¡Corre Katie, corre!
Aquí estoy de nuevo, haciendo una pequeña pausa en mi particular "cole de mayores" para hablar del debut en Broadway de Katie Holmes, sí, la actual esposa del enigmático, porque la prensa lo ha querido, Tom Cruise.
Y claro, si hablamos del matrimonio Cruise-Holmes hay que recordar que son cienciólogos. No, no es
que se trate de su formación universitaria como la cacareada biología de Anita Obregón, sino algo definido por la Wikipedia (una fuente menos fiable que los romances de la ahora en letargo Marujita Díaz) como "un sistema de creencias y enseñanzas" laico aunque reconvertido ahora, eso sí, en una "filosofía religiosa aplicada".
En resumen, lo que muchos y muchas, entre las que me incluyo, denominarían como una secta, aún más destructiva que la secta del mundo del cine.
Los fans de la Holmes, que la quieren mucho, mucho, mucho más que a Tom, le esperaron a la entrada del teatro neoyorquino donde fue a representar la obra "All my sons". Y allí le gritaron todo tipo de "fórmulas salvadoras", del tipo "Corre, Katie corre" o "Quedaros con Tom, liberad a Katie", dirigido, claro está, a los cienciólogos.
Al final parece que, agobiada o no por los gritos, Katie lo hizo bien aunque de lo que más se ha hablado en numerosos medios virtuales es de su ropa y de la escasa venta de entradas sufrida por su espectáculo. ¿Quizá Katie haya introducido líneas extra de texto en el guión para convencer a su público de que la cinesiología es la repanocha? No paro de hacerme preguntas frente a los famosos, pero es lo que tienen, que las generan.


Dukesame parece muy bien que ayas echao novio os vays a casar?