Resulta difícil catalogar una victoria como esta dentro de nuestro querido deporte ovalado. Han sido años difíciles estos últimos. Los que no perdemos la ocasión de bajar al Central en cada partido de la selección podemos corroborarlo. Derrotas abultadas contra las potentes Georgia y Rumania, con ventajas amplías contra la peligrosa Rusia, e intercambios de golpes contra nuestros vecinos portugueses. Tan sólo victorias sin brillo y sin prestigio contra colistas de este Seis Naciones B como Ucrania o Alemania. Pero algo ha cambiado, es así, y hay que agradecerlo. En contra de lo que algún aficionado pueda pensar, no tiene nada que ver con la actitud de los jugadores, al menos en mi opinión. Si algo no se puede reprochar a nuestra selección es la garra y el corazón de jugadores que en inferioridad de medios y condiciones se han dejado las rodillas y los hombros defendiendo nuestra camiseta. Pero el tiempo no ha hecho más que demostrarnos que no era suficiente con tan valiosa entrega. Honorable y honrosa como la que más, pero insuficiente a tenor de resultados.
El proyecto de Regis Sonnes ha traído aires nuevos al León. El bloque de jugadores con doble nacionalidad procedentes de Francia ha subido un peldaño el nivel de esta selección. Es cierto, y ha traído mucha polémica, el hecho de que vinieran jugadores franceses que no suponían un salto cualitativo importante, y que cerraban las puertas a jugadores de nuestras ligas nacionales que estaban o podían alcanzar ese nivel. Y tiene cierta lógica ese descontento, pero honestamente yo entiendo a Regis, no puedes acertar a la primera con todos los jugadores que traigas, por muchas referencias que tengas o que los hayas visto jugar, hasta que no vengan y se metan en el engranaje del equipo no vas a saber si ha sido un acierto o un error. En los test de Junio del año pasado Sonnes cosechó derrotas duras en medio de todas las pruebas, y cierto sector de la prensa, escaso, le criticó duramente sin dejar tiempo para valorar enteramente este nuevo proyecto y comprobar si al final todos estos experimentos surtirían efecto. Y para mi han surtido, de forma excelente además, superando las expectativas que todo el mundo podría tener. A nuestro potentísimo bloque de jugadores de primer nivel como Sempere, Recuerda, Barrera, Jesús Moreno, Feijoo, Heredia…etc, se han sumado jugadores que juegan habitualmente en Top 14 como Rofes y García, y jugadores de ligas francesas potentes como Ascarat, Peluchon, Belzunze, Labadie. Y me dejo a muchos, pero todos ellos han logrado construir un proyecto sólido y sobre todo comprometido. No hay más que ver las celebraciones cuando el árbitro señaló los finales de partido frente a Georgia o Rumanía, o incluso el buen ambiente en las entrevistas y ruedas de prensa posteriores.
Todos reman hacia el mismo lado, por eso me parece muy injusto criticar los resultados de esta selección por contar con la ayuda de jugadores franceses e ingleses que tienen la nacionalidad española y que están trabajando como los que mas para llevar el nombre de nuestra selección lo más lejos posible. Ha sucedido en otros deportes, y en otros países, siempre ha sido así, no entiendo porque debiéramos darle mayor trascendencia ahora porque se trate de nuestro rugby. De hecho si nos remontamos a los orígenes de la selección Azzurra, la cantidad de jugadores italo-argentinos o de procedencia neozelandesa era enorme cuando comenzaron. Consiguieron subir el nivel y crear una infraestructura muy sólida. Ahora, con los años van apareciendo cada vez más jugadores italianos de primer nivel. En un deporte como el rugby, lejos de los niveles de popularidad y dinero que mueve el fútbol, primero vienen los éxitos, y luego el apoyo, tanto económico como institucional. Por eso creo que no contar con la aportación de los jugadores con doble nacionalidad sería un tremendo error.
Ganar en el mismo año a Georgía y Rumanía es el mayor éxito que ha cosechado nuestra selección desde su participación en el mundial de Gales hace más de 13 años (logros de nuestros chicos del seven aparte). Un reto imposible de afrontar hace no tanto, y que el proyecto de la federación española liderado por Regis Sonnes lo ha puesto a nuestro alcance. Pero en este curioso país somos así, criticamos cuando las cosas no salen, y cuando por fin logramos avanzar, también nos quejamos porque nos gustaría que saliera de otra manera. Qué le vamos a hacer, “Spain is different” dicen por ahí.
Cierro estas líneas sobre la selección con las alineaciones y el vídeo de la magnífica victoria contra Rumanía, y aprovecho también para dar la enhorabuena a los chicos del Seven, que acaban de dar un paso enorme para las aspiraciones del rugby a siete en España. Enorme caballeros.
España:
1.-Franck LABBE; 2. Fabien ROFES; 3. Jesus MORENO; 4. Tom PARKER; 5. Jesús RECUERDA; 6. Sergi GUERRERO; 7. David BARRERA; 8. Mathieu ROCA; 9. Sébastien ROUET; 10. Mathieu PELUCHON ; 11. Pierre BELZUNCE; 12. Jaime NAVA; 13. Pierre GARCÍA; 14. Sergi AUBANELL y 15. Brice LABADIE.
Banquillo: 16. Johnathan PHIPPS; 17. David GUGERNADZE(x3 min 33); 18. Craig LYONS(x 4 min 72); 19. Glen ROLLS(x6 min 41); 20. Miguel LOPEZ(x 9 min 60); 23. Bruno ANGULO; 22. Nicholas MARSHALL(x 12 min 56).
Rumania: 1. Andrei Ursache; 2. Andrei Radoi ; 3. Paulica Ion ; 4. Valentin Ursache;5. Cristian Petre, cap ; 6. Andrei GorcioaiE; 7. Adrian Ion; 8. Mihai Macovei; 9. Valentin Calafeteanu ; 10. Iulian Dumitras; 11. Adrian Apostol; 12. Cristian Dinis ; 13. Csaba Gal ; 14. Madalin Lemnaru; 15. Ionut Niacsu
Banquillo: 16. Marius Tincu; 17. Mihai Lazar; 18. Alin Coste; 19. Valentin Poparlan; 20. Florin Surugiu; 21. Constantin Gheara; 22. Dorin Manole
Secuencia de anotación:
0-3 min 7 Golpe de castigo anotado por Calefeteanu
3-3 min 17 Golpe de castigo anotado por Pleluchón
3-6 min 23 Golpe de castigo anotado por Calefeteanu
10-6 min 46 Ensayo de Glenn Rolls transformado por Sergi Aubanell
10-9 min 66 Golpe de castigo anotado por Calefeteanu
10-12 min 74 Golpe de castogo anotado por Calefeteanu
13-12 min 77 Drop de Peluchon