Para calor, el de julio
Vuelve el color amarillo a prodigar en el mapa de avisos de la Agencia Estatal de Meteorología. Vuelve el calor a protagonizar noticias en las telediarios agosteños. "Avisos por altas temperaturas", "20 provincias en alerta", vuelven los mismos términos a esos titulares que teníamos guardados desde la última semana de Julio.
-"Es verdad, ¡qué calor hace!", corrobora media.
-"Pues tendrá que hacer calor, ¿acaso no estamos en Agosto?", se pregunta la otra media.
Pues yo estoy hoy con estos últimos. Es cierto que hace mucho calor, lo notamos en la calle, pero ¿ola de calor?. No, no llega: el viernes bajarán ya los termómetros y me apostaría a que el próximo sábado sólo tendremos avisos por altas temperaturas en zonas del valle del Guadalquivir y el interior de Murcia, y poquito más. Dos días (miércoles y jueves) con temperaturas por encima de la media no es una ola de calor. Y además son "ligeramente" por encima de la media: no había previsiones hoy de esos 40º o 42º que se prodigaban en los registros de Julio.
El tope de las máximas previstas para hoy eran los 39ºC que activaban el aviso naranja en La Mancha toledana y en el valle del Tajo (desde donde me llegaban hoy por cierto comentarios diversos comentarios que podríamos agrupar en los dos bandos antes señalados: los de "madre, qué calor hace" y los de "Pero qué quieres, si es Agosto. Como no va a hacer calor, pachasco" -que es ésta una palabra muy nuestra, y viene a significar algo parecido al "tuverás" ).
Yo creo que esta vez la explicación hay que buscarla dentro de nuestra cabeza, más que en el termómetro. Para muchos han acabado ya las vacaciones pero eso no significa que haya terminado el verano. Estadísticamente, los mayores calores en nuestro país se registran entre el 20 de julio y el 15 de agosto, y todavía estamos dentro de ese periodo, aunque muchos estén ya con pantalones largos y de vuelta al trabajo (y así se sufre más el calor que en bermudas en la playa, obviamente). Parece que vamos a la caza de la ola de calor, y no hace falta que sea una ola para que las temperaturas sean altas, como estamos comprobando. 
Como digo en el título, este verano si queremos hablar de altas temperaturas habría que pensar en julio. Por ejemplo, aquel día que en Murcia estuvieron a 45ºC , en Zaragoza, Castellón o Ceuta, que batieron sus registros de máximas (récord para julio) y sobre todo habría que pensar en Canarias, donde acabaron el mes con una intensísima ola de calor (ahí sí que fue una olaza) que llevó incluso a mínimas superiores a los 30º durante varias noches.
Más allá de las apreciaciones subjetivas hay unos datos registrados que, a mi juicio, sí deberían preocuparnos un poco más. Acaba de publicar la AEMET el resumen del comportamiento climático de julio.
Julio fue un mes muy cálido, con temperaturas, de media, un grado por encima de la normal en el conjunto de España. Es decir, si en julio suele hacer calor, este año ha hecho mucho más calor. Ha sido el cuarto mes de julio más caluroso de los últimos 10 años. Pero lo que a mí me llama la atención no es este mes en concreto sino la secuencia de los últimos meses: Julio ha sido muy cálido, pero es que junio fue extremadamente cálido, y veníamos de un mayo que también fue muy cálido además de seco. Abril fue normal en cuanto a temperaturas pero recordamos que Marzo también fue cálido respecto a sus valores normales.
A ver cómo se comportan los meses que restan pero vamos por mal camino. Un camino que nos lleva de nuevo a la tendencia del último decenio y que apoya las tesis del calentamiento global, y que vendaría a decirnos que el año pasado -en el que las temperatura media del año fue más baja que los anteriores, "enfriando" un poco estas tesis- fue una excepción en esta curva ascendente.
