Trabajando en Haití

Jordi me ha echado una bronca enorme:
“¡Que sea la última vez que tardas tanto en levantarte cuando hay un
terremoto!”, me espetó con muchos aspavientos después de la réplica de
6.1 a las seis de la mañana con el suelo convertido en una pista de
baile y yo pensando mientras me ponía los pantalones que si esto se
iba al carajo de nada iba a servir correr.
Pero es que el tipo también tiene su humor negro otras veces:
“¿Pero no lo sientes, José Angel, no lo sientes? ¡Otro más, otro más!
¡Corre, corre!”.
El muy perverso, venga meterme el miedo en el cuerpo con una sonrisa
diabólica en la cara.
Y juro que mientras escribo esto en la terraza del hotel donde
dormimos y teniendo delante, a apenas cuatro metros, toda la techumbre
central derruida, la tierra va y pega otra sacudida envenenada y la
cincuentena de periodistas que estamos aquí planeando el día salimos
corriendo hacia zona despejada.
Jacobo, de El Mundo, que parece que ha nacido para esto, como si
cubriera terremotos salvajes tres veces por semana, se ríe de algún
listo que dice “tranquilos, todos tranquilos” tras ser el primero (el
listo, no Jacobo) en pegar un brinco que casi llega a Florida.“Si el edificio se cae ahora lo
peor es que no me he acordado de
salvar el texto que escribía” Jacobo dixit. Un crack.
Esta noche ha sido tranquila. Aunque con tantas réplicas sin parar nadie duerme a pierna suelta sino en una especie de duermevela, con la puerta abierta, los pantalones puestos y el pasaporte encima. Muchos incluso han dejado su habitación y se han unido a las docenas que duermen al raso. No es que sean cobardes. Es un cálculo de riesgo como otro cualquiera. ¿Se puede venir abajo un edificio que no se ha caído? ¿Merece la pena descansar menos a cambio de algo más, quizá, de seguridad?
Como decía estamos en un hotel, Villa Creole, un edificio de inspiración colonial ahora hecho un desastre. Centenares de refugiados a la puerta, plantas derruidas, pasillos cortados, cristales por los suelos. Pero se las han arreglado para restablecer el servicio de habitaciones y un desayuno, comida y cena elementales. Una pena que yo tardara cuatro días en enterarme porque salíamos por la mañana a las seis y volvíamos a medianoche directamente a la habitación. Luego resulta que hasta tenían internet.
La mitad de los periodistas españoles desplazados a Haití están aquí en este hotel aunque nosotros hemos llegado con el contingente americano de Associated Press que, como sabéis, tuvieron la gentileza -que me va a costar una fortuna en cervezas y cenas a la vuelta- de traerme con ellos en un avión y aterrizar directamente en Puerto Príncipe, como si fuéramos el primer ministro, cuando al principio en el aeropuerto todavía aterrizaba el que primero llegaba.
Cuando nos presentamos en recepción nuestras habitaciones ya estaban ocupadas. Deberíamos haberlo supuesto. Tremendo lío. Al final nos ofrecieron unas libres, pero en la parte del edificio que se sienta sobre una colina. Un despeñadero desafiante. Vamos, las que con tanta réplica nadie quería. A Francisco Perejil, de El País, le tocó otra aún peor, un piso por debajo, y al principio no le hizo, con razón, mucha gracia pero acabó metiéndose dentro. Y nosotros no íbamos a ser menos. La habitación sería bonita de no ser por los cristales rotos y los cuadros por el suelo, y también espaciosa si no fuera por los dos colegas de AP con que la compartíamos de noche.
Nosotros dormimos de noche y ellos de día, tras acabar su turno de noche. Uno de ellos es un cámara mexicano con el que ya trabajé en Honduras, adonde el muy loco se fue el día antes de que naciera su segundo hijo. El caso es que así siempre teníamos las sábanas calentitas. Y luego, además, con los días, se sumaron a dormir otros más, todos, como nosotros, brevemente, casi siempre unas cuatro horas antes de volver otra vez a la crónica siempre pendiente.
