Cualquiera que tenga una experiencia similar se habrá dado cuenta de lo importante que es mantener la atención, y estar con cien ojos para moverse por la carretera o por la ciudad. Por eso es tan necesario el empeño de la DGT y de Ponle Freno para convencernos a todos de que hay que eliminar el alcohol en nuestra mesa cuando vayamos a conducir.
Creo que cada vez somos más conscientes de esa necesidad, aunque no al cien por cien. En general, tenemos cuidado en no beber. Pero, ¿qué pasa cuando quien bebe es un familiar o un amigo que está con nosotros, y sabemos que después de la comida o de la cena tiene que conducir?
Es verdad que no resulta cómodo decirle a alguien que deje de beber. Pensamos que no es asunto nuestro, porque todos somos mayores de edad y hacemos lo que consideramos oportuno. Pero, ¿qué ocurrirá si no decimos nada y nuestro familiar o nuestro amigo tiene un accidente? ¿Qué ocurre con él o ella? Y, ¿qué ocurre con otras personas que se vean involucradas en un eventual accidente?
Es duro, y preferimos imaginar que eso no va a pasar. Y, de hecho, no pasa casi nunca. Pero pensemos en el mucho bien que podemos hacer si todos nos responsabilizamos con nosotros mismos y con las personas de nuestro entorno. Las carreteras serán más seguras. Pongamos freno a esta sangría porque, de verdad, no pasa nada por no beber cuando se va a conducir. Es muy fácil evitarlo.
Vicente Vallés