Que si subía en las encuestas, que si decía esto, que si su candidatura era especial por aquello. Pero nunca de verdad habíamos contado quién era el tipo. Así que paramos en un arcén a cinco kilómetros del aeropuerto, llamé al editor del fin de semana y le supliqué que nos diera un minuto en el informativo del día siguiente para contar una perfil biográfico del personaje. Por si ganaba, sólo por si acaso, que quién sabe.
Ahora, cuatro años después, llevamos semanas y semanas contando que Ohio es el estado crucial, que “todo” depende de quién gane allí para saber quién va a ser el próximo presidente pero, de un modo similar al de entonces, me parece que no hemos contado por qué de verdad Ohio es tan importante. Así que allá vamos.
¿Por qué es tan importante Ohio? La respuesta obvia es porque quien gane en ese estado conseguirá sus 18 votos electorales. Pero, lógicamente, hay que explicarlo un poco más.
Cada estado tiene un número de votos electorales en proporción a su población. Gana la elección, es decir, la presidencia, el candidato que consiga la mayoría de votos electorales, que son 270. Como ambos candidatos tienen prácticamente asegurada la victoria en la mayoría de estados, se sabe cuántos votos electorales tienen asegurados: Obama 237; Romney 191.
Sólo hay dudas sobre quién ganará en 9 estados “indecisos” (los llamados “swing states”): Ohio (18 votos electorales), Florida (29), Virginia (13), Iowa (6), Carolina del Norte (15), New Hamshire (4), Nevada (6), Wisconsin (10) y Colorado (9). Entre ellos suman 110 votos electorales.
De esos 110 votos electorales, a Obama le hacen falta 33 (270 que son la mayoría menos 237 con los que puede contar seguro). A Romney le hacen falta 79 (270 menos 191).
Volvamos a la cuestión inicial: ¿por qué todo el mundo habla tanto de Ohio en vez, por ejemplo, de Florida, que tiene más votos electorales (29 frente a 18)?
Por dos razones: una, en Florida es donde Romney tiene más posibilidades de ganar (también, por cierto, en Carolina del Norte y Virginia) y, por tanto, donde el estado está “menos en el aire”. Esto de las posibilidades depende, fundamentalmente, de la composición demográfica del estado y/o de la marcha de su economía.
La segunda razón, y más importante, es aritmética. Voy a intentar contarlo despacio: Habíamos quedado en que Obama puede contar con tener seguros de antemano 237 votos electorales correspondientes a los estados donde no hay duda sobre su victoria. Y que, como la mayoría de votos electorales es 270, sólo le hacen falta, por tanto, otros 33 votos electorales para ganar y ser reelegido presidente.
Sigamos. Es cierto que hay 9 estados indecisos en total, pero entre esos 9 es probable una victoria de Obama en tres pequeños, Wisconsin (10 votos electorales) Nevada (6 votos electorales) y New Hampshire (4 votos electorales). Esos tres estados indecisos pero bastante favorables a Obama suman 20 votos electorales.
Pues bien, si Obama gana, como es “previsible”, esos 20 votos electorales y se le suman a los 237 que ya tiene eso quiere decir que puede contar con 257 votos electorales. De ahí a la mayoría de 270 sólo le faltan otros 13.
Del resto de seis estados indecisos que quedan -Colorado, Iowa, Ohio, Florida, Carolina del Norte y Virginia-, sólo hay dos, Iowa y Colorado, que tienen menos de 13 votos electorales (Iowa 6, Colorado 9). De los otros cuatro, cualquiera le puede servir a Obama para alcanzar los 270 votos electorales y, por tanto, la mayoría necesaria para convertirse en presidente de nuevo.
Pero, y ahora llegamos al punto crucial, de entre esos cuatro estados la victoria de Obama es muy improbable en Carolina del Norte (casi ni siquiera se le debería llamar estado indeciso), bastante improbable en Florida, dudosa en Virginia (Virginia, Iowa y Colorado son los estados más genuinamente indecisos, es decir, más divididos al 50%) y, finalmente, queda Ohio, donde la victoria de Obama es bastante probable -o, al menos, lo ha sido siempre hasta la debacle de su primer debate con Romney. Pero, en principio, la victoria de Obama en Ohio no tan probable como en Wisconsin, Nevada y New Hampshire, pero sí estadísticamente probable. Así lo han indicado unánimemente todas las encuestas durante meses.
De aquí la importancia de Ohio: Obama tiene ya asegurados 237 votos electorales de los 270 necesarios y su victoria es probable en los estados indecisos de Wisconsin, Nevada, New Hampshire (hasta aquí no tiene mayoría, sólo 257) y también Ohio -y con Ohio sí sobrepasa la mayoría necesaria de 270 (llega a 257 + 18 = 275). Así pues, si gana Ohio Obama puede contar con ganar la presidencia.
Aún así, puede contar con la presidencia incluso perdiendo Ohio -algo que Romney no se puede permitir por tener “asegurados de antemano” menos votos electorales.
¿Cómo puede ganar Obama sin Ohio? Gracias al colchón de los otros dos estados indecisos pequeños que quedan: Iowa y Colorado. Si Obama pierde Ohio pero gana estos dos (6 + 9 votos electorales), también alcanza la mayoría necesaria de 270 votos electorales.
Además, Iowa y Colorado pueden ser un “colchón” para Obama si gana alguno de ellos pero, imponiéndose en Ohio, pierde sin embargo al final alguno de los otros estados indecisos donde en principio su victoria es más probable (New Hampshire, Nevada y Wisconsin). Dicho de otra manera, Romney necesita evitar la victoria de Obama en Ohio porque eso “aseguraría” la presidencia para Obama.
Por otro lado, una victoria de Romney en Ohio no le garantiza a él, sin embargo, la victoria. Para ello, tendría que ganar también en los estados indecisos donde es claramente favorito (Carolina del Norte, casi seguro), más los estados donde es bastante favorito (Florida, 2 de cada 3 posibilidades de ganar el estado), más al menos dos de los estados donde las posibilidades están claramente divididas a la mitad y uno de estos tres -Virginia, Iowa y Colorado- tiene que ser Virginia.
Ahora bien, si Romney gana Ohio será porque ha cogido un buen impulso en general, por decirlo de alguna manera, lo que debería de notarse probablemente en esos estados claramente en el aire.
Y, por supuesto, la precaución fundamental: si todos estos estados se catalogan como indecisos es, básicamente, porque pese a la mayor o menor probabilidad de que se imponga uno u otro candidato en cada uno de ellos, pues porque no está en absoluto claro quién lo va a conseguir al final. Y queda casi un mes de campaña -con, por cierto, un Obama con tedencia a la baja y Romney al alza, como contamos a diario en las crónicas.
Resumiendo, que habrá que ver cómo evoluciona la campaña pero Ohio tiene, efectivamente, algo de importancia en estas elecciones.
Barack Obama y Mitt Romney