En las últimas semanas, se ha reactivado el debate sobre qué deberían hacer los supermercados y grandes superficies con los alimentos a punto de caducar. Los métodos del alcalde Sánchez Gordillo no parecen los más adecuados para contener el índice de pobreza español. Pero, con más de un 20% de la población activa en paro, muchos se preguntan si sería posible un reparto organizado de los productos que van a acabar en un contenedor.
Lo cierto es que un 78% de los establecimientos desecha la comida que se va a pasar de fecha, y tan sólo el 20% se la entrega a un banco de alimentos o a una ONG para su aprovechamiento, según el último informe del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
La mayoría de las empresas que optan por tirar los alimentos asegura que éstos sólo representan el 5% de todo lo que se pone a la venta, pero en otros casos la proporción supera el 20%.¡Un 20% de toda la comida de un supermercado, a la basura!
Hay quienes justifican esta falta de solidaridad con que, cuando el producto logra llegar al consumidor necesitado, lo hace ya ha caducado. Sin embargo, como ya os comenté en un post anterior, muchas veces esa fecha de caducidad es orientativa.
Para la elaboración del mismo informe, el ministerio preguntó a 700 empresas en qué se basan para determinar la fecha de caducidad de un alimento. En casi todos los casos, aseguraron guiarse por la normativa vigente. Sin embargo, ésta no es demasiado específica con la durabilidad de productos como los huevos, el aceite, los yogures o los congelados.
Probablemente, gran parte de las más de 1.700.000 familias españolas con todos sus miembros en paro estarían dispuestas a comprobar si todos esos alimentos “caducados” son aptos para el consumo. No obstante, estudiar cuál es el sistema de distribución ideal no parece tarea de dos días. ¿Se te ocurre cómo podría organizarse?
Pasillos de un supermercado