Por cierto, una cosa más sobre este balance climático de la AEMET. Siempre hablamos de medias, del conjunto de España. Pero con un poco más de detalle podrás fijarte que, si bien el valor global ha sido de muy cálido, esta media tiene extremos: por un lado los extremadamente cálidos (Castellón, Murcia, Alicante, Málaga, Melilla y Canarias) y por otro las regiones frías o extremadamente frías (suroeste de Galicia), es decir, con un julio con temperaturas más bajas de lo que suele ser habitual en esas zonas.
Quien no se consuela es porque no quiere y si hoy estás tirando de abanico con el agua de la piscina hasta la cintura y ni aún así es suficiente para mitigar el calor, anímate sabiendo que pasado mañana ya no serán tan altas las temperaturas y consuélate pensando que, por lo menos, no estamos en julio.
Un "caluroso" abrazo y, si no hay novedad, nos leemos en septiembre. A ver cómo se da lo que queda de mes, ¡ya me contaréis!.
Kakalor
Con un caluroso día en más de media España estrenamos hoy el mes de Julio. Así que hoy el calor volverá a ser protagonista y ayer el calor fue el motivo -algunos dien que el pretexto- para retrasar la presentación de Kaká, el nuevo astro del Madrid, hasta las 20.30 de la tarde... y que la noticia, a pesar de las altas temperaturas, pudiera llegar "fresquita" a los telediarios de Europa y América.
Los organizadores del evento aclaran: "Hemos elegido las 20.30 porque es la hora en que da la sombra en las gradas. Tenemos prevista la presencia de 10.000 aficionados y no queremos desmayos por el calor. Para que luego no digan que hacemos chapuzas" (El País). 
Y las previsiones se cumplieron en ambos sentidos: ayer los aficionados blancos casi llenaron el estadio para ver hablar a un jugador (curioso) y efectivamente lució en la capital un sol castigador que era conveniente evitar... Aunque a las 20.30 de la tarde de ayer todavía los termómetros seguían marcando 34,2 grados centígrados en las sombreadas gradas del Bernabéu. A pesar del justificado retraso horario, Kaká no se libró del kalor.
Estrenamos hoy Julio con avisos por altas temperaturas que aunque sean propias del verano no deja de ser conveniente avisar de los altos valores que alcanzarán los termómetros. El aviso pasa a ser alerta cuando pasamos del amarillo al naranja y más aún al rojo, que son señales de que debemos estar más atentos en nuestra conducta: deportes al aire libre, personas con problemas de respiración, edades de riesgo, más interés en la hidratación, etc.
De momento en el resto de la semana no subirán más las temperaturas, aunque se mantendrán así de altas los próximos días.
Y ayer acabó Junio ¡medio año ya voló!. Como imagen representativa de Junio - mes en el que también han sido protagonista las altas temperaturas (tengo ganas de ver el balance oficial de AEMET que se saldrá en unos días, y recuerdo que Mayo ya fue calificado de "muy cálido") hemos elegido una fotografía de un amanecer en Almería visto desde el mar.

Nos la mandó el pasado día 11 Antonio Galán Cees, y nos parece una fotografía que podría pasar incluso por una acuarela, como por ejemplo, las que pintaba hace dos siglos el inglés J.M.W Turner.
Así, con estas maravillosas fotos en fondo y forma -son bonitas y tienen además contenido meteorológico, ya que intentar resumir lo más destacado del mes- nuestro calendario inverso del 2009 nos está quedando precioso. Gracias a todos.
La masa
Como en el Increíble Hulk, el calor en nuestro país también depende de la masa. Concretamente de la masa de aire predominante sobre nuestras cabezas. Ahora la que tenemos procede del sur, de África. Es decir, el aire que predomina en nuestra atmósfera más inmediata es aire muy cálido y con los cielos despejados, luciendo el sol todo el rato, pues no hace más que recalentarse.

