La extraordinaria victoria de Fernando en Montmeló delante de la afición española no nos debe hacer olvidar que el Ferrari no es aún el mejor coche del campeonato.
Vale que la fatalidad se ha vuelto a cebar con Fernando Alonso por segunda vez esta temporada. Pero también hay que reconocer que Ferrari erró de nuevo en la estrategia al no saber gestionar en carrera el fallo del alerón.
Parece que por fin Ferrari ha sido capaz de construir un coche ganador. Un monoplaza que le permita a Alonso conquistar el tan ansiado título de campeón del mundo al volante de un bólido de la 'Scuderia'.
Parece que en la 'Scuderia' no aprenden. Otra mala decisión deportiva privó a Alonso de sacar algo de provecho en el GP de Malasia. Espero que no tengan que arrepentirse a final de año cuando cada punto vale su peso en oro.
El mundo de la automoción es seguramente una de las disciplinas donde más rápido ha evolucionado la ingeniería. Es increíble ver cómo han mejorado los automóviles en el último medio siglo. Ahora, eso sí; los bólidos de hoy en día no tienen ni por asomo el glamour de sus antepasados.
Ha aparecido un nuevo gallo en el gallinero de los pilotos que lucharán por el título de campeón del mundo. Y este llega con las plumas desplegadas y dispuesto a dar más un un picotazo. Por lo pronto ya ha dado el primero ganando el primer gran premio de la temporada.
Hace ya unos años que el gran premio de Australia inaugura la temporada de Fórmula 1. Una prueba que siempre nos deja imágenes impactantes, tanto para lo bueno como para lo malo.
Qué diferencia en los gestos de las caras del equipo Ferrari respecto a las de 2012. Aún recuerdo la expresión de seriedad y preocupación en el rictus de los mecánicos, ingenieros y pilotos hace exáctamente un año en Jerez y Montmeló. Ahora todo es felicidad y sonrisas. Motivos tienen para ello.
Dedicado desde 1998 a la información deportiva, mi especialidad es el mundo del motor y sobre todo las 'cuatro ruedas', algo que me apasiona desde pequeño. Recuerdo con especial admiración a gente como Keke Rosberg, Nigel Mansell, Emilio de Villota o Ayrton Senna, y me gustaría que volviera el espíritu del 'gentleman driver'.