En primer lugar vamos a hechos concretos, que trató siempre de presentarlos como agravios a su persona: su madre era la Princesa Ruspoli, que en Italia es un título nobiliario, no pertenecía por tanto a la realeza. Cuando se casa con el Infante Don Jaime se considera un matrimonio desigual, ella nunca fue Infanta de España por una tradición de la familia Real española, como no han sido Infantes ni han tenido el tratamiento de altezas reales, los maridos de las Infantas Pilar, Margarita, Elena y Cristina.
En todos los casos, Don Alfonso XIII, Don Juan de Borbón y Don Juan Carlos, han concedido un título Real y por tanto vitalicio, no hereditario, al Infante y a las Infantas, pudiendo utilizar los consortes el mismo con tratamiento de excelentísimos. Sus eternas quejas comienzan con el matrimonio, al que llega según ella obligada, en todo caso la obligación la impuso su madre, la Princesa Ruspoli. Por cierto, no es la primera vez que los Ruspoli emparentaban con la familia Real. La Condesa de Chinchón y Marquesa de Boadilla del Monte, hija del Infante Don Luis, hermano de Carlos III, se casó con el todopoderoso Godoy. La hija de este matrimonio se unió con el Príncipe Ruspoli.
Volviendo a Emmanuela, Duquesa consorte de Segovia, al separarse de Don Jaime, contrae matrimonio con un millonario italiano, prácticamente abandonó a sus hijos Alfonso y Gonzalo, que estuvieron un tiempo bajo tutela judicial. Posteriormente se hizo cargo de los mismo la Reina Victoria Eugenia y en menor medida Don Juan y Doña Maria, padres de Juan Carlos. Mas tarde les inculcó la idea de que la renuncia al trono de España, por parte del padre de los niños fue ilegal. Alfonso de Borbón batalló y conspiró siempre con esta falsedad.
Pensaron que tenían la batalla casi ganada cuando el Duque de Cádiz se casó con Carmen Martínez Bordiú. Al romperse el matrimonio, Emmanuela le declaró la guerra a Carmen, llamándola incluso ninfomana. No pensó nunca que las dos se casaron en tres ocasiones. Sus memorias destilaban rencor contra la Familia Real y casi contra todos. Lo dicho una mujer desesperada y trágica, que ha vivido prácticamente un siglo, estando siempre un escalón mas bajo de lo que ella creyó que le correspondía.
Fallece a los 99 años de edad en Roma Emmanuelle Dampierre, abuela de Luis Alfonso de Borbón.