Con la disputa de la cuarta jornada, notamos como los equipos empiezan a coger la forma física y la estructura en el campo deseada.Así, en el Emirates se dieron cita el "cuestionado" Arsenal contra el Southampton que sigue sin puntuar esta temporada, pero que analizando su calendario inicial sigue siendo lógico. Quizás no se haya hecho justicia con el esfuerzo y juego desplegado por los de Nigel Adkins, pero contando con jugadores de la talla de Lallana, Lambert y cia seguro que se trata de una situación temporal. En este caso, set para el Arsenal gracias a un Gervinho excepcional y el juego de la dupla Arteta-Cazorla que ya deslumbra en las Islas Británicas.
Traspiés del Swansea de Laudrup
El primer traspiés del Swansea de Laudrup vino acompañado por la primera victoria del Aston Villa. Los villanos empiezan a ensamblarse como equipo y gracias a los goles de Lowton y Benteke, se alejan de los puestos de descenso. Aún así, los Swans no abandonaron su fiel estilo de juego, caracterizado por el toque y el buen gusto. Igual que el Fulham, al que ya podríamos llamar "el equipo intermitente", capaz de deleitarnos con un juego excelente o también capaz de aburrirnos hasta la saciedad. Este no fue el caso. Goleada a un West Bromwich Albion que pinta muy bien, pero que sucumbió al olfato goleador y letal de Dimitar Berbatov. Doblete del búlgaro en su primera aparición en el once titular.
Javi García no debuta con victoria en el City
El Manchester United cumplió con el trámite de ganar al Wigan ante su público. Si bien el encuentro empezó de una forma un poco tosca, con el paso de los minutos los red devils fueron encontrando los huecos por donde batir a Al Habsi. Buttner, recién llegado del Vitesse holandés, debutó y marcó. Como Javi García. El español no pudo debutar con victoria con el Manchester City, que visitó uno de los campos más difíciles de Inglaterra, el Britannia Stadium. Los Potters de Tony Pulis se adelantaron en el marcador gracias a un gol de Peter Crouch, pero con el gol del Javi García las tablas subieron a un marcador que fue finalmente inamovible. En las filas locales vivimos un debut especial, el de Michael Owen que, después de una época de ostracismo en el United, volvió para dar lo mejor de sí.
Eléctrico, trepidante, rítmico, espectacular fue el juego mostrado por los Spurs de Villas-Boas ante el Reading. Con un tridente totalmente novedoso en el centro del campo como son Dembélé-Sandro-Sigurdsson, los londinenses tuvieron en Jermaine Defoe a su "killer" perfecto, al que no le fue difícil recibir el esférico en situaciones claras de gol, gracias a la calidad que atesoran las bandas de los Spurs (Bale-Lennon). Menos suerte corrió el Chelsea, que con la pájara de la Supercopa de Europa, cuajó un partido soso, aburrido y sin juego. El QPR de Granero fue un contrincante duro y bastante más activo que los pupilos de Di Matteo. El miércoles reciben a la invencible Juventus en Champions y los aficionados empiezan a dudar del estilo del técnico suizo-italiano.
El Liverpool empata ante el Sunderland
Otro equipo que no levanta cabeza es el Liverpool de Rodgers. Destinado a crear, pero sin inventar, Sahin se quedó en el banquillo y dio entrada a Joe Allen. Los reds merecieron más que un simple empate ante el Sunderland, pero el problema de la inoperancia ofensiva, empieza a asustar. Hay que destacar el buen inicio del Sunderland de Martin O'Neill que aunque es vago en puntos de la clasificación no lo es con el juego mostrado. "Martin Style" caracterizado por el juego duro y líneas muy cerradas. Plantilla con mucha calidad y candidato a puestos europeos. Como el West Ham, que pasa por un momento dulce en este inicio de la Premier. Los Hammers ya se sitúan con siete puntos y gracias al empate en Carrow Road ante el Norwich, cuajan un gran arranque. Los Canaries, en cambio, no conocen la victoria esta temporada.
El Chelsea continúa líder y el Arsenal, United y City ya le están pisando los talones.
Jermaine Defoe ante el Reading