VUELVE A VERLO
Entrevista completa con José María Aznar
Hace unos meses nos conmocionábamos con la noticia de la venta del emporio de George Lucas a la cada vez más grande Disney. En el paquete no sólo estaban los derechos sobre películas sino también sobre videojuegos de nuestra querida LucasArts.
En 1984 aparecía otro de los clásicos de la por allá prolífica Atari. Se trataba de la recreativa de Paperboy, un clásico instantáneo.
El pasado fin de semana tuvo lugar la beta de uno de los juegos de PC que con más impaciencia muchos estábamos esperando. Os hablo de SimCity.
Aunque aquí se habla de videojuegos, es casi una obligación comentar una película como ¡Rompe Ralph! pues ya desde el primer tráiler, ¡Rompe Ralph! se presentaba como una película con un claro objetivo: atrapar a los jugones de medio mundo mediante el uso de numerosas referencias y la aparición de personajes clásicos de los videojuegos. ¿Lo ha logrado? ¿Ha sido suficiente?
Si la película de El Hobbit te ha sabido a poco y te gustaría vivir alguna aventura más en la Tierra Media échale un vistazo al nuevo Lego El Señor de los Anillos donde podrás reducir a pequeños bloques lo que otrora construyera J.R. Tolkien. Entre orcos, elfos, medianos y hombres del oeste todavía queda sitio para la diversión.
Los Spike Video Games Awards 2012 han sido fallados y Assassin’s Creed 3 no se ha llevado ninguno de los premios a los que optaba. Creo que es bastante significativo y, este análisis que vas a leer, lo pone en manifiesto.
Tras la vorágine suscitada por el Black Friday y las ofertas locas de Steam volvemos a la rutina habitual de juegos a 70 euracos en plena crisis. ¿Seguro?
El Black Friday o viernes negro anuncia la temporada de compras navideñas en Estados Unidos donde muchas tiendas realizan agresivas ofertas. En este mundo global nadie se escapa a este tipo de fiestas o eventos y te da igual que vivas en Ohio que en Alcobendas. Tampoco se escapan los videojuegos los cuales desde hace tiempo tienen también su ración de ofertas por estas fechas.
Su primer contacto con los videojuegos fue a la temprana edad de 5 años con el Amstrad 6128 de su hermano mayor. Más tarde tuvo acceso al Commodore 386, al que jugaba a escondidas. Los fines de semana se los pasaba a medio camino entre la casa de un amigo que tenía la Sega Megadrive y los recreativos del barrio en los que gastaba innumerables monedas de 5 duros cuando no se las quitaban los aspirantes a matones del barrio. Actualmente es Ingeniero Informático e Ingeniero Técnico de Sistemas trabajando como analista programador y dedicando todo el tiempo que puede a exprimir todos los juegos que caen en sus manos ya sea en PC, consola de sobremesa o portátil.