¿Esto es una ola de calor? Pues si esta combinación de masa cálida + cielos despejados se prolonga en el tiempo sí se podrá hablar de ola de calor, es decir, sí comenzaría a ser preocupante. Pero lo normal es que se alterne con vientos frescos del Atlántico (como ocurrió el domingo) o que otra masa más fría se descuelgue y vaya sustituyendo a la africana ( y entonces lo que tendríamos serían tormentas: eso lo hemos vivido muchas veces cuando tras varias jornadas de intenso calor cae el chaparrón y decimos "esto tenía que romper").
Sí fue una ola de calor, intensa y catastrófica además, la de 1995 por estas fechas. El 20 de julio de aquel año se batió el récord de temperatura de Toledo con 43ºC (el sábado pasado tuvimos 40ª), y Sevilla y Córdoba también anotaron ese años sus récords históricos: 46,6 y 45,6 respectivamente. Pero no fueron las máximas puntuales lo que agravó la situación, sino su continuación en el tiempo. Es decir, la "combinación del calor" de la que hablábamos antes se prolongó en el 95 durante casi 10 días sin respiro -y nunca mejor dicho-: no hubo en esos 10 días ningún resquicio por el que pudiera aliviarse momentáneamente el termómetro.
Este año de nuevo tenemos mucho calor por las mismas fechas -como toca- y aunque el miércoles aún tendremos más calor en el centro y el oeste del país, los termómetros no llegarán tan lejos y, lo que es más importante, el viernes sí esperamos un alivio en estas zonas. Seguirá haciendo calor, pero no tanto. Como corresponde, seguirá siendo verano: la ardiente canícula que tan bien conocemos ya.
Tengo nombre de huracán
Si te llamas Cristóbal seguramente verás tu nombre en los periódicos no dentro de mucho. La próxima tormenta tropical que nazca en el Atlántico llevará ese nombre, y si esta tormenta crece y sube de categoría habrá un Huracán Cristóbal. Si esta temporada es larga y activa -como la de hace tres años, por ejemplo- podremos ver también un huracán Laura, Omar o incluso el Huracán Paloma, que a los madrileños les resultará tan familiar.

Los nombres de los ciclones tropicales ya están elegidos. Hay 6 listas, cada una con 21 nombres siguiendo el Orden Alfabético, de la A a la W . Fueron confeccionadas por la Organización Meteorológica Mundial y se van rotando periódicamente. Es decir, los nombres de la lista de este año volverán a utilizarse en el 2014. Si hay un Huracán que resulta muy dañino y adquiere, por sí decirlo, protagonismo suficiente -como el Katrina o el Wilma- se cae de la lista, y se elige otro nombre que ocupe su inicial -Katia y Whitney fueron quienes sutitiyeron a las del ejemplo anterior, tras la devastadora temporada del 2005. El año pasado tuvimos al nefasto Dean: su nombre en la lista ha sido sustituido por Dorian.
Vamos, que cuando surge el Huracán, ya hay un nombre esperándole.
En mitad del Atlántico acaba de nacer Bertha, el primer huracán de esta temporada. Antes de él, Arthur estrenó la serie de este 2008, pero no tuvo la suerte de ascender de categoría y se quedó en Tormenta Tropical. La evolución de un huracán más o menos es ésta: naces como Depresión tropical (como una de nuestras familiares borrascas, pero en latitudes tropicales); si coges fuerza pasas a ser Tormenta Tropical (TT) y si sigues creciendo entras dentro de la nominación que tanto asusta: Huracán. A partir de ahí se genera otra calificación por categorías. Van del 1 al 5, y a partir del 3 ya se considera un huracán "major". El 5 es la pera, claro. Acuérdate del Katrina, el Mitch, o el Andrew. No se olvidan fácilmente. El caso es que cuando una depresión llega a Tormenta Tropical, ya tiene derecho a nombre.
