Bayonetta
La mayoría de las veces cuando te enfrentas a un videojuego piensas que estás ante un producto de consumo más. En plan, ponemos un personaje carismático, una historia sacada del cajón de guiones intercambiables y lo montamos en el motor del Unreal. Pero otras veces, aparece un genio que disfruta con su trabajo y realiza un juego que no deja de ser un producto pero al que ha dedicado todo su amor cual artesano pastelero realizando la más rica cobertura de chocolate. Esto es Bayonetta, un juego hecho con amor cuyo objetivo es enamorar y os aseguro que lo consigue.
La demo que se publicó hace tiempo ya despuntaba. Esos primeros minutos machacando bichos angelicales mientras caíamos por un abismo insondable era, simplemente, brutal. Pero hasta que no pude probar la versión completa no he podido confirmar que estamos ante uno de los mejores beat'em up en mucho tiempo. Saja-raja en estado puro, música pegadiza, montones de combos, secretos, miles de bichos a los que zurrar el lomo y, como no, monstruos gigantescos memorables. Y se me olvidaba, añade a esto el mejor culo femenino del videojuego de la historia, con permiso de Lara Croft, y tienes a Bayonetta capaz de mirar a los ojos a Kratos sin despeinarse lo más mínimo.
Hideki Kamiya (Devil May Cry, Okami), nos trae una historia que narra la búsqueda del pasado perdido de una hermosa y sensual bruja de nombre Bayonetta, en un mundo futuro que se ha vuelto muy beato. Nuestra misión es recorrer el vasto territorio de Vigrid para intentar llenar esos huecos que quedan en la memoria de Bayonetta, una bruja moderna que se abre paso entre los hostiles seres angelicales de Paradiso que le quieren dar caza.
Gráficos
Gráficamente los escenarios tienen un nivel bastante desigual. Al principio, Vigrid está lleno de colorido, con hermosos árboles, flores y efectos de iluminación bastante bien logrados. Sin embargo, luego las texturas parecen perder calidad, los entornos se vuelven menos detallados y es cómo si alguien se escaqueara de hacer su trabajo. En general, no destaca y en algunos casos concretos de los escenarios, roza lo cutre. Sin embargo, también nos deja algunos escenarios memorables.

En cuanto al diseño de los personajes no sólo no tengo ninguna pega o problema que señalar si no todo lo contrario. El diseño de personajes es simplemente delicioso. No sólo hablo del tremendo y bien modelado trasero de nuestra protagonista, si no de todos y cada uno de los enemigos que aparecen en pantalla. Desde los angelotes más fáciles de vencer hasta el más temible de los ángeles de las primeras esferas de Paradiso. Todo con un diseño muy, muy japonés, por lo que puede que a más de uno no le guste y es que, algunos de los ángeles más bien parecen demonios del averno.
Música y Sonido
Un apartado a todas luces magnífico. Rozando el pop más pegadizo con un versionado del clásico de Frank Sinatra Fly me to the moon, y llegando a extremos épicos como ese One of a Kind que abre el inicio del juego. La música de veteranos colaboradores de Kamiya, que ya le acompañaron en clásicos como Devil May Cry o Resident Evil, nos servirá de fondo magistral en nuestro periplo religioso-apocalíptico.

No hay doblaje al castellano, todo es en inglés con subtítulos cuya traducción al idioma de Cervantes no se ha hecho con demasiado cuidado y es bastante común que algunos de los chistes se pierdan en el proceso. En cuanto a las voces originales en inglés, ninguna pega al respecto, de hecho están representadas a la perfección aunque los diálogos en general sean bastante absurdos.
Control
Concentrar la gran cantidad de combos en tan sólo un par de botones tiene mucho mérito. Los combos son, en general, sencillos de realizar (la mayoría implican dos botones) y muy diferentes entre sí. Si además añadimos el hecho de que podemos utilizar diferentes armas, nos queda una cantidad de posibilidades estratégicas sin parangón en un juego de mamporros. No sólo quedan preciosos y molones en pantalla, si no que, si los estudiamos en profundidad encontraremos las combinaciones más adecuadas dependiendo del tipo de enemigo al que nos enfrentemos. Además están los movimientos especiales o finishers cuya puesta en escena es realmente espectacular, invocando seres demoníacos que nos ayudarán a acabar con los enemigos más complicados (sin contar el hecho de que su uso hace que Bayonetta acabe prácticamente desnuda... Señor Kamiya, está usted muy mal).

