La historia de Final Fantasy XIII-2 continúa 3 años después del final de la entrega anterior donde salvábamos Gran Paals de su cataclísmico final gracias al sacrificio de Vanille y Fang. Tras estos tres años el mundo ha cambiado y esto lo veremos cuando visitemos lugares conocidos como el lago Bresha.
Los protagonistas del anterior también habrán cambiado. ¿Para bien? Ya veremos, pero lo que sabemos es que regresarán todos los personajes de la entrega anterior y que se les sumarás unos cuantos más. Algunos de estos nuevos personajes los podremos manejar como a Serah, la hermana de Lighting, o a Noel Kriess que será un nuevo personaje masculino.
Lightning y Caius | Foto: Defcon Play
A Final Fantasy XIII no se le podía echar en cara nada malo con respecto al apartado técnico. La música, como siempre, era maravillosa y los gráficos simplemente espectaculares. En este aspecto, la evolución gráfica será prácticamente imperceptible puesto que el XIII original era casi perfecto siendo este apartado uno en los que destacaba y formando parte de esas pocas virtudes que tenía el juego.
Por otro lado, el combate era uno de los valores más interesantes de la entrega anterior y no ha sido modificado demasiado. Entre los cambios más importantes ha sido la inclusión de los Quick time events en determinados momentos de algunas cinemáticas para dar a estas algo de dinamismo. También se ha añadido la posibilidad de "domar" determinados monstruos que lucharán a nuestro lado en los combates.
Desgraciadamente se volverá al tradicional encuentro aleatorio con monstruos por lo que ya no los veremos por el escenario. En estos encuentros se ha añadido lo que se conoce como el "Mog Clock" que se activará justo antes de empezar una batalla. Según la velocidad y precisión con la que reaccionemos podremos hacer que empecemos nuestro combate con ventajas del tipo "ataque sorpresa" o, en el peor de los casos, con malus que nos hagan, por ejemplo, empezar con la barra táctica vacía.
Los portales cobrarán importancia | Foto: Defcon PlayEn cuanto al mapeado nos prometen que esta vez no será una consecución de pasillos en línea recta y, a tenor de las imágenes, parece que se han sustituido por mapeados laberínticos volviendo al estilo tradicional de los JRPG. Otra vuelta a los orígenes ha sido la inclusión de "pueblos" y la posibilidad de interactuar con los habitantes de los mismos.
Finalmente, uno de los cambios más extraños y curiosos ha sido la inclusión de la posibilidad de viajar en el tiempo muchos años en el futuro o en el pasado y jugar con esas paradojas temporales que pueden, según dicen, cambiar incluso el final del juego. Puede ser una opción interesante que le cierta chicha al juego.
El juego sale en España el próximo viernes para Xbox360 y PS3 pero ya lleva algo más de un mes en Japón y unos días en Estados Unidos donde ha recibido mejores críticas que las que obtuvo la entrega anterior. Parece que, al final, todavía hay esperanza.
FInal Fantasy XIII-2