EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
El Gobierno aprueba los primeros ajustesAhora que me ha ocurrido a mí demasiadas veces, ahora sí lo entiendo. Cuando primero lo había oído, al poco de llegar a Nueva York, me pareció una más de las exageraciones habituales sobre la ciudad. Pero no, es cierto: muchos neoyorkinos evitan algunas amistades conscientes de que sus nuevos candidatos a camaradas les romperán el corazón el día no tan lejano en que tengan que volver a sus ciudades o países de origen. Es lo que pasa en una ciudad en la que está de paso más gente que en ningún otro lugar.
Posé sobre el mantel el pinot noir californiano con toda la dignidad que un enésimo vaso permite, le dije al camarero que si no le importaba no iba a tomar el solomillo de Colorado que le había pedido con anterioridad sino el fletán (halibut) thank you very much que tan imprescindible se ha hecho en los menús americanos en los últimos años y, mientras esperaba, intenté suspender un momento en mi cabeza el transcurso del tiempo y recorrí la mesa llena de buenos amigos con la mirada en sentido contrario a las agujas del reloj.
Para ellos que están acostumbrados a que les esperen multitudes allá donde vayan, tiene que haber sido chocante que en el aeropuerto de la ciudad de Providence tan sólo les esperará un solitario aficionado norteamericano -y un equipo de Antena 3.
José Angel Abad (Gijón, 1971) es corresponsal de Antena 3 en Nueva York desde agosto de 2003. Este blog abre un nuevo diálogo con los espectadores, ofreciendo una ventana más amplia a la actualidad de Estados Unidos y, al mismo tiempo, una mirada al proceso narrativo de la corresponsalía. También pretende mostrar aspectos peculiares de la vida diaria en Nueva York y otros lugares de Estados Unidos.