Adorables refugios para fumadores cansados de eludir prohibiciones en secretos rincones. Deseados espacios con reminiscencias campestres en ocasiones de dudoso gusto (recordemos que unos hierbajos de plástico no son naturaleza). Quizás no sean lugares a los que acudir el medio día, sobre todo cuando las temperaturas sean más extremas que ahora, pero que tienen un indudable encanto por la noche.
Dim Summ | Foto: Antonio BaenaUna de las primeras que se han inaugurado ha sido la de Tse-Yang del Hotel Villamagna. Son pocas mesas, unas diez, situadas en la parte posterior del local, aprovechando al máximo el espacio. Aquí los arbustos son de verdad. La comida sigue manteniendo un buen nivel (platos estrellas son sus Dim Sum y su pato laqueado), algo que queda rubricado en su elevado precio, aunque se puede apostar también por menús cerrados de 36,38 o 42 euros entre otros.
Manzana caramelizada | Foto: Antonio Baena
A tener en cuenta tratándose de un espacio exterior es el ya mencionado calor : hasta las cuatro menos cuarto del medio día no da la sombra y hay que parapetarse debajo de unas gigantescas sombrillas que no serán suficientes dentro de unos días. Quizás haya que pensar en algún elemento suplementario para refrescar el ambiente.
Pato laqueado | Foto: Antonio BaenaY ya se sabe que a mayores temperaturas mayor posibilidad de que aparezcan pequeños insectos voladores; tuve que invitar a retirarse de mi mesa a media docena (no sé si será una cuestión de las plantas con que han adornado la terraza). A su favor pocos ruidos que hacen que el placer de una noche de verano sea mayor.
Delicias entrantes