Sinceramente, me acerqué con bastante esperanza a este juego, "es imposible que sea peor que el anterior", me dije. De hecho, durante un par de horas estuve bastante esperanzado e incluso pensé "ahora sí". Los escenarios eran más abiertos con varias ramificaciones e incluso, con la posibilidad de visitar un mismo escenario en distintas épocas debido a los viajes en el tiempo, parecía mucho más grande y abierto. Pero después toda esperanza se derrumbó como un castillo de naipes.
Se han mejorado cosas como son la inclusión de misiones secundarias y los escenarios más abiertos. Tendremos conversaciones con "habitantes" de algunas ciudades que incluso nos mandarán misiones, es más, en algún caso nos aparecerán opciones de diálogo aunque en muy contadas ocasiones tendrán trascendencia en el juego. Se han metido encuentros aleatorios, como antaño, pero de los que se puede escapar si no tienes suficiente nivel o por si tienes prisa en llegar a otro punto del escenario. Sin embargo, se han descuidado cosas básicas.
FInal Fantasy XIII-2 | Foto: MarcianitosEl juego comienza con una espectacular cinemática marca de saga. Una breve batalla con Lighting contra el nuevo enemigo de turno, Caius, y la aparición del primer personaje que podremos manejar el viajero en el tiempo Noel.
Noel viajará en busca de Serah, hermana de Lighting, formando así un anoréxico grupo de dos. Noel y Serah, los únicos personajes jugables en lo que resta de juego. Y ya está. No habrá más personajes que podamos manejar. Tendremos, pues, un equipo de héroes minimalista sólo ampliado por un monstruo que podremos elegir de entre toda nuestra "mesnada" de bestias que capturemos durante las batallas como explicaré más adelante.
Los portales cobrarán importancia | Foto: Defcon PlaySigamos con el guión el cual sigue siendo un tanto raro. No voy a contar nada sobre el mismo por si algún incauto se atreve con el juego, sólo decir que es raro. Últimamente los guiones de los RPG no son nada del otro mundo, ni siquiera Skyrim que es bastante tópico. El del juego que nos ocupa no es ni bueno, ni malo, simplemente raro. No dudo que gustará a algunos y, de hecho, en esta ocasión mejora bastante conforme se avanza hacia el final de la aventura, pero no deja de ser extraño y cogido con pinzas. Son los problemas de jugar con el tiempo que hacen que ocurran cosas absurdas como cuando nos encontramos a Snow en un futuro lleno de flanes. Resulta que no puede viajar con nosotros y acompañar así a Serah, su prometida, porque los portales son “personales e intransferibles” y están hechos para cada persona y es por ello que se ve obligado a quedarse y esperar que aparezca uno en el que poder salir de ese tiempo... ¡Qué casualidad que Noel y Serah sí puedan compartirlos! Triste escusa para no aumentar el grupo. Escusa y hecho este que no se vuelve a utilizar o a hacer mención sobre este el mismo en el resto de la historia. Y las paradojas de “curso de primero de viaje en el tiempo” también están ahí. Resulta que si abro una esfera cofre en un tiempo futuro de un escenario y luego viajo al pasado, la esfera también está abierta. Quizás sea muy puntillos, vale esto lo podemos perdonar pero es que es una sucesión de despropósitos. Hay algún punto brillante muy, muy, pero que muy aislado como con la resolución de cierta batalla en La Torre Augusta en el que se juega con el concepto de tiempo y paradoja de manera magistral. Una isla de esperanza en un mar inmenso de despropósitos.
Gráficamente el juego luce prácticamente igual que el anterior, es decir, increíblemente bien. Hay muy pocas escenas pre-renderizadas que a la postre son las más espectaculares. El resto son cinemáticas en tiempo real hechas con el propio motor in-game del juego que también lucen estupendamente. En cuanto al apartado sonoro es correcto pero no hay ninguna melodía que se te quede en la cabeza. Lo que sí se te queda en la cabeza es lo mucho que la música está totalmente fuera del contexto con respecto a lo que está ocurriendo en pantalla. Te quedas con la sensación de que algo no encaja. ¿Alguien recuerda lo que pasa cuando te acercas a una tumba de dragón en Skyrim o cuándo aparece uno de estos en el cielo? Pues en FF XIII-2 no pasa, la música está descontextualizada en muchos casos.
Lightning y Caius | Foto: Defcon PlayEl combate es uno de los pocos apartados que casi se salva de la quema y pongo “casi” porque incluso aquí hay problemas. Lo bueno es que el sistema de batalla es prácticamente idéntico que en FF XIII. Es enriquecido con la posibilidad de capturar monstruos y entrenarlos (incrementando su nivel con diferentes objetos) para que luchen a nuestro lado. Cada tipo de monstruo tendrá un límite de mejora y estará encuadrado en uno de los mismos roles que pueden realizar Serah o Noel. Con esto tenemos un máximo de tres miembros en nuestro equipo. Conforme avanzamos y obtenemos puntos de cristal podremos ir subiendo algunos de nuestros roles (protector, fulminador, castigador, sanador, obstructor e inspirador) y llegados a un punto conseguir más roles a desarrollar u otras ventajas como poder cargar con más equipo u obtener bonus al rol, por ejemplo. Pero para no romper con la tónica de esta nueva entrega en el combate también se vuelven a cometer errores de tamaño gargantuesco. Por un lado perdemos a los eidolones. Sí amigo, como lo estás leyendo, no hay invocaciones. Y por otro lado, por si esto fuera poco, los combates son ridículamente sencillos. A poco que subas de nivel notarás que la dificultad baja drásticamente y, como se te ocurra “levear”, el juego se convertirá en un paseo con batallas que duran segundos incluso contra algún “jefe”. Algún monstruo se salva de esto. Son los monstruos concebidos para enfrentarse a ellos tras completar la historia principal dopados y “chetados” ad extremis con el objetivo de hacerte volver más adelante y aumentar así la vida del juego.
Tras acabar la historia principal el juego nos ofrece completar las misiones secundarias que dejamos atrás, combatir de nuevo con los jefes finales y revivir la historia para desbloquear escenas cinemáticas adicionales. ¿A alguien le quedan ganas de seguir sufriendo? Gracias, pero no, tengo cosas más interesantes que hacer como ver crecer la hierba o que me afeiten el pecho con un hacha oxidada.
Final Fantasy XIII-2 | Foto: Defcon PlayLa conclusión es que se tiene un producto que es muy difícil de defender más allá de gustos personales pero que, objetivamente, es aburrido y no engancha. Mejora en algunos aspectos al anterior, es más abierto, luce bien y tiene un final decente pero es un Final Fantasy y se le debe exigir más. Bastantes publicaciones le dan buenas notas desde el 40/40 de Famitsu hasta el 8 de IGN así que, oye, a lo mejor te gusta. Por lo que si te sobra la pasta y la paciencia igual le puedes dar una oportunidad. Pero aviso, me ha parecido un suplicio, es una hermosa caja dorada con engarces de piedras preciosas pero en cuyo interior hay una rata muerta y huele, huele mucho. Final Fantasy parece haber perdido el rumbo y ya empieza a hacer aguas por todas partes y no sé si los de Square-Enix deberían plantearse dejar morir la saga y empezar otro proyecto más fresco porque si no cosas como The Last Story o Xenoblade les volverán a sacar los colores. Lo dicho, si tienes estómago suficiente y tu nivel de exigencia está a la altura de un Zumba Fitness, puedes encontrarlo para PS3 y Xbox360. Allá tú.
Final Fantasy XIII-2