Carolina de Mónaco, 55 años, fue durante décadas la estrella indiscutible del Gotha (en alusión a una prestigiosa publicación que se convirtió en un directorio de la realeza). Además de su gran belleza, la (todavía) Princesa de Hannover era una mujer con un gusto refinadísimo, que, a la vez, sabía escoger modelos - a menudo atrevidos- que contrastaban con el apolillado estilo de sus reales congéneres. Siempre fue un soplo de aire fresco en medio de tanto clasicismo hasta que, hace unos años, debió decidir que su más alta graduación - adquirida por matrimonio- la obligaba envejecer con dignidad. Y, de la noche a la mañana, se nos convirtió en una rancia dama de cuarenta y tantos. En los últimos tiempos, prematuramente avejentada y vistiendo como una setentona, nada queda de aquella brillante Carolina que enamoró a generaciones. En la boda real luxemburguesa, vestida de hospiciana de lujo, ha rizado su propio rizo.
El 'Baile de la Rosa' | Foto: GTresLa Gran Duquesa María Teresa de Luxemburgo, 56 años - de actualidad por el reciente matrimonio de su hijo Guillermo- era una belleza plebeya y cubana, delgada y morena, cuando, en 1981, se casó con Enrique, también guapísimo, heredero entonces del Gran Ducado. Siempre fue de estilo demasiado clásico, pero tenía buena figura, y era tan guapa, que siempre quedaba bien. De unos años a esta parte ha engordado ostensiblemente, y, además, se viste y se arregla también como lo haría su abuela, lo que, añadido a ese evidente sobrepeso, da lugar a lucir una imagen de cursi matrona, dicho sea con todos los respetos. Como madrina y protagonista de la ceremonia de esta semana hizo una elección estilística mortal de necesidad. Menos el tocado y el hijo, le sobraba todo.
La Gran Duquesa María Teresa de Luxemburgo, 56 años | Foto: Antena 3
Mette Marit, 39 años, Princesa Heredera de Noruega, es otra auténtica killer de sí misma: Es su peor enemigo, salvo que se demuestre que sus estilistas son republicanos y quieren acabar con la monarquía en el país. Las miembras de la realeza nórdica visten especialmente mal, apareciendo siempre desfavorecidas y clasiconas. Por no hablar de la Reina Margarita - que suele ir vestida de aparición pesadillesca, sección barroco-, mencionaremos a la Princesa Victoria de Suecia, quien, a sus 35 años ya apunta maneras de vieja prematura. Así que, lo de Mette debe ser por contagio, deduzco. Le sobran kilos - quizá sea también contagioso- lleva el pelo, que tiene fino y escaso, pegado a conciencia al cráneo, con un semiflequillo a modo de cortina que no mejora la situación. Y, no. No tiene estilo, ni mucho menos clase alguna. Además de eso suele elegir modelos vulgares, que parecen comprados en una de tantas tiendas de medio pelo que encontramos en cualquier centro comercial.
Llegan al enlace religioso | Foto: GtresAsí que, visto lo visto, a pesar de todas las críticas - a veces feroces- que se le hacen, me veo obligada a declarar que nuestra Princesa de Asturias, es de lo mejorcito que se despacha en cuanto a Estilo Real.
La princesa de Asturias con un color poco usual en ellaLa princesa de Asturias con un color poco usual en ella | Foto: Gtres
El estilo de las 'royals' analizado por Miss Forty