Oficiales de inmigración
Quienes habéis viajado a los Estados Unidos probablemente hayais llegado a la conclusión de que pasar por delante de los oficiales de inmigración norteamericanos no es, precisamente, una experiencia agradable. De hecho, durante los últimos años se han disparado los problemas de viajeros que intentan visitar los Estados Unidos procedentes de multitud de países, incluidos europeos. Por lo general, el asunto se acaba con unas horas de espera en el aeropuerto. No es algo que nadie recuerde con felicidad pero tampoco pasa a mayores, habitualmente.
En otros casos como el de este joven italiano el caso se convierte en una "experiencia kafkiana".
Los agentes de inmigración denegaron acceso en el aeropuerto Dulles de Washington a Domenico Salerno. Tienen poder absoluto para hacerlo y docenas de razones para justificarlo, entre ellas la mera “sospecha” de que el viajero intentará trabajar ilegalmente o quedarse más tiempo del legalmente permitido. En esos casos, se le deniega la entrada y suele ser enviado de vuelta a su país de origen en el siguiente vuelo disponible.
Pero, aún así, “hay circunstancias excepcionales que requieren una detención más prolongada para revisar el caso”. Y eso le ocurrió a Domenico. Sin más explicaciones, fue enviado a una prisión en el estado de Virginia. Como formalmente no se le consideraba aún dentro de los Estados Unidos, no tuvo derecho a ninguno de los derechos legales otorgados incluso a los inmigrantes ilegales.
Su novia, Caitlin Cooper, le esperaba en el aeropuerto. Ante lo prolongado de la espera, empezó a hacer preguntas y uno de los agentes de inmigración le contestó que su novio “debería de intentar pasa un poco más de tiempo en su propio país”. Otro le contó después la increíble historia de que Domenico había pedido asilo político en los Estados Unidos. Doce horas después, cuando Domenico pudo hacer su primera llamada telefónica, explicó que se estaban vengando de él por insistir en hablar con la embajada italiana.
La familia de la novia resulta que tuvo las suficientes conexiones como para conseguir que un influyente senador republicano, John W. Warner, intercediera. Aún así les llevó diez días conseguir la liberación de Domenico, contra el que nunca hubo ningún cargo en concreto. Ni consta ninguna sospecha razonable de nada. Nada.
En resumidas cuentas, un ciudadano de la Unión Europea, inocente de cargo alguno, acabó diez días en una cárcel norteamericana sin explicación alguna.
Este es un caso excepcional pero los incidentes en las fronteras norteamericanas en los últimos años se han multiplicado y no deberían de pasar desapercibidos. Es la obligación de la administración europea defender a sus ciudadanos y también de los medios de comunicación de informar de sus casos y por ello podéis por supuesto recoger aquí aquellos que conozcáis.
Desde luego no pasarían desapercibidos si fueron si el incidente le ocurriera a un ciudadano norteamericano en una frontera europea.
Comentarios
Enviado por Ramón en mayo 19, 2008 a las 12:45 PM CEST #
Enviado por Jose Luis en mayo 19, 2008 a las 05:55 PM CEST #
La verdad es que desde los atentados del 11 S el pánico se ha apoderado de forma general en lo que ha seguridad y control se refiere. Yo he viajado varias veces a Nueva York y no tiene nada que ver el control que había antes al de ahora. La última vez me hicieron quitarme hasta los zapatos. A pesar de ser medidas para velar por la seguridad creo que en ocasiones son excesivas y desmesuradas. Un saludo Jose Ángel, y sigue escribiendo!!!!
Enviado por Amazona en mayo 19, 2008 a las 06:03 PM CEST #
Me encanta tu blog Jose Angel, la verdad es que la seguridad en los aeropuertos se ha puesto horrible. Ahora tienes que estar 5 horas antes para coger un avión y que te de tiempo a pasar todos los controles. Supongo que es por el bien comun, pero en casos como este queda patente que las medidas no son quizas las adecuadas.
Enviado por Merche en mayo 19, 2008 a las 06:12 PM CEST #
Me parece indignante que en el siglo en el que vivimos todavía ocurran cosas así como la que el pobre Domenico tuvo que vivir en su viaje a Nueva York. Lo oficiales de inmigración deberían haberse cerciorado primero si el joven italiano tenía antecedentes o era un peligro para la sociedad antes de tomar una determinación de ese tipo. Creo todavía existe mucha discriminación en Estados Unidos, además, de la prepotencia de los norteamericanos que se creen que son los amos del mundo.Los medios de comunicación deberían hacerse eco de esta y otras injusticias para intentar así frenarlas de alguna manera. Os digo una cosa, se me quitan las ganas de cruzar el charco y viajar hasta la ciudad de los rascacielos.
