11:25 jun 17, 2008 | José Angel Abad | General

Citas en Manhattan

En el resto del mundo es probable que parezca sospechoso, marginal, enfermizo o simplemente minoritario pero en Nueva York buscarse citas por Internet se ha convertido en algo tan común como conseguir citas de cualquier otra manera.

Hay a quienes les da por buscarse pareja en los bares, hay quien no puede evitar coquetear en el trabajo, quienes lanzan los dardos al vecindario y ahora quien centra sus esfuerzos en Internet. Están también, claro, quienes practican una combinación de todas las opciones. Pero la novedad son las agencias por intenet, que aquí se han hecho tan populares como ir al psicólogo. Se presume de ello. Como quien va al fisioterapeuta.

Todo esto viene a cuento de la publicación de “Citas en Manhattan”, un libro de Emma Reverter, periodista española en Nueva York que, como buena corresponsal, no ha perdido la mirada lúcida del recién llegado.

La novela cuenta la historia de una reportera a la que su periódico, un tanto harto de sus crónicas sobre Guantánamo, le pide unos reportajes de verano y ella se inclina por la forma en que en esta ciudad se consiguen ahora las citas.

Por una de esas casualidades del calendario, justo ahora la Corte Suprema de Estados Unidos acaba de sentenciar que finalmente los presos de Guantánamo sí tienen derechos judiciales en los Estados Unidos. Esto ocurre en la vida real pero precisamente porque estamos en verano y porque Guantánamo parece aburrir a los lectores, la noticia ha pasado casi desapercibida. Y, sin embargo, la novela de Emma, sirve y con razón para entretenernos en verano.

El caso es que “Citas en Manhattan” nos lleva de la mano, casi como si fuera más un reportaje que una novela, por el mundo de las citas rápidas. Uno visita, por ejemplo, www.8minutedating.com, elige el tipo de personas con quienes se quiere citar, se planta en el lugar (normalmente un bar) y previo pago de una entrada de sólo diez dólares cada ocho minutos tiene una cita con alguien distinto. Lo normal son unas diez citas por noche. Se selecciona el nombre de quienes las citas más interesantes y después si el interés es mutuo la organización les pone en contacto. Por lo general, se aplican los criterios más elementales del mundo del consumo y así, por ejemplo, si no se encuentra a nadie interesante en una noche uno está invitado a volver gratis el próximo día.

Pero en una ciudad en la que todo el mundo va con prisas y busca resultados rápidos es muy probable no irse con las manos vacías tras una valoración de las opciones disponibles. A fin de cuentas, como escribe Emma, una cita no es más que una toma de contacto para ver las posibilidades de negocio entre las partes.

Dos años atrás hicimos un reportaje al respecto –con la consiguiente experiencia de campo. Y, contrariamente a lo que esperaba, allí había de todo: gente tímida, gente aburrida que no tenía otra cosa que hacer, quienes estaban cansados de probar otras cosas, aquellos/as que, efectivamente, tienen poco tiempo, los/las que les gusta probar de todo y también quienes acompañaban a alguien que se lo había pedido. En resumen, que había de todo, pero nada marginal. Es Nueva York

Para quienes no tengan el don de la palabra (o el don de la palabra en inglés) o simplemente quieran que el juego sea más elaborado, pueden probar a hacer lo mismo pero sin hablar inscribiéndose en www.quietparty.com. En estas citas, por lo general más breves, la comunicación es sólo visual, miraditas y palelitos, pero también con una tendencia a tocarse las manos…

Para aquellos/as con más sentido de la aventura están las docenas y docenas de páginas de citas a ciegas, la más popular de todas, sin duda, www.cragislist.com, donde uno digamos que está libre de 8 a 10 y son las seis de la tarde y si tiene un poco de estilo y originalidad puede conseguir una cita prometedora. Craigslist, por cierto, sirve para todo, literalmente. Ha acabado con las páginas amarillas. Pero sus dos especialidades son las citas y el mercado inmobiliario.

Finalmente, las “Citas en Manhattan” de Emma Reverter describe el mundo de las alcahuetas. Sí, alcahuetas, y no hablamos de historia sino del Nueva York del siglo XXI, donde las “casamenteras” son cotizadas profesionales que previo pago de un puñado de miles de dólares se pasan unos meses buscándonos pareja. Quienes las quieran contratar pueden visitar www.matchmaker.com. Ellas dicen que hacen un trabajo eficaz y objetivo. Lo seguro es que es un negocio boyante. Hasta hay un instituto de casamenteras donde se puede conseguir el título oficial y certificado: diplomado/a en alcahuetería en www.matchmakinginstitute.com.

Al final de tantos servicios por Internet está, desde luego, el encuentro con la realidad: siempre hay que hablar, sonreír, usar la cortesía, tener un pasado –y a poder ser un futuro.

Pero por lo menos en “Citas en Manhattan”, que es de lo más realista, la protagonista acaba también con un futuro o al menos un futurible. Y, encima, para aquellos que viven en Nueva York o sólo quieren darse un paseo rápido por su mundo del galanteo nada puede ser más ilustrativo o más entretenido.  

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Blog desde Manhattan

José Angel Abad

José Angel Abad (Gijón, 1971) es corresponsal de Antena 3 en Nueva York desde agosto de 2003. Este blog abre un nuevo diálogo con los espectadores, ofreciendo una ventana más amplia a la actualidad de Estados Unidos y, al mismo tiempo, una mirada al proceso narrativo de la corresponsalía. También pretende mostrar aspectos peculiares de la vida diaria en Nueva York y otros lugares de Estados Unidos.

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