Gears of War es una exitosa saga de videojuegos que ahora también se pasa al tablero de la mano de Fantasy Flight Games y editado en español por Edge.
¿Y que encontramos detrás de una franquicia tan conocida? Pues una adaptación muy buena del videojuego en un juego de mesa cooperativo para entre 1 y 4 jugadores, cada uno de los cuales maneja a uno de los protagonistas de la CGO contra las hordas Locust controladas por la “inteligencia artificial” del juego.
Los componentes de Gears of War son de gran calidad: piezas de mapa y contadores de cartón grueso, cartas resistentes y unas miniaturas excepcionales con muchos detalles. El reglamento, aunque largo, lo explica todo con minuciosidad y muchos ejemplos. El juego nos ofrece siete escenarios o misiones diferentas bastante variados y en cada una de ellas, el mapa se genera aleatoriamente, por lo que la rejugabilidad es muy alta. El sistema de juego es bastante sencillo y rápido de explicar, dando lugar a partidas frenéticas y sin tiempos muertos, con una duración de 1 – 2 horas.
El turno del jugador es muy rápido y consiste en:
1- Robar 2 Cartas de orden
2- Gastar 1 o más Cartas de orden para realizar acciones (mover, atacar, recoger armas o munición del suelo o curar a un compañero)
3- Robar y ejecutar 1 carta de Inteligencia artificial de Locust
A continuación pasa el turno al siguiente jugador, continuando de esta manera hasta cumplir el objetivo de la misión o hasta que todos los CGOs estén muertos (Game Over).
Uno de los mecanismos más interesantes del Gears of War es que las Cartas de orden son a la vez las acciones disponibles y los puntos de vida que le quedan al CGO: por cada herida que recibe, descarta una Carta de orden. También se pueden gastar Cartas de orden durante el turno de otros jugadores para hacer fuego de oportunidad contra los Locust o mover junto a un compañero. Un sistema inteligente que obliga al jugador a gestionar muy bien su mano y racionar el uso de las cartas.
El movimiento es por áreas o zonas del mapa y el combate está resuelto con sencillez: cada arma (y tenemos una gran variedad de ellas disponibles) tiene un alcance máximo y dos valores de ataque, uno básico y otro extremo para el que hay que gastar uno de los limitadísimos cargadores de munición disponibles. El atacante tira los dados de ataque correspondientes y el defensor sus dados de defensa (con dados extra por cobertura o estar fuera de alcance). A los resultados de impacto obtenidos por el atacante se le restan los escudos del defensor y la diferencia son las heridas inflingidas.
Por último destacar lo bien que funciona el sistema de “Inteligencia Artificial”: el jugador activo sólo tiene que seguir al pie de la letra las instrucciones de la carta de IA Locust y ejecutar sus movimientos y ataques, haciendo de los Locust un enemigo duro de pelar que actúa de forma coherente y peligrosa. Las misiones no son fáciles de completar requeriendo de una buena coordinación por parte de los jugadores y un poco de suerte.
Gears of War el juego de tablero trasmite las mismas sensaciones del videojuego: una horda inacabable de enemigos que se lanza sobre los CGOs, variedad de enemigos que al morir dejan caer armas y munición y acción trepidante sin un momento de respiro. Muy recomendable.
Desde aquí podréis acceder a la página del juego para saber más.
Y si queréis ver un video del juego y las reglas del mismo visitad esta página.
Me como una y cuento veinte