Enviado por Raconteur en mayo 19, 2008 a las 07:05 PM CEST #
Hablando sobre los severos métodos de los policías estadounidense, un neoyorkino me explicó una vez que la mejor opción pasaba por mostrar cordialidad en todo momento: "Sé amable con ellos -decía- y ellos lo serán contigo". Creo que esta máxima también se puede aplicar perfectamente a los agentes de aduanas del país, a pesar de que su "código de conducta" les obligue a una excesiva rigidez ante los visitantes. Desgraciadamente, aún con la mejor de nuestras sonrisas, no hay garantías de librarse de un posible mal rato aduanero... Pero, por lo menos, está bien intentarlo y tratar de evitar situaciones como una de la que fui testigo en el aeropuerto de Newark, cuando un turista español fue retenido simplemente por su negativa a quitarse los auriculares del Ipod ante la petición de los agentes, quienes, por cierto, estaban siendo muy amables.
Enviado por Rodaballo en mayo 19, 2008 a las 07:28 PM CEST #
Todo esto es consecuencia del 11-S. La legendaria mala leche de los policías en la aduanas de los EE.UU. se estaba suavizando hasta que los terroristas hicieron acto de presencia. Recuerdo muy bien, en el JFK de Nueva York y pocos meses antes del verano del año 2001, las bromas que se traían los guardias de aduanas con un grupo de viajeros cubanos que me precedían en la cola y con los que de dedicaban a chapurrear en español. Qué tiempos aquellos...
Enviado por Basil ON en mayo 19, 2008 a las 07:36 PM CEST #
Raconteur, tú dirás lo que quieras pero los polis de NY son bastante cabrones. Vamos, y los del resto del país. Yo, desde luego, no voy a tener ningún problema con ellos porque no pienso hacerles ninguna visita para que me traten como basura sospechosa. No se me ha perdido nada en lugar donde la libertad que tanto predican brilla por su ausencia cada vez mayor.
Enviado por al monja levi en mayo 19, 2008 a las 10:30 PM CEST #
este es el problema de los gringos capitalistas, buscan terroristas en todo el mundo y ellos los tiene por millones en la casa blanca, el pentagono y la CIA. Buscan traficantes y el mayor mall de drogas esta en USA. Buscan adictos y ellos tienen 100 millones en sus calles y casas. HIPOCRITAS
Enviado por Belen en junio 01, 2008 a las 03:55 PM CEST #
Buenas tardes José ángel, Sigo tus crónicas, ya sea por la web o por la Tv cada día. He sido compañera del gremio, ya que he trabajado en RNE, EFE, etc. Viajo para Nueva York en breve y me gustaría hacerte alguna consulta si fueras tan amable. Te pongo mi correo personal y te agradecería que me contestaras, si pudieras aquí, ya que considero que el objetivo del foro no es este. Muchas Gracias de antemano. Un saludo,
Publicar un comentario
José Angel Abad
José Angel Abad (Gijón, 1971) es corresponsal de Antena 3 en Nueva York desde agosto de 2003. Este blog abre un nuevo diálogo con los espectadores, ofreciendo una ventana más amplia a la actualidad de Estados Unidos y, al mismo tiempo, una mirada al proceso narrativo de la corresponsalía. También pretende mostrar aspectos peculiares de la vida diaria en Nueva York y otros lugares de Estados Unidos.
Feeds:

Excelente Blog, José Angel. Realmente asusta el plantearse simplemente tomarte unos dias de descanso y conocer los Estados Unidos, para encontrarte con una situación como esa, que llegado el caso podria haber degenerado en algo mucho peor que diez dias en la carcel. Por otro lado creo que les juega malas pasadas algo en que parece no andan muy escasos, como es la vanidad norteamericana... pero eso seguro que podrás juzgarlo tu mismo, que lo vives a diario. O tal vez nos equivoquemos los que asi lo pensamos, todo puede suceder en esta vida. Un saludo de un paisano de tu tierra, Jose Angel.