CEST #
La primera parte me dejó con muchísimas ganas de ver la segunda este miércoles. La verdad es que refleja muy bien el sentir de todos los españoles durante aquellas 48 horas y lo que no vimos, que es quizá lo que nos mueve a ver la miniserie, que es la desesperación del que espera, cómo lo vivió la familia, y el trabajo desenfrenado de los agentes. Los actores, genial. Lo malo...que tiene final triste.
Enviado por Phoebe en julio 07, 2008 a las 12:28 PM CEST #
No estaba en España cuando ocurrió, aunque lloré igual. La película me hizo recordar un montón de cosas que viví desde lejos. Y me volvió a hacer llorar. Es brutalmente realista y nada morbosa. Necesitamos películas españolas así; basta ya de cine de guerras civiles, de meterse con la iglesia porque sí sí y de desnudos gratuitos. Sin comentarios los eternos bloques de publicidad.
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Gonzalo del Prado
Como tantos otros de su generación (Sevilla, 1975), Gonzalo del Prado se crió viendo "Karate Kid", "Los Goonies" o "Regreso al futuro". Su etapa profesional en Antena 3 empezó en 1997, y desde hace 5 años se encarga de todo lo relacionado con el mundo del cine en el área de Cultura de las Noticias de Antena 3. "Soy sólo informador. De crítico tengo lo que cualquier otro ciudadano de a pie", asegura.
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Recuerdo el asesinato de Miguel Ángel Blanco en la playa...ese día no bajamos para bañarnos, nos pasamos todo el tiempo pegados a la tele. Mi madre creo que lloró. Fue acojonante