Aparte, el trasiego de la ducha, el nuestro y el de los colegas que
preferían dormir en el patio pero entrar a lavarse -todo sea dicho, no
sólo les dejamos la ducha todo el tiempo que quieran sino que también
les agradecemos que se laven. Cuestión de olor.
Una de esas veces en que a nadie le importa en absoluto meterse bajo agua fría.
Caminando de noche por el patio uno tiene que andar con cuidado de no
tropezar con alguien durmiendo en el suelo.
Pero lo bueno para nosotros es que podemos revolotear del grupo
americano al español como Pedro por su casa.
Los españoles que andan por aquí son todos gente preparada para trotar
por este infierno, como, entre otros muchos, el bueno de Manolo Cascante, todo el rato
aclarándonos dudas con su simpatía castiza, Elena González de Onda
Cero, valiente y con un punto indómito, los muchachos del El País, que
además tuvieron el detallazo de compartir unas lonchas de jamón con
todos, Almudena Ariza de TVE siempre simpática, dicharachera y
profesional, Fran Sevilla de RNE, sin perder nunca la sonrisa, y sobre
todo Joaquín Ibarz, de La Vanguardia, que es sin quererlo el padrino
de todos porque tiene más profesión y más corazón él sólo que todos
los demás juntos.
También de La Vanguardia está aquí Francesc Peirón que es el que
probablemente a más haitianos ha conocido, hasta de noche me lo ha
encontrado caminando él solo por calles oscuras apurando detalles para
sus crónicas y, luego, en plan Jack Lemon en “Primera Página”,
rompiéndose el corazón entre la familia -el recuerdo de sus niños- y
la tentación de escribir, con un toque de falso cascarrabias porque yo
se que está disfrutando.
He visto cómo acaba una crónica y se le escapa la sonrisa silenciosa. Periodista puro. Algún día compartimos la hora de la cena, que en el hotel es un día hamburguesa y otro día pollo. Y muy agradecidos. Porque al principio los chicos de AP tenían el campamento operativo en el aeropuerto y allí era donde nos pillaba desayuno, comida y cena a base de latas de atún, galletitas y barras de cereal. Y racionando el agua. Lo cual, a su vez, y dadas las circunstancias, era un preciadísimo tesoro.
Luego han ido pasando los días y, a medida que las cosas mejoraban mínimamente para los haitianos, lo han hecho en proporción inmensamente mayor para nosotros. El cambio decisivo fue cuando pudimos encontrarnos con el otro equipo de Antena 3 que tenemos ahora aquí, el de Silvia García, que es como un cielo brillante, y aunque ella también lo ha pasado apurado, apurado al principio -cucarachitas incluidas por sus habitaciones y tal- su productora, Cris -que también ha pasado lo suyo acampada en el aeropuerto- además de regalarnos su simpatía y humor, se las ha arreglado para conseguir que nuestra habitación hoy parezca un almacén de Carrefour.
Y es entonces, cuando empiezas a ver las inconveniencias por el espejo retrovisor, cuando te das cuenta de que inevitablemente la cobertura se empieza a acabar. Y que pronto nos iremos. Y que ojalá no olvidemos a los haitianos.
Comentarios
Enviado por En Clave Internacional en enero 24, 2010 a las 06:22 PM CET #
Enviado por JuananTGN en enero 24, 2010 a las 07:45 PM CET #
Sois muy grandes José Angel!! Aún que ya no escriba en cada post (porque voy más faltado de tiempo), que sepas que me sigo pasando para leer tus crónicas, te quería hacer saber que lo estáis haciendo de fábula. El otro día aluciné al verte narrando lo que sucedía mientras ibas montado en un vehículo de la Onu. Lo dicho Jordi y tu, como siempre los mejores! PD: Intentaré comentar más a menudo porque ahora ya hacia mucho tiempo que no posteaba.
