Promete un cabello fuerte, hidratado y con brillo, gracias a que es rico en una vitamina del grupo B, la biotina, que efectivamente se utiliza contra algunos tipos de alopecia. Sin embargo, la Academia Española de Dermatología advierte que este componente no tiene ningún tipo de efecto aplicado de forma tópica, sino que debe ser ingerido.
"En algunas ocasiones, los champús pueden ser beneficiosos en el tratamiento de patologías del cuero cabelludo, pero en modo alguno tienen eficacia sobre la caída del cabello ni sobre su prevención", advierte el doctor José Carlos Moreno, miembro de la AEDV.
Se trata, por lo tanto, de otro producto milagro fraudulento, cuyo éxito nace del 'boca a boca'. Sus usuarios están convencidos de que funciona: aseguran notar un mayor volumen y una menor caída que antes de usarlo, pero probablemente esa impresión tenga más que ver con el cambio de estación (en otoño el pelo se cae más que en invierno) que con el champú.
Varias grandes superficies han decido aprovecharse del creciente furor, y están teniendo tanto éxito, que es difícil encontrar el producto en sus estanterías; se agota al momento. Y lo mismo ocurre en la sección 'hípica' de algunos establecimientos deportivos.
Las tiendas de animales también anuncian desde hace meses en sus escaparate que "se vende champú para caballo", incluso en el centro de grandes ciudades, donde no parece fácil tener un establo.
"Todo este revuelo carece de rigor científico", asegura el doctor Moreno. Probablemente se trate de una moda pasajera, pero de momento, una moda muy rentable.
Champú Biotina