Paris, ¿otra vez?
Uno de mis personajes favoritos del extraño mundo del corazón, perdón, de la crónica social, Paris Hilton, lo vuelve a intentar. Y me refiero a su faceta de actriz. Está visto que a Paris le pierden las cámaras, sean del tipo que sean, de cine, de televisión o de comercio, da igual, el caso es que los objetivos se centren en su subjetivo cuerpo.
En los mentideros del mundo del celuloide se comenta que podría ser una de las protagonistas de la nueva película de Tom Solondz.
¿Que quién es Tom Solondz? Pues una que es inquieta con las cosas culturales sabe que Solondz es un director que se caracteriza por hacer películas en las que te presenta a gente extraña, con temáticas polémicas y personajes de esos que nunca encuentras en la vida cotidiana pero que se supone que existen.
Vamos, un director que le viene como anillo al dedo a alguien como Paris Hilton, excéntrica donde las haya, aunque a primera vista pudiera verse como si en España Alejandro Amenábar fichara a Belén Esteban para alguna de sus producciones.
La última película conocida de la rubia hostelera fue "La casa de cera" donde, aunque pueda parecerlo, no interpretaba a una susodicha figura sino que se movía, gritaba y hasta corría huyendo de cualquier tipo de interpretación que pudiera hacerle parecer una actriz.
Hablando de cera, estos días se ha presentado en el museo Madame Tussauds de Washington la primera figura de dicho material de un personaje español presente en esta cadena de establecimientos de muñecos efímeros. Y la elegida es… Penélope Cruz.
Siempre que se presentan estas figuras de cera, sobre todo si son en cierto museo español, me pregunto lo mismo, ¿se habrá estropeado el termostato del museo o los creadores de las figuras se toman demasiadas libertades?
Y claro, surge el debate en el interior de mi cabecita loca. ¿Se parece a Pe o quizá tenga un ligero aire a la princesa Doña Letizia?. Aunque mirando mirando también me recuerda a Salma Hayek. ¿Qué opinan, ávidos lectores y lectoras? Yo me inclino más por el parecido Real.


Paris más ojo-pipo que nunca!