Enviado por Bela en enero 24, 2010 a las 07:47 PM CET #
Últimamente no puedo dejar de sentirme pelín culpable cuando leo algo que has escrito desde allí y sonrío, porque en fin, no está la cosa para fiestas. Pero por otro lado, y en la linea del pensamiento ése que tienes mientras te pones los pantalones a toda leche, sonreír en medio de aquello tiene su mérito y su aquél. Aunque la cobertura se acabe, yo también espero que sólo sea la televisiva, y no la de verdad. Cuidaos mucho. Y Jordi, deja de dar esos sustos, chiquillo... :D
Enviado por monica en enero 24, 2010 a las 07:48 PM CET #
Menuda odisea que estais pasando,yo pasaria un miedo tremendo, pasar otro terremoto, y tu sin inmutarte, total tienes razón para que correr!, pero yo seguro que salgo pitando, jajajaja. Veo que os llevais genial entre colegas de profesión. Que gracia me ha hecho lo de las sabanas calentitas, bueno al final sacais algo bueno de compartir cama, jajaja. Nosotros por desgracia cuando no veamos en la tele los desastres de haití, nos olvidaremos de ello, pero estoy segura que a tí, en la vida se te olvidara esta experiencia. Besitos desde Asturias
Enviado por Masi en enero 24, 2010 a las 07:48 PM CET #
Por todo lo que cuentas, es obvio que todos disfrutáis con lo que hacéis, lo cual, además de despertar mucha envida (a mí, particularmente), explica la calidad de lo que vemos después en televisión. Yo también espero que Haití no vuelva a caer en el olvido y para eso vosotros ya habéis puesto la primera piedra. Un saludo para todos los que aún estáis allí.
Enviado por marta en enero 24, 2010 a las 09:24 PM CET #
Somos un grupo de estudiantes conscientes de la desgracia que está ocurriendo allí. Teníamos un viaje programado a Punta Cana, y no sabemos si Hemos intentando hablar es conveniente viajar hasta allí o no. Escribimos a la embajada española de Rep.Domi pero no hemos obtenido respuesta. A lo mejor como usted está viviendo la situación de la isla nos podría ayudar. Muchas gracias. Un saludo
Enviado por Andres en enero 24, 2010 a las 09:52 PM CET #
Hola muy buenas , muy buen trabajo
Enviado por Andres en enero 24, 2010 a las 09:58 PM CET #
Jose me gusta mucho tu trabajo y el de tus compañeros pero hoy salio al aire un reportaje de Silvia Garcia y me parece que se equivoca al decir que "los Marines la llevaron en un Black Hawk es posible que asi fuera pero lo que pude ver es un Sikorsky HH o MH 53 "Super Jolly Green Giant" , beno a seguir asi y otra vez muy bun trabajo .
Enviado por rafa en enero 24, 2010 a las 10:46 PM CET #
Un saludo Jose Ángel,espero que poco a poco vaya la cosa a mejor,y teneis habitaciones y demás, porque lo que has pasado tu los primeros dias, solo lo sabes tu . Te admiro, eres un buen profesional.
Enviado por Javier en enero 25, 2010 a las 01:03 AM CET #
Excelente trabajo el que estáis haciendo todo el equipo! Gracias por acercarnos un poco más la realidad, un saludo!
Enviado por Allison en enero 25, 2010 a las 01:52 AM CET #
Buen trabajo. Gracias por cubrirlo. Sí que es cierto que pronto empezarán a hablar de otros asuntos, quizás volviendo a buscar a Tiger Woods por estos lares en EE.UU. o a comentar sobre la cirugía plástica de otros personajes en España, pero agradezco mucho la dedicación a esta noticia y espero que el interés siga a pesar de empezar a no salir tanto en la tele. A nombre de amigos y compañeros fallecidos en Haití o a consecuencia de otras catástrofes o conflictos en otros lugares, gracias por trabajar para dar cobertura a las realidades en terreno.