Sin embargo, aquí hay una pega (no por el desnudo, por supuesto) y es el uso de algunos botones (concretamente el gatillo derecho) para diferentes acciones. Por ejemplo, esquivar con gatillo derecho y si pulsamos dos veces nos convertiremos en pantera. Esto hace que en mitad de una batalla queriendo esquivar nos transformemos en pantera y acabemos dirigiéndonos al otro extremo de la pantalla (la panterita corre que se las pela) o directos a algo peor.
Dificultad y Desarrollo
De primeras el juego puede parecer muy complicado. Pero si nos marcamos a fuego los principios básicos de esquivar para activar el Tiempo Brujo (ralentiza a los enemigos para zurrarles a placer) y llevar el arma adecuada para cada enemigo, comprobaremos que el juego tiene una dificultad muy bien ajustada. Si somos torpes como nosotros solos, simplemente podemos cambiar la dificultad para el capítulo en cuestión (podemos elegir la dificultad de cada capítulo de manera independiente) y a disfrutar, pues podremos jugar apretando simplemente un botón (ocasionalmente dos), sí podremos jugar con una sola mano, quedando la otra libre para... coger el refresco.

El juego se divide en capítulos al principio de los cuales podremos visitar Las Puertas del Infierno, una tienda estándar camuflada en un antro de nuestro amigo Rodin (una especie de Samuel L. Jackson infernal) para proveernos de todo tipo de objetos, armas, combos nuevos, entre otras cosas. Cada capítulo puede tener una duración variable dependiendo de si "simplemente" es vencer a un monstruo final o una capítulo más largo con diferentes enfrentamientos (Versus) en los que suele dividir el mismo. Los escenarios tienen una amplitud y libertad variable, pero por lo general la dirección está claramente impuesta. Sin embargo, a pesar de la falta de libertad habrá encuentros opcionales, posibilidad de entrar en "Arenas especiales" (Alfgheim) con diferentes retos que nos pondrán a prueba, recolección de objetos para fabricar curiosos chupachups (sí, no se me ha ido la cabeza) que nos darán bonus especiales como invulnerabilidad o nos rellenarán la barra de vida o magia.
En resumen, el juego es un must-have en toda regla, que nos duarará mucho pues es rejugable 100% (muy recomendable si queremos ver a Bayonetta vestir de animadora o de gata, arrrrr). Un juego hecho con amor de la mano del ya coronado genio Hideki Kamiya, con multitud de referencias a otros videojuegos suyos como Devil May Cry o a clásicos como el propio Sonic (por Crom!!! que recogemos halos, que al fin y al cabo son anillos) o el Space Harrier (esa fase es memorable). Con un poco de suerte tendremos Bayonetta para un par de entregas más.
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Isk
Su primer contacto con los videojuegos fue a la temprana edad de 5 años con el Amstrad 6128 de su hermano mayor. Más tarde tuvo acceso al Commodore 386, al que jugaba a escondidas. Los fines de semana se los pasaba a medio camino entre la casa de un amigo que tenía la Sega Megadrive y los recreativos del barrio en los que gastaba innumerables monedas de 5 duros cuando no se las quitaban los aspirantes a matones del barrio. Actualmente es Ingeniero Informático e Ingeniero Técnico de Sistemas trabajando como analista programador y dedicando todo el tiempo que puede a exprimir todos los juegos que caen en sus manos ya sea en PC, consola de sobremesa o portátil.
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