Moscú. Rusia. Churchill dijo que Rusia es “un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma” y yo, asiento con la cabeza y digo que si eso dijo Churchill de Rusia, eso digo yo del rugby nacional. Pero no está este artículo para hablar de eso, no se puede gastar una letra más, o quitar una palabra a un artículo que va plenamente dedicado a las subcampeonas de Europa, que han vuelto de la tercera Roma con una segunda plaza, otra marca en la armadura, un billete para el mundial, y un sueño que no para.
El camino comenzó el sábado, un día casi perfecto donde el balance fue de un espectacular 109 a 5 en tres partidos. Como ese atleta de maratón que cuida de hacer el mismo tiempo en cada kilómetro, las nuestras mantuvieron la velocidad de crucero en los tres partidos. Suecia, Escocia y Ucrania fueron las liebres. Y una vez suelta la liebre toca correr el domingo, primero por un billete a Moscú 2013, que se consiguió manteniendo el ritmo ante Alemania, 31-5; después en la antesala de la final contra Francia, remontando un marcador inicial adverso para acabar 26-12, y así llegar a la gran final con…
Foto de familia | Foto: AgenciasInglaterra. Un rival que no cambia. Quizás así debe ser por ahora. Siempre alguien por encima, que obligue a seguir y no parar, a entrenar más fuerte y más duro pese a todas las adversidades que se han puesto por el camino. Inglaterra. Ese adversario que te gana, al que respetas pero no temes, con el que estás deseando jugar una y otra vez. Y una derrota que sabe amarga ahora, pero que quizás, a la larga, beneficie. ¿Cómo puede ser eso? No sé, a veces, necesitas a alguien que te dice que no, que ese trofeo no lo puedes tocar, que no eres lo suficientemente bueno ni lo suficientemente fuerte, para que saques lo que crees que no tenías dentro, para que dejes macerar esa rabia y esas ganas, y para que, no se sabe si a la tercera, a la cuarta o a la quinta le digas: “Eso que tú tienes, eso, te lo voy a quitar”. Y uno sabe que eso ocurrirá, como ya ocurrió. Es inevitable.
Quizás es mejor que no pase todavía. Quizás si hubieran sido campeonas de Europa algunos habrían pensado que todo va bien y que los leones y las leonas tienen todo lo que necesitan cuando no es así. Tan tremenda habría sido la gesta, que el que no conoce o no quiere conocer pensaría que esa victoria es fruto de un apoyo completo. Nada más lejos de la realidad. Todo lo que logra este grupo lo hace a base de raza y talento, luchando por un sueño que se están teniendo que labrar a golpes y nunca mejor dicho.
Y el premio llega con otra visita a Moscú, en 2013, con otro subcampeonato, con otro partido a cara de perro con Inglaterra, sin apartarles la mirada y sin rehusar en ningún momento al juego físico, el premio llega con la increíble satisfacción personal de saber que aquí llegaste con tus propios pies: “el lobo se alimenta con sus pies” que dice otro refrán ruso, haciendo alusión a ese lobo que no para de caminar hasta que consigue alimentarse, ya sean 10, 20 o 30 kilómetros al día. Y así, las leonas hacen lo mismo, con mucho menos apoyo del que se han ganado con sus títulos pero también con mucha admiración por parte del rugbier de a pie.
Ya cierro, poco más se puede decir… ¿o no? Se me ocurre una cifra. Si ser Campeón de Europa vale 300.000 euros… ¿Cuánto vale ser Subcampeón? En fin, maldita locura. Enhorabuena a las Subcampeonas de Europa de Seven y futuras mundialistas.
Leonas en la estepa