Con esto de las nominaciones se pretende identificar al fenómeno con un nombre corto y sonoro y además las listas sirven para ubicar temporalmente al ciclón, ya que siguen el orden del alfabeto. La primera de la temporada lleva la A, la segunda la B, etc... Así, cuando este año nazca -si nace- el ciclón Edouard, podremos saber inmediatamente que se trata de la 5º tormenta tropical de la temporada.
Las Anas de nuestro país verán con curiosidad el año que viene cómo el primer ciclón de la temporada se llamará como ellas; Lisa tendrá su Huracán si la temporada de 2010 se alarga hasta ella y los Albertos tendrán su huracán en el 2012. Si quieres saber si algún huracán llevará tu nombre, pincha en este enlace de la página del Centro Nacional de Huracanes -un organismo de la Administración estadounidense- donde encontrarás las 6 listas elegidas. ¡Que te diviertas!
El Sol más lejano
Siempre que llega el día de hoy me gusta recordarlo porque hay gente que no lo sabe - a lo mejor tú mismo-, o simplemente porque quizá te puede parecer curioso. ¿Que qué día es hoy? Pues hoy es el Día del Afelio. Es decir, el día del año en el que el Sol está más lejos de la Tierra. Lo curioso para nosotros -los pobladores del hemisferio Norte- es el hecho de que cuando el Sol está más cerca es cuando más frío hace, y ahora que empiezan a apretar los calores nos dicen que el Sol está más lejos que nunca. No pasa de ser una curiosidad, porque todos sabemos que el frío o el calor no dependen de la posición de la Tierra en la órbita de traslación sino de la inclinación que llevamos en ese recorrido y que según el momento nos exponemos más o menos al Sol: cuando más incide aquí en el Norte es Verano y cuanto menos de lleno nos da, pues es invierno. Y precisamente por eso -por la inclinación- en el hemisferio Sur es justo al revés. Pues lo dicho, hoy el sol está un poco más lejos.... Pero tampoco es mucho: apenas unos 5 millones de kilómetros... Concretamente, hoy está a unos 152 millones de kilómetros, y el día del Perihelio (que así se llama el día en el que más cerca está, y que suele darse a comienzos de enero) lo tenemos -redondeando- a nada más que 147 millones de kilómetros.
¿Y yo en qué lo noto? Ya hemos dicho que en la temperatura no tiene nada ver,pero esta diferencia de distancia se aprecia, claro está, en el tamaño. Un objeto más lejano aparenta se más pequeño, y con el sol a pesar de la distancia, también ocurre. ¡No lo mires a simple vista! Aquí tienes una imagen tomada con telescopio por un profesional que ha comparado el Sol en el día que está más lejos y en el que está más cerca ¿A que se nota diferencia? Tienes más datos sobre esta imagen y sobre el Sol en ascensionrecta.com, una web amena y divulgativa.
Por cierto, otra cosa, el Sol nos dura ya menos por las tardes. Desde el pasado viernes comenzaron a acortarse las tardes (el Sol comenzó a ponerse unos segundos antes) y ayer perdimos ya justo un minuto entero de Sol en el atardecer... Y eso ¿ lo notaste?
Roberto Brasero
Periodista de formación y vocación, a Roberto Brasero (Talavera de la Reina, 1971) le dijeron un día sus jefes: “con el mismo estilo con el que hasta ahora contabas lo que ha pasado, quiero que nos cuentes lo que va a pasar”. Y así fue como Brasero pasó de los hechos a las previsiones, de los reportajes a los mapas. Y fue así también como lo segundo se fue contagiando lo de lo primero y contar el tiempo se convirtió en algo más que decir dónde va a llover. Este blog pretende seguir esa línea recogiendo el espíritu de aquellas reuniones caseras donde se hablaba del tiempo y de todo que le rodea, que cada vez es más. La mesa camilla de este nuevo siglo es Internet, y en este blog nos seguimos arrimando a un Brasero para contar y escuchar historias.
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