Ninguno dudamos de la calidad de Fernando Alonso como piloto. Tiene las manos más prodigiosas del Mundial y sabe manejar una carrera como nadie. Pero eso no le ha servido en años anteriores. Cuando en noviembre de 2010 parecía que iba a ganar aquel mundial en Abu Dhabi de repente un montón de circunstancias hicieron que se quedase con la miel en los labios. Pero eso no parece que vaya a ocurrir esta temporada.
Empecemos por el reciente Gran Premio de Europa disputado en Valencia. Alonso partía sin ninguna opción en el podio y poco a poco sus rivales fueron desapareciendo como por arte de magia hasta lograr el asturiano una victoria histórica (recordemos como Vettel tuvo que abandonar cuando iba líder y le sacaba más de siete segundos a Fernando a las primeras de cambio).
Hoy en el Gran Premio de Alemania las circunstancias no eran las mismas pero ha sucedido algo parecido. Fernando arrancaba en la pole, partía como favorito pero tenía cerca en la salida a sus máximos rivales en la lucha por el título. Y a las primeras de cambio resulta que Felipe Massa comete un error (por otra parte nada anormal), pierde el alerón delantero y deja la pista llena de trozos de fibra de carbono.
Muchos pensamos que los comisarios deberían haber sacado bandera amarilla pero no. Los coches iban pasando por encima de esos trozos de alerón hasta que uno de ellos se clavó en la rueda trasera izquierda de Hamilton. Lewis perdía otra ocasión para sumar puntos y me atrevo a aventurar que también ha dilapidado casi todas sus opciones de luchar por el título.
Pero ahí no acaba la cosa. Los astros seguían maquinando a favor de Fernando. Hamilton, ya doblado y con nada que perder, de repente se veía persiguiendo a Alonso y a Vettel. El alemán intentaba cazar al asturiano. Hacía uso constante del DRS hasta que de repente se llevaba una monumental sorpresa al ver como Lewis le adelantaba, se colocaba entremedias de Fernando y de Sebastian y le fastidiaba a este último sobremanera. Vamos, que Vettel se pilló un cabreo monumental y con razón pues veía como Alonso se le escapaba.
El de Red Bull se desconcentraba, veía cómo además se le colaba también Button lo que suponía que de acabar así la carrera Fernando le metería más puntos de ventaja aún a sus dos principales rivales, Webber y Vettel. Pero no terminó así la cosa porque Sebastian, totalmente encendido, adelantaba a Button al final de la carrera en una maniobra ilegal. Tanto es así que de celebrar el segundo puesto en el podio acabó quinto tras recibir una sanción de 20 segundos.
Y Fernando, ¿qué? Pues nada, él aguantando en la primera posición desde la primera hasta la última vuelta viendo como sus rivales se enzarzaban en sus peleas particulares. Pero es que además la fiabilidad del Ferrari está sorprendiendo a todos. No es normal que el coche no haya tenido un solo problema en las diez carreras disputadas hasta la fecha. Alonso ha puntuado en todas. Por eso tiene ya 34 puntos de ventaja sobre Webber, su máximo perseguidor.
Acabamos de llegar al ecuador del campeonato: se han disputado diez Grandes Premios y quedan otros diez. Pero si los astros siguen así de alineados no tengo duda de quién se va a llevar el título este año: el mago Alonso.
Alonso celebra su victoria en el Gran Premio de Alemania 2012