Aunque al principio le cuesta un poco abrir la nevera, una vez que lo consigue se pone a dos patas y empieza a seleccionar el contenido del frigorífico. Al principio se decide por una caja de pizza y por varios platos y recipientes que al parecer contienen restos de comida. Pero no muy convencido termina tirando de todos los cajones y bandejas de la nevera hasta tener a sus pies todo un festín.