Por los brazos del Superagente han pasado muchas mujeres, para dar a las películas ese toque erótico que un éxito como éste necesita. Él es un brillante supermacho, así que sus oponentes deben estar a la altura en atractivo y belleza. Y no solo lo están, sino que, a menudo superan al prota masculino, que, afortunado él, ha tenido multitud de aventuras con nombres y apellidos: Además de las recordadas y celebérrimas, algunas que cayeron en el semiolvido pero fueron igualmente necesarias: Lana Wood (hermana de Nathalie) en Diamantes para la eternidad, Serena Scott Thomas (hermana de Kristin) en El mundo nunca es suficiente, la desesperada y ojerosa Teri Hatcher... Hasta la estrafalaria Grace Jones en Panorama para matar. Y una mención especial para una bellísima sueca, Maud Adams, que es la única Chica Bond que ha repetido tres veces: The Man with the Golden Gun (1974), Octopussy (1983) y A View to a Kill (1985), aunque en esta última lo hizo como extra, a petición personal de Roger Moore.
La suiza Úrsula Andress fue la primera | Foto: antena3.com- Año 1962: La suiza Úrsula Andress fue la primera. Y, quizá por la falta de escenas e imágenes subidas de tono de la época, su aparición en la pantalla emergiendo de las aguas con un bikini blanco, hizo salir los ojos de las órbitas de más de uno. Se convirtió en una bomba sexual y sus fotografías - que ahora parecen tan inocentes- dieron la vuelta al mundo, poblando el imaginario íntimo de millones de hombres en los años 60. Actriz mediocre, vio su fama catapultada a la estratosfera con solo una película. Sus escasas dotes interpretativas no le dieron opción para aprovechar la circunstancia. Después de algunas incursiones, se retiró del mundanal ruido.
Las suecas de entonces eran las rusas de ahora. Altas, rubias, de ojos claros | Foto: antena3.com- Año 1974: La sueca Maud Adams acompaña a un Roger Moore en todo su esplendor, dándole la réplica en El hombre de la pistola de oro, y compartiendo protagonismo con otra bellísima compatriota: Britt Ekland, ex mujer de Peter Sellers. Las suecas de entonces eran las rusas de ahora. Con el telón de acero tendido entre la Unión Soviética y el resto del mundo, sin dejarnos ver, el paradigma de la belleza exótica eran ellas: Guapísimas rubias, altas, de rostros angulosos, ojos claros... Ninguna de las dos actrices hizo carrera después. Apenas un puñado de films que pasaron sin pena ni gloria.
Basinger, una de mis favoritas After Forty | Foto: antena3.com- Año 1983: Kim Basinger acompaña a Sean Connery en Nunca digas nunca jamás, su última aparición como James Bond. Compartía protagonismo femenino con la nicaragüense Bárbara Carrera. Esta película tiene la particularidad de que es considerada como no oficial, pues no forma parte de la franquicia Bond. De hecho, paralelamente su rodaje, se rodaba Octopussy a cargo de Roger Moore, producción que obtuvo mucho más éxito que su hermana ilegal.
Al contrario que las anteriores, estas dos Chicas Bond han tenido carreras conematográficas interesantes. Especialmente Basinger, una de mis favoritas After Forty, que ha demostrado su talento como actriz, dejando patente que el físico explosivo no está necesariamente reñido con la obtención de reconocimiento y premios. Un óscar, un Bafta y dos Globos de Oro - entre otros- así lo atestiguan.
Denise Richards, bellísima ingeniera nuclear | Foto: antena3.com- Año 1999: Denise Richards en El mundo nunca es suficiente hace, nada menos, que un papel de ingeniera nuclear. Empieza a verse la intención de que las Chicas Bond, sin perder su condición de bellezones, dejen de ser floreros para convertirse en mujeres de carácter. Hay que ser políticamente correcto, las feministas dan caña, y se impone contemporizar. A Denise le acompaña Sophie Marceau, la éterea y glamourosa actriz francesa, aportando su touch of class. Que no se diga.
En 'El mañana nunca muere'. | Foto: seetsrena.com- Año 2002: Halle Berry. Muere otro día celebró los 40 años de la serie, y, como homenaje a sus hermanas mayores, está plagada de guiños y alusiones a muchas películas que la precedieron. Desde Rusia con Amor, Solo se muere dos veces, Goldfinger y muchas más tienen su referencia en este film conmemorativo. Y, siendo así, no podía faltar el elemento fetiche de la primera, el ya citado bikini con daga al cinto de Úrsula Andress en El Doctor No. En esta ocasión, a la actriz afroamericana le tocó en suerte el honor de rememorar una de las más famosas escenas Bond. La mítica entre las míticas: Cuatro décadas más tarde se la hizo salir del mar luciendo un estilismo exactamente igual que el de la primera protagonista, levantando pasiones.
Son innumerables los rostros - y cuerpos- femeninos que tienen la Denominación de origen Chica Bond. Durante varias generaciones abrieron brecha presumiendo de físico y sex- appeal. Pero cinco décadas no pasan en balde, y desde hace años, sus papeles han evolucionado. Ahora tienen un rol más activo, se involucran más en la historia y sus personajes son más fuertes, tal y como sucede en la vida real.
Y es que ya se sabe que detrás de una gran mujer hay un gran agente: Bond, James Bond.
James Bond: 50 años en 50 imágenes