NUEVA CAMPAÑA
Antena 3 y laSexta reciben así el 2013
Si tuvisteis la oportunidad de pasar la semana pasada por la calle Serrano y Jorge Juan de Madrid, seguramente os sorprendería ver que estaban decoradas con montones de figuras y guirnaldas hechas con la lana: flores, abejas, hojas, setas, animales marinos, frutas… Todas hechas con ganchillo o punto.
Casi sin darnos cuenta estamos de nuevo en diciembre. No sé si estaréis de acuerdo conmigo, pero yo creo que es el mes que más posibilidades ofrece a los amantes de las manualidades y de las cosas hechas a mano: podemos decorar la casa, poner el belén, invitar a un dulce casero a los amigos, envolver regalos y ¿por qué no? también hacerlos. Pero eso lo dejaremos para más adelante.
Quizás fue el cariño que veía que mi madre ponía en hacer las cosas, o quizás la envidia sana de ver cómo mi hermana se hacía sus propias prendas de ropa lo que provocó que, con más curiosidad que ganas, cogiera un día un ganchillo y un ovillo y empezara a tejer. Y fue empezar y no parar, porque el ganchillo llevó al punto, y el punto a la costura, y la costura a los muñecos de fieltro y… bueno, mejor no sigo con la lista.
Crecí rodeada de montones de telas, hilos, lanas y patrones, y aunque en un principio me resistí a sus encantos, algo se debió quedar bien grabado en mi cabeza porque ahora creo que ¡no podría vivir sin mis agujas! Punto, ganchillo, fieltro y abalorios son mi vicio confesable, si estás en el mismo caso: ¡Bienvenido a este blog!