Enviado por Silvia en enero 25, 2010 a las 01:56 AM CET #
Se valora el trabajo que estáis haciendo para tenernos informados. Más si cabe en estas circunstancias. Y me alegra comprobar que en los momentos difíciles es donde se ve la camaradería entre compañeros de profesión, que ahí no tiene lugar la competencia. Espero que no pase nada más por allí a pesar de que aparentemente lo estéis pasando hasta bien, cómo sois! ^^' Saludos y mis felicitaciones por un trabajo bien hecho ;)
Enviado por Diana en enero 25, 2010 a las 12:04 PM CET #
Tu blog es genial…. cuando uno lee lo que escribes, simplemente logra estar allí, fíjate que yo pensé que no teníais ni hotel en Haití…que simplemente os lavabais en los lavabos del aeropuerto y comíais tal cual has dicho latas de atún….pero menos mal que por lo menos ahora tenéis donde estar….de todas formas sois unos todo terrenos….de hacer reportajes en USA te fuiste a un área de caos a informar….ojala pudieras darnos la información de que la situación no es tan mala….espero que no nos olvidemos de ellos…por aquí de momento ya muchas veces han dejado de ser primera pagina. No veo tu facebook, la idea es que cuando escribas yo pueda ser notificada y no tenga que ver la pagina de antena 3 cada segundo…saludos
Enviado por Marita en enero 25, 2010 a las 01:58 PM CET #
Vaya fotos! Se confirman mis sospechas: los enviados especiales a estos paises estais hechos de otra pasta. Y sí, llegará el día que vosotros volvais a casa pero queda gente maravillosa como las Hermanas de a Caridad de San Vicente Paul. Me encantó ese reportaje. Parecían tan viejitas... y menuda energía! Un abrazo
Enviado por Dolores Fontecha Heredia en enero 25, 2010 a las 05:58 PM CET #
Me ha gustado el blog. Prometo seguirlo.
Enviado por ander en enero 25, 2010 a las 09:24 PM CET #
El trabajo que estais haciendo es maravilloso.Creo que pronto os marchareis como bien dices, pero olvidarse de los Haitianos sera dificil por lo menos una temporadita, despues de lo ocurrido.Espero que la retrasmision de los oscars sea por lo menos sin temblores. un saludo jose!!!!!
Enviado por jose en enero 25, 2010 a las 10:07 PM CET #
Sois unos periodistas de pura raza.Enhorabuena.Me gusta tu estilo.No dejes de escribir.Saludos y buen trabajo.
Enviado por Sergio Soto en enero 26, 2010 a las 02:09 PM CET #
Enhorabuena de nueva a todos; Jose Ange, Jordi, Silvia, Cris, Carmen...un excelente trabajo y evidentemente pronto volvereís a casa y esperomos no olvidar a los haitianos. Un saludo :))
Enviado por ANDROS en enero 27, 2010 a las 01:22 PM CET #
Creo que cada uno de los periodistas españoles que estáis allí ofrecéis una visión muy distinta pero a la vez complementaria de lo que ha sucedido en Haití. Sigo a la mayoría de los profesionales que has nombrado en el post de hoy y sóis un ejemplo para los estudiantes de periodismo de hoy en día. Y sé que aunque estéis viendo el extremo de la pobreza y miseria humanas, todos disfrutáis al contarlo. Sin vosotros el mundo sería mucho más injusto de lo que ya lo es. PD: No caigáis en el show businnes de algunos calanes norteamericanos, por favor.
Publicar un comentario
José Angel Abad
José Angel Abad (Gijón, 1971) es corresponsal de Antena 3 en Nueva York desde agosto de 2003. Este blog abre un nuevo diálogo con los espectadores, ofreciendo una ventana más amplia a la actualidad de Estados Unidos y, al mismo tiempo, una mirada al proceso narrativo de la corresponsalía. También pretende mostrar aspectos peculiares de la vida diaria en Nueva York y otros lugares de Estados Unidos.
Feeds:

Los que están dando toda una lección son los periodistas de la tv de Haití.