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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
LA OPINIÓN DE LOS EXPERTOS

La necesidad de usar de forma adecuada el cinturón de seguridad

Cuando un fabricante diseña un sistema de retención compuesto por cinturón y airbag, el punto de partida es el comportamiento estructural del vehículo. Es decir, en el caso de una colisión frontal a una velocidad determinada y contra un obstáculo determinado, el vehículo se deformará absorbiendo energía. La disminución de la velocidad de una manera determinada durante el choque resulta característica del vehículo, la forma en que la velocidad se modifica se conoce coloquialmente como “gravedad” del impacto, o más técnicamente “pulso” de la colisión. Es el mencionado punto de partida para el desarrollo del sistema de retención del ocupante del vehículo en cuestión.

Cinturón de seguridad Cinturón de seguridad | Foto: Ponle Freno

Carlos Arregui | European Center of Injury Preventión (ECIP)/Universidad de Navarra  |  Madrid  | Actualizado el 22/08/2011 a las 18:41 horas

Dicho pulso es función de la masa del vehículo, del obstáculo contra el que éste impacta y de la manera en que la estructura se deforma. Esto último resulta de capital importancia a la hora disponer de un entorno propicio para implementar un sistema de retención, ya que ante una deformación incontrolada del habitáculo del ocupante, un movimiento excesivo de la columna de dirección, o un fallo estructural o rotura de elementos, entre otros, puede hacer que airbags y cinturones de seguridad no sean suficientes para proteger a los ocupantes 

El objetivo de un sistema de retención consiste en retener al ocupante de la manera menos agresiva posible, esto es, sometiéndole al nivel de aceleración más bajo posible, de manera que las fuerzas que se le transmitan sean asimismo lo más bajas y lo mejor distribuidas posible. Las limitaciones con las que nos encontramos son, por ejemplo, el hecho obvio de que no podemos frenar al ocupante antes de que se produzca el choque, instante a partir del cual dispondremos de muy poco tiempo para reducir hasta cero la velocidad del ocupante desde la velocidad a la que viajaba en el interior del vehículo. Por otro lado, y en estrecha relación con lo anterior, la distancia de que disponemos para detener al ocupante no es infinita, sino que viene determinada por la geometría del interior del vehículo y su distancia a los elementos del interior del habitáculo.

En términos generales, y sin detallar los múltiples requerimientos de un sistema de retención,las directrices a aplicar para el diseño de un sistema de retención eficiente, son:

1. Maximizar el intervalo de tiempo durante el cual actúan las fuerzas de retención aplicadas al ocupante. Razón: minimizar la magnitud de dichas fuerzas. 

2. Distribuir las fuerzas aplicadas sobre un área lo más amplia posible del cuerpo. 

3. Aplicar las fuerzas de retención al esqueleto óseo del cuerpo, evitando cargar áreas anatómicas más vulnerables. 

Por todo ello, un fabricante de vehículos destina grandes recursos humanos y monetarios a crear el sistema de retención más adecuado para su vehículo. No obstante es misión del usuario final asegurarse que todos los esfuerzos del fabricante no caen en saco roto, usando estos sistemas de retención y lo que nos ocupa en este escrito: el uso eficiente de los sistemas de retención, en particular del cinturón de seguridad.

El uso inadecuado del cinturón de seguridad

El conductor de automóvil debe, cada vez que se coloca al volante de un vehículo, sobretodo si no es el suyo, adecuar su posición en el vehículo realizando una serie de ajustes:

·    Ajuste horizontal (longitudinal) del asiento.
·    Ajuste vertical (en altura) del asiento.
·    Inclinación del respaldo.
·    Altura del volante.
·    Profundidad del volante.
·    Ajuste de la regulación en altura del cinturón.
·    Altura del apoyacabezas.
·    Abrocharse el cinturón de seguridad y colocarlo correctamente.

Factores como el desconocimiento, la desidia, el que el vehículo no sea el de uso habitual o el hecho de ignorar la posibilidad de un accidente y la gravedad de sus consecuencias hacen que eventualmente el usuario no controle todos y cada uno de los ajustes mencionados antes de iniciar el recorrido. Así, el día a día de la conducción hace que la efectividad de sistemas que se ponen a punto para operar en determinadas condiciones se vea comprometida en caso de accidente. Mientras que las consecuencias que en caso de accidente tiene el no utilizar el cinturón son relativamente conocidas, cuando no obvias, detalles más sutiles, tales como la influencia de la distancia al volante durante el desplegado de la bolsa airbag o el recorrido de la cinta del cinturón a través de nuestra pelvis o nuestro torso no son tan evidentes ni a veces conocidos,  agravando las ya de por sí trágicas consecuencias de un accidente. 
El cinturón de seguridad consta de una banda torácica (o diagonal) y una abdominal (o ventral). La banda torácica debe apoyar en su parte superior la clavícula, apoyado igualmente en el esternón y por consiguiente las primeras costillas. Estas estructuras son muy resistentes y deben ser solicitadas, para asegurarse esta posición descrita en gris en la Figura 1 adjunta. Para un correcto posicionado debe utilizarse el regulador de altura, frecuentemente ubicado en el montante B del vehículo y con capacidad de regulación.

Correcto posicionado de la banda torácica del cinturón de seguridad  

Los casos extremos presentados en la Figura 1 no son aconsejables, la posición descrita en color verde por ser un peligro potencial para el cuello y sobre todo por no distribuir la carga del cinturón en las dos parrillas costales. La posición descrita en color verde es igualmente desaconsejable: en caso de un impacto mínimamente oblicuo el ocupante podría “escaparse” y quedar únicamente retenido por la banda abdominal.

En caso de la adecuada colocación de la banda abdominal, resulta indispensable para reducir el riesgo de lesión el perfecto ajuste y perfecta colocación del cinturón, ubicando dicha banda bajo las crestas ilíacas, concretamente bajo la espina ilíaca anterosuperior, dicha estructura anatómica puede verse en la Figura 2.

Correcto posicionado de la banda abdominal del cinturón de seguridad.

El posicionamiento del cinturón en esta ubicación garantiza la carga en la pelvis en caso de colisión frontal. La pelvis es un anillo muy resistente e ideal para soportar grandes solicitaciones. En caso de un posicionamiento más elevado el cinturón de seguridad “se saldría” de la pelvis cargando la zona abdominal, zona muchos menos resistente y contenedora de órganos de esencial función vital. Por todo ello la banda abdominal debe estar colocada lo más baja posible, bien tensa evitando holguras que puedan favorecer la ascensión del cinturón en caso